Colombia, la caída de la moneda y el derrumbe de bonos

En momentos en que países desde Turquía hasta Sudáfrica tratan de detener la caída de sus monedas, Colombia acepta la declinación del peso.

El país mantiene la política que ha instrumentado en los dos últimos años de comprar dólares para debilitar el peso, lo que profundiza la caída producto de la decisión de la Reserva Federal de reducir el estímulo y ocasiona a los inversores en sus bonos en moneda local las mayores pérdidas en América Latina.

La deuda ha bajado 6,8 por ciento este año, más de seis veces el promedio de 1 por ciento de declinación entre 31 países del Índice de Deuda Soberana Local de Mercados Emergentes de Bloomberg.

Mientras los países en vías de desarrollo suben las tasas de interés y venden dólares para apuntalar sus monedas y evitar un aumento de los precios al consumidor, las autoridades colombianas permiten que el peso se debilite en tanto la inflación permanece cercana al punto más bajo en seis décadas.

La caída del peso al nivel más bajo en cuatro años, que también beneficia a los productores de café y otros exportadores, que han instado al gobierno a debilitar la moneda, se produce luego de que los extranjeros incrementaran la tenencia de deuda local a un récord de 6,6 por ciento en octubre, después de que Colombia decidiera reducir los impuestos a sus ganancias.

“Colombia no sólo dice que no le preocupa el debilitamiento de la moneda, sino que el banco central es el único de América Latina que compra dólares”, dijo Gustavo Arteta, un estratega cambiario de UBS AG, en entrevista telefónica desde Nueva York. “Eso no es lo que quieren escuchar los inversores extranjeros cuando hay tanto temor en relación con las monedas de los mercados emergentes”.

‘Completa tranquilidad’

El peso ha declinado 5,8 por ciento este año, y el 2 de febrero llegó al nivel más bajo en cuatro años, 2.058,14 por dólar.

Un peso más débil es una buena noticia para Colombia”, dijo a la prensa en Bogotá el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas. “Nos da un completa tranquilidad”, dijo, tras recalcar que ayuda los exportadores, entre ellos los productores de café, y hace que los productos locales sean más competitivos en relación con los productos importados.

El gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, dijo el 31 de enero que hay un margen “enorme” para que la moneda decline antes de que plantee una amenaza para el objetivo de inflación del país.

Mientras tanto, los precios al consumidor aumentaron 2,13 por ciento en los 12 meses hasta enero, dijo ayer el gobierno en un informe, lo cual se inscribe en el objetivo del país de una inflación de entre 2 y 4 por ciento. El índice declinó a 1,76 por ciento en noviembre, el más bajo desde 1955.

Colombia está en una posición “más cómoda” que sus pares de mercados emergentes, en los cuales una devaluación podría llevar la inflación por encima del objetivo, dijo Ana Fernanda Maiguashca, codirectora del banco central, en una entrevista del mes pasado.