Colombia come cada vez más alimentos importados

El país bajó en 18,2% sus compras externas en abril. Sin embargo, durante los primeros cuatro meses del año subió 1,9% el ingreso de productos agropecuarios. ¿Otro golpe al campo?

El de alimentos importados es uno de los renglones que más crece en el país. / Herminso Ruiz
El Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane) prendió las alarmas en el país al revelar que en abril pasado las importaciones disminuyeron 18,2% con relación al mismo mes de 2014, al pasar de US$5.454,8 millones en 2014 a US$4.461,2 millones este año: Dicha caída se debe, especialmente, a la caída de 17,8% en el grupo de manufacturas y de 18,4% en el grupo de combustibles y producción de industrias extractivas.

Del documento llama la atención que entre enero y abril las importaciones de productos agropecuarios, alimentos y bebidas aumentaron 1,9% y llegaron a US$2.120,8 millones principalmente por las mayores compras de cereales y productos preparados con este alimento. Los datos de los últimos 12 meses evidencian que las importaciones de este grupo se elevaron 3,5%, una cifra que toma relevancia en momentos en que se ha dicho que el país puede ser una de las despensas del mundo, si aprovecha su variedad de tratados comerciales con países que presentan déficit alimenticio. Pero, ¿qué ocurre con una Colombia que no logra suplir el consumo nacional?

Para Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), el país debió haber reducido las importaciones y aumentado sus exportaciones para aprovechar la desaceleración económica del mundo.

El directivo gremial espera mayores beneficios tributarios por parte del gobierno para impulsar el agro local. “Desde las SAC hemos dicho que es necesaria más seguridad jurídica para el campo y esperamos que en la reforma tributaria estructural, que se está estudiando con la comisión de expertos, se vinculen incentivos para atraer la inversión al campo colombiano, porque el 32% de la población nacional es rural y no hemos visto mejoras por parte del Gobierno”, dijo.

Mejía enfatizó que el 27% de los alimentos que se consumen en Colombia son importados. Algunos entran al país de forma directa, como el pan, ya que en Colombia no se produce trigo. Otros, de manera indirecta, como el maíz, del cual el 70% es traído de afuera principalmente para abastecer los alimentos balanceados para la producción ganadera, porcícola y avícola.

El Dane agregó que el de productos lácteos y huevos de aves fue el capítulo que más creció en este grupo agropecuario durante los primeros cuatro meses del año, con un 142,2%, hasta llegar a US$38,3 millones, seguido por bebidas y tabacos, que tuvo 21,3% de evolución. Legumbres y frutas del exterior subieron su presencia en Colombia en un 5,6%, que equivale a US $179,1 millones.

Colombia cuenta con 22 millones de hectáreas con vocación agrícola y, según Mejía, el país tiene cultivadas a la fecha tan sólo 5 millones 200 mil hectáreas. Para él, se necesita un mayor impulso a este segmento de la economía nacional, en donde prevé un crecimiento de alrededor del 2% en 2015.

Por otra parte, Guillermo Botero, presidente de Fenalco, la agremiación que reúne a los comerciantes de Colombia, manifestó que el incremento en la tasa de cambio ha generado la caída de las importaciones durante los últimos meses. “El incremento tan pronunciado del dólar hace que los importadores sean menos propensos a traer mercancía al país y los industriales con sus bienes de capital también lo están pensando”.

Agregó que la industria nacional es importadora de materias primas y de bienes intermedios y dependiendo de la canasta de insumos de cada empresa se verán beneficiadas o perjudicadas con la tasas de cambio.

Botero concluyó diciendo que es posible que se sigan viendo importaciones decrecientes en los próximos meses del año a causa de la volatilidad de la moneda estadounidense en los mercados transaccionales.

 

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