Colombia, en el camino de adoptar tecnologías de última generación

Según Álvaro Merino, gerente general de IBM, aspectos como el proceso de paz juegan a favor de la innovación empresarial.

La innovación es sin duda uno de los elementos que ponen a las empresas en la cima de la competitividad. Pero detrás, tiene que haber toda una infraestructura, un sistema legislativo y una mentalidad que soporten y permitan que incluso las microempresas se preocupen y puedan invertir en tecnología. Así lo cree Álvaro Merino, gerente general de IBM para Colombia explica la importancia de innovar y analiza las condiciones del contexto nacional en ese sentido.

¿En qué ejemplos concretos se puede evidenciar la potencia que la tecnología le imprime a la ciencia y las industrias?

Como seres humanos tenemos una cierta capacidad de procesar información. Los computadores tienen la capacidad de manejar grandes cantidades de información, y si eso se conecta con otras tecnologías como rayos x o un tomógrafo, la combinación de esa capacidad de análisis es lo que permite hacer avances.

Una variación de un par de grados de diferencia en la temperatura puede hacer que por ejemplo una cosecha de arroz dé 15 ó 20% menos de lo que daría normalmente. Nuestro rol en ese sentido es poner la capacidad de análisis de información en grandes volúmenes para acelerar los procesos. Porque a un ser humano le podría llevar toda una vida analizar el genoma del arroz o el cacao, mientras que una computadora podría hacerlo en cinco o seis días dependiendo de la capacidad cómputo. El rol de la tecnología es hacer esos procesos más eficientes, acortar los tiempos y anticipar los beneficios.

¿Quiénes están usando esas tecnologías?

Los gobiernos y las empresas las están usando. Una compañía americana fabricante de chocolates nos buscó y descubrieron todas las fortalezas y debilidades en el genoma del cacao para hacerlo más fuerte y menos vulnerable a las plagas o a cambios de temperatura. ¿Y esto qué significa para la empresa? Que tienen el beneficio de decidir sobre su capacidad de abastecimiento de materia prima.

¿Cómo está Colombia en el mapa del uso de tecnologías como la computación cognitiva?

No hemos dispuesto en Colombia un nivel de tecnología tan alto, por diferentes razones, no por falta de voluntad, sino simplemente desarrollo del mercado.
La capacidad de adopción que tienen las distintas economías varían dependiendo del desarrollo. Colombia está justamente entrando en la parte de la curva de su desarrollo, donde cada vez el país está más ávido por este tipo de tecnologías.
En los próximos años va a haber un boom en el mercado colombiano con este tipo de funciones alrededor de la computación cognitiva.

Y a nivel estructural, ¿qué requerimientos hay por ejemplo de educación, legislativos y otros?

Desde el punto de vista de leyes, las condiciones están dadas. Desde el punto de vista educativo, hay que hacer todo un desarrollo: hay que formar más profesionales, no solamente alrededor de la tecnología, sino en un nivel especializado en los campos de la industria que correspondan, en temas de banca, salud, educación, comercio minorista y manufactura. Colombia está entrando en un momento en que la gente se empieza a educar más y es ahí donde se hace un pico de necesidades en este tipo de especializaciones. Hoy es el mejor momento del país, en términos del proceso de paz, de economía, de competitividad, de globalización y adopción de tecnología.

En materia de TI, ¿qué necesitan las empresas para no quedarse atrás?

En primer lugar, para cualquier tipo de empresa, mediana, grande o pequeña, se debe tener los procesos muy estructurados. Que todo funcione como un reloj o una maquinita bien aceitada. Lo que yo vendo, lo que yo facturo, o lo que transformo y todo el proceso de información tiene que ser como un relojito. En ese momento, la empresa llega a un nivel de eficiencia en donde dice: “Ok, ya todo funciona perfecto, voy al siguiente paso”. O crezco y voy buscando mercados adyacentes, o me voy a un siguiente nivel de innovación y empiezo a buscar herramientas como la computación cognitiva.

¿La mentalidad de innovar es de una minoría o una mayoría de las empresas colombianas?

Siempre es como una pirámide. Se tiene, por tamaño, empresas grandes, medianas y chicas. Capacidad de innovación también se tienen las más innovadoras, que son la puntita de la pirámide y luego vienen las que lo son menos. También se tiene las que más invierten en la punta. Depende del país, hay un 3, 4, hasta 8% de empresas que ya están ahí, en mercados desarrollados como Europa o Estados Unidos.

Se ha discutido mucho que la tecnología le ha quitado al ser humano puestos de trabajo. Para contrarrestar ese impacto, ¿qué generación de empleo hay detrás de los avances tecnológicos?

El tractor reemplazó a la mula. Antes había mucha gente trabajando con esos animales. El día que se creó el tractor, remplazamos mulas y gente. Pero tenía que haber alguien que hiciera el tractor y alguien que lo opere y le dé mantenimiento. Se genera toda industria alrededor del tractor. Y no solamente para fabricarlo, sino que detrás también hay una industria de servicio: los neumáticos, las partes, entre otros. La gente deja de trabajar en cosas básicas para convertirse en mano de obra más especializada, con un mejor ingreso.