Colombia está comprando más en la web

Según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, esta modalidad deberá representar el 4% del PIB en los próximos dos años.

Ir a un retail, almacén de gran plataforma, a comprar los productos del hogar, tecnología o ropa, es una tarea que se está volviendo cada vez menos frecuente, o por lo menos eso se puede inferir con el estudio presentado por la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE).

Según la agremiación, durante 2013 las transacciones electrónicas en Colombia concretaron operaciones por más de US$8 mil millones, lo que representa el 2,19% del PIB de ese año.

Las empresas que más se han beneficiado de este tipo de transacciones son las aerolíneas por venta de boletos, las que ofrecen dispositivos tecnológicos y las de moda. “Decir que el 60% de las compras se hicieron con tarjetas de crédito es supremamente importante, teniendo en cuenta que en el mercado hay muchas más tarjetas débito que crédito. Es una barbaridad”, dijo Bernardo Vanegas, miembro del consejo directivo de la entidad.

Un dato que llama la atención del informe es que entre 2012 y 2014 aumentaron las compras hechas a través de dispositivo móviles, de 19% a 36%, mientras que las hechas en computadores de escritorio se redujeron de 81% a 64%.

El presidente de la comisión de estadística de la CCCE, Julio Mario Camacho, aseguró que “el crecimiento de estas transacciones a través de dispositivos móviles es una tendencia muy importante para que las empresas tengan en cuenta”.

Aunque es un mercado en crecimiento y quienes hacen parte de él son optimistas, todavía está muy poco desarrollado con respecto al de otros países como Brasil, donde representa cerca del 20% del PIB y que, en palabras de Vanegas, debería ocupar el tercer lugar después del país vecino y México.

En comparación con Estados Unidos y la Unión Europea, con cifras del Center of Retail Research, el tamaño del comercio electrónico en Colombia es mucho más pequeño. Mientras en el país del Tío Sam las ventas en internet superarían en 2014 los US$306 billones, en el Viejo Continente superarían los 100 millones de euros.

Factores como la baja bancarización de los colombianos sigue siendo un problema para el crecimiento de este segmento del mercado, que en menos de dos años debería llegar a representar el 4% del PIB, según perspectivas del sector.

Para la CCCE, el mercado colombiano todavía está “muy bebé”, porque falta mejorar la oferta local, las plataformas no están diseñadas para el comercio electrónico y los catálogos de las grandes superficies no están completos.

El comportamiento de los consumidores durante las estrategias de mercadeo como el Cyberlunes o el Viernes Negro reflejan que un mayor número de usuarios han accedido a esta nueva forma de compra. El crecimiento de usuarios que visitan las páginas web ha sido acelerado, incluso hasta el 70%. Bogotá, seguido por departamentos como Antioquia, Valle y Santander, tienen la mayor actividad durante estas jornadas.

Las empresas que se la están jugando por el comercio electrónico deben tener un mayor compromiso con los usuarios en calidad y el tiempo de entrega de los productos. Sin embargo, El Espectador ha recibido varias denuncias por el incumplimiento de las compañías y demoras para atender los reclamos sobre estas transacciones.

“Estamos trabajando en el tema del retracto, que las personas tengan el libre derecho a ‘chuparse’, a decir que ya no quieren adquirir ese producto. El sector más afectado es el de turismo”, dijo Vanegas.

De no lograr el mejoramiento de la atención para los usuarios en estos canales, va a ser difícil acabar con el cross-border, compras en tiendas virtuales de otros países, una de las preocupaciones de la CCCE.

 

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