Colombia, lejos de los 12 millones de sacos

La volatilidad en los precios del café tiene expectantes a los productores. Esta semana la libra llegó a un máximo de US$1,83.

La Federación Nacional de Cafeteros aspira a que entren en producción nuevas áreas renovadas. / Archivo - El Espectador
La Federación Nacional de Cafeteros aspira a que entren en producción nuevas áreas renovadas. / Archivo - El Espectador

Una semana volátil vivió el precio internacional del café, que el lunes se ubicaba en US$1,78 la libra, el miércoles llegó a los US$1,83 y ayer cerró en US$1,68 (con una caída del 4% frente al precio del jueves).

En diálogo con DATAiFX, Carlos Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Exportadores de Café de Colombia (Asoexport), manifestó que las implicaciones de la inestabilidad en el mercado europeo, la falta de decisión por parte de autoridades monetarias y las luchas internas entre países generan gran nerviosismo en el mercado financiero y hacen que los inversionistas traten de irse hacia activos más seguros, impactando directamente los precios .

Gaitán asegura que “dicho cambio de tendencia es normal y es de lo que viven los mercados. Cuando son muy fuertes, evidencian que aún no se ha logrado una coincidencia de hacia dónde se dirigen; lo que sí es cierto es que este cambio de tendencia está afectando al sector exportador colombiano, ya que la incertidumbre es mayor y las decisiones que se toman pueden llegar a ser de alto riesgo, llevando a poner en duda el cumplimiento de las metas y el éxito de las transacciones”.

Pese al actual contexto, el directivo explicó que para este nuevo año cafetero que se inició el pasado primero de octubre son mejores las expectativas frente al período anterior, teniendo en cuenta que los últimos dos años han sido especialmente difíciles en cuanto a niveles de producción. Por otra parte, siguiendo la información que está a cargo de la Federación Nacional de Cafeteros, se prevé que entren en producción buena parte de las áreas renovadas.

Respecto a la falta de agua por el fenómeno del Niño, Gaitán dijo que se pueden afectar algunas zonas del país de manera importante. El otro tema radica en que el incremento de la temperatura puede agravar los problemas de broca, haciendo que el café de calidad y la producción se vean damnificados.

Finalmente se espera que la producción de este nuevo año cafetero se ubique entre ocho millones y medio y nueve millones de sacos, lo que sería una recuperación importante, aunque el sector se encuentra lejos de aquellos niveles históricos que rondaban los doce millones de sacos.