Colombia, nuevo capítulo de una disputa mexicana

Carlos Slim y Ricardo Salinas trajeron al país su pulso por dominar los segmentos de telefonía móvil, internet y televisión.

La ANTV le confirió a Azteca la licencia para operar el servicio de TV por suscripción, que domina Claro.  / 123rf
La ANTV le confirió a Azteca la licencia para operar el servicio de TV por suscripción, que domina Claro. / 123rf

El segmento de la televisión por suscripción está a punto de convertirse en el campo de batalla escogido por Carlos Slim y Ricardo Salinas, los dos hombres más adinerados de México, para reeditar en Colombia la férrea disputa que mantienen en su país de origen, en la cual los comentarios desafiantes, las alianzas con terceros y una escasa acción por parte de las autoridades estatales han jugado un papel clave.

Se trata, en efecto, del segundo round que ambos grupos económicos libran en Colombia, el cual se inició en días pasados cuando la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV) concedió licencias a 18 nuevas empresas para que desplegaran el servicio de televisión por suscripción en todo el país. Entre las escogidas sobresale Azteca Comunicaciones, la empresa con la que Salinas entró triunfante a Colombia y con la que busca abrir el camino para que su conglomerado (especializado en el sector retail y los servicios financieros) materialice su presencia.

“Ellos cumplieron con los requisitos técnicos, financieros y jurídicos que les exigimos a todos los interesados, además de comprometerse con llevarle el servicio a un gran número de municipios, que es lo que más le interesa a la entidad”, explica Alexandra Falla, comisionada de la ANTV.

Uno de los puntos a su favor es el Proyecto Nacional de Fibra Óptica, el programa que adelanta para conectar a 753 municipios del país y más de 600.000 habitantes, pues con él garantizan el requisito que establece que las cabeceras municipales deben contar con una conexión digital.

De hecho, este fue el primer episodio de la confrontación mexicana en el país. Fue en noviembre de 2011 cuando el Gobierno se decantó por Azteca para llevar a cabo su plan (que se ejecutará con un presupuesto de $1,2 billones) y dejó de lado la propuesta presentada por Telmex, una de las compañías estrella de Carlos Slim.

Aquella decisión significó un duro golpe para el hombre más rico del mundo (según la revista Forbes, la fortuna de Slim está avaluada en US$69.000 millones), acostumbrado a limitar la actividad de su competidor en México gracias al dominio absoluto (más del 80%) que tiene sobre el mercado de telefonía fija e internet. Por su parte, Salinas (su fortuna asciende a US$17.400 millones) ha sellado alianzas con competidores para intentar arrebatarle un porcentaje del mercado y defender a toda costa la ventaja que mantiene en el segmento de televisión.

La lucha en Colombia será con igual intensidad, pues hoy Claro (marca de Slim) domina la televisión por suscripción con más de 1,8 millones de usuarios, es el operador dominante en telefonía celular con el 61,34% del mercado y el segundo jugador en internet móvil con una participación de 21,15%.

Para mantener el pulso, Azteca y Salinas deberán cultivar sus propios clientes, diseñar tarifas competitivas e intentar arrebatarle abonados a su contrincante. La compañía, que ha manifestado su interés por participar en la licitación de 4G para convertirse en operador celular, puede utilizar la red de fibra óptica de 15.000 kilómetros que construye gracias a que suscribió un contrato de fomento con el Gobierno, en el que aporta la mayoría de recursos. Es la autopista perfecta para ofrecer servicios empaquetados (televisión, internet y teléfono en el mismo recibo).

 

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