Colombia sentirá pronto los efectos de los paros

Como si no fuera suficiente el encarecimiento de los alimentos por el paro camionero, ahora se define el día de una nueva manifestación. Participarán sindicatos y la Cumbre Agraria, la misma que paralizó el país en mayo.

El poder que ha adquirido el paro camionero ha sido tal que no sólo está en alza el precio de los alimentos, sino que también tiene capacidad de revivir las manifestaciones muertas: las centrales obreras convocaron este viernes una reunión con el fin de definir la hora cero de un paro cívico nacional, en el cual participarán sindicatos y las agremiaciones agrarias, las mismas que paralizaron el país hace mes y medio. Y mientras se define el día en que comenzará la nueva protesta, el país sigue enfrentando los efectos de desabastecimiento y del encarecimiento de los productos agropecuarios. La población más pobre es la que está sufriendo más.

Rodrigo Garavito, presidente de la Corporación Nacional de Comerciantes de Alimentos (Conalco), “explicó que Bogotá no está en riesgo de desabastecimiento, pues Cundinamarca, e incluso Boyacá, le proporcionan suficientes. Por lo que estará bien en cuanto a cantidades, pero sentirá el efecto en precios, perjudicando especialmente a los más pobres. Sin embargo, las ciudades intermedias podrían verse afectadas por la dinámica inversa: dado a que la producción de Cundinamarca está atrapada, no puede abastecer al resto del país. Lo otro que se debe tener en cuenta es que los efectos del paro camionero apenas se están percibiendo. En Corabastos, el encarecimiento fuerte de algunos productos se dio a partir del martes pasado. Es decir, en julio se sentirá el verdadero golpe en la inflación”.

En efecto, el alza de precios está afectando principalmente a los más pobres. De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), los ingresos bajos registran la mayor inflación en los últimos 12 meses: 9,35 %. Por su parte, los ingresos medios sólo registran un incremento en el costo de vida del orden de 8,30 % y de 8,04 % para el grupo de ingresos altos. Y “debido al paro camionero, los ciudadanos de menos recursos están comiendo menos desde el martes pasado”, indicó Garavito. De acuerdo con cifras de Conalco, en la última semana se han visto en Corabastos fuertes encarecimientos en el kilo de yuca (113 %), cebolla larga (71 %), papa sabanera (40 %), papaya maradol (39 %) y pimentón (54 %). Lo que preocupa es que son los efectos preliminares de una sola manifestación, y en este momento se está definiendo cuándo arranca la segunda: el paro cívico.

Como respuesta a una presunta negativa del Gobierno a estudiar el pliego de peticiones que las centrales obreras hicieron buscando el bienestar del trabajador colombiano, en este momento se organiza una nueva movilización. Entre los convocantes a este cese de actividades nacional aparecen los conglomerados que convocaron el paro agrario en mayo: Dignidad Agropecuaria y Cumbre Agraria. Además, en el paro cívico también estará la Cruzada Nacional Camionera, la agrupación que no ha querido ceder a las pretensiones del Gobierno para que vuelvan a las carreteras a trabajar. De manera que el país sentirá pronto los efectos de dos paros entrelazados, y revive la manifestación agraria de mayo y el paro nacional sindical de marzo.

Tras conocer la convocatoria del paro cívico, la ministra de Trabajo, Clara López, explicó que el presidente dio instrucciones a todos los ministerios para que “crearan espacios de diálogo social, con el propósito de tratar los puntos pertinentes contemplados en dicho pliego. Esto refleja la voluntad del Gobierno Nacional. En particular, en el mes de junio se presentaron dificultades para avanzar en la materialización del cumplimiento de los cronogramas de las reuniones de trabajo definidas en cada uno de los ministerios, derivadas de los compromisos internacionales que debieron atender las centrales obreras, en particular la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”.

Mientras se ultiman detalles del paro cívico, este sábado hay una nueva reunión entre el Ministerio de Transporte y los camioneros. La manifestación de los transportadores ya completa 33 días, lo que da mayor carácter de urgencia a la advertencia de Conalco en cuanto a que apenas están llegando los primeros efectos de la protesta y que en julio de 2016 se sentirá el verdadero efecto sobre la inflación. Una alerta que podría quedarse corta pues no tiene en cuenta el efecto que le sumará la nueva movilización sindical.