Comisión bancaria, tras reglas sólidas

Una revuelta parlamentaria contra el Tesoro podría forzar al Reino Unido a cumplir con proporciones de apalancamiento más altas que su competencia internacional.

Según la influyente Comisión Parlamentaria de Estándares Bancarios, los elementos de la nueva legislación bancaria propuesta por el gobierno son “extremadamente débiles” y deben ser endurecidos urgentemente.

Un informe sobre la Comisión que se publicó ayer, y que coincidió con la segunda lectura de la ley en la Cámara de los Comunes, señala nueve áreas en las que la iniciativa no cumple con las recomendaciones de la comisión.

Luego de rechazar una feroz campaña de lobby por parte de la City, la comisión pone de relieve una preocupación especial hacia la posición que la ley toma en torno al “apalancamiento”, una medida crucial que restringe el tamaño del banco en relación con su capital, y que dice que “casi ciertamente es demasiado bajo”.

La ley propuesta dice que el capital del banco debe exceder el 3% de sus activos. Esto sigue los lineamientos mundiales que entrarán a regir gracias al código de Basilea III. El informe Vickers originalmente recomendó una proporción de apalancamiento de 4%.

“La inefectividad histórica y prospectiva del cálculo de riesgo hace que las proporciones de apalancamiento al nivel apropiado sean muy importantes como un punto de apoyo”, dijo el informe de la comisión, y añadió que no está “nada convencida” por la insistencia del gobierno en que sea una proporción de 3%.

La comisión bancaria del parlamento, que es presidida por el parlamentario conservador Andrew Tyrie, se creó el año pasado para analizar la ética en el sistema bancario luego del escándalo Libor, en el que se manipuló la tasa de interés en los préstamos interbancarios. Algunos de los otros miembros son el exministro de Finanzas Lord Lawson; Justin Welby, nuevo arzobispo de Canterbury, y el expresidente del comité escogido por el Tesoro, Lord McFall.

Luego de la creación de la comisión, George Osborne, ministro de Finanzas de Gran Bretaña, le dio más poderes para analizar la legislación que se estaba empleando para implementar la revisión Vickers, y su recomendación más importante, de que los grandes bancos deben ser “protegidos” de las operaciones de inversión más riesgosas.

En una señal de su determinación por lograr más concesiones de Osborne, la comisión Tyrie ha publicado borradores de artículos para hacer más estricta la ley, y se espera que se conviertan en el foco de una revuelta parlamentaria cuando la ley llegue a la Cámara de los Lores.

 

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