Competitividad laboral en el milenio

Aunque según Anif los costos laborales unitarios en Colombia finalizaron el año pasado siendo 8% mayores que en Estados Unidos, el encarecimiento del dólar podría cerrar la brecha.

De acuerdo con el Conference Board, el puntaje de productividad laboral (PL) de Colombia fue de 1,5 % en 2014, cifra mayor que el promedio de 0 % de América Latina, pero inferior al puntaje medio global de 2,1 %. Este informe también mostró que las bajas tasas de crecimiento económico han llevado a Estados Unidos a experimentar una reducción de su PL de 0,9 % a 0,5 % en tan solo un año. Los resultados del estudio permiten hacer una comparación sobre competitividad entre naciones, debido a que son medidas que inciden en los costos de contratación.

La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) muestra que la historia de la productividad laboral y su efecto en los costos laborales han venido incidiendo en la competitividad a lo largo del milenio. Entre el 2000 y el 2008, gracias a que el salario mínimo creció a un ritmo anual promedio de 1,1 %, la trayectoria de los costos laborales unitarios (CLU) en Colombia cayó a una velocidad de 2,3 % anual. Y ya que el PIB colombiano se incrementó a tasas de 4,4 %, la productividad laboral creció cifras de 2 %. “Gracias a este buen comportamiento de la PL, la mano de obra colombiana logró ser un 5,5 % más competitiva frente a la de Estados Unidos durante el período 2008-2009”, explicó la entidad.

Sin embargo, el centro de estudios advierte que “durante el período 2010-2015, dicha brecha entre los costos laborales unitarios con respecto a Estados Unidos se ha revertido en contra de Colombia. Por ejemplo, durante 2012-2013 los incrementos del salario mínimo real del país superaron las ganancias en productividad en cerca de 1,2 % anual. Así, al finalizar 2014, la mano de obra en Colombia resultaba con un CLU superior en un 8 % respecto al de Estados Unidos”.

Con base en la experiencia de las negociaciones del salario mínimo de finales de 2014 se puede prever que la devaluación de más de 60 % que ha tenido el peso colombiano en el último año será un factor de discordia en la fijación del precio de la mano de obra para el 2016, implicando que la incidencia de este factor sobre la competitividad seguirá.

Sin embargo, la ANIF considera que el encarecimiento del dólar podría ser una buena noticia, ya que “podría reflejarse en un estrechamiento de las brechas salariales y de la productividad respecto de Estados Unidos. Pero, para lograrlo, Colombia debe ceñir (sic) el reajuste del salario mínimo a la productividad laboral, tal como se hizo para el 2015”.

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2015-09-14T21:36:30-05:00

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2015-09-14T22:49:17-05:00

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Redacción Internacional

Economía

Competitividad laboral en el milenio

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