¿Cómo construir equipos de alta competencia?

Manel Estiarte, medallista olímpico y quien habla del método Pep Guardiola, cuenta durante el World of Business Ideas (WOBI) realizado en Bogotá cómo lograr consolidar escuadras de jerarquía en los deportes y en las empresas.

Manel Estiarte invitado de World of Business Ideas (WOBI)./Edwin Bohorquez.

Manel Estiarte es de esos deportistas, o más bien, exdeportistas, que han abrazado la gloria, pero también han derramado lágrimas. En su hoja de vida lo presentan como experto en construir equipos de alta competencia. En conocer el método Guardiola, aquel famoso por "construir equipos para conquistar el mundo".

Invitado a Colombia por WOBI y foros El Espectador, habló de su vida deportiva y de las enseñanzas que eso le dejó para el mundo corporativo. Fue un legendario jugador de waterpolo español y medallista de oro olímpico. "Muchas veces creemos que los demás tienen defectos, pero resultan que son realmente virtudes cuando se trabaja en equipo", asegura.

Y contó su historia. Esa de cómo el carácter de los jugadores nuevos en el equipo de España hizo que llegaran más lejos. Y así se comportan las empresas. Igual. Cuando hay empleados que tienen carácter y hacer ver más fuerte a la compañía.

"Hay que tomar decisiones. Eso se hace en el deporte. Se hace en la vida. Después, por no tomarlas, usted se va a arrepentir. No hay que tener miedo. Hay que intentarlo", apuntó mientras recordaba cómo perdió una final contra un equipo que era más fuerte que el suyo y por su falta de determinación nunca pudo saber si el haberse arriesgado le hubiera dado la gloria junto con su equipo. Prefirió seguir las órdenes del míster, del entrenador.

Y entonces habló del método Pep Guardiola.

"Leo es un líder, quiere ganar todos los partidos, ha llorado por perder partidos de liga, pero no es el más motivador. Iniesta es humilde, pero nada de comunicación. Pero cuando habla le da mucha fuerza al grupo.
Puyol es un guerrero, es generoso, pero con el balón en los pies... mmm. No podemos pedirle al mismo jugador que gestione, que no falle, que lidere el equipo. Eso no se puede hacer solo siempre. Eso haría más pobre al grupo. Intenta hacer tu trabajo lo mejor posible y que quien esté cerca de ti esté feliz de trabajar. El Barcelona fue excepcional porque cada uno metió lo mejor que tenía de sí mismo. Así surgió el exitoso Barcelona".

Detalla, casi sin parar, que se trata, en el deporte y en la vida, de pasión. "Cada uno le metía el corazón. Por perder un partido no eres un fracasado. Lo eres si durante el camino no respetaste a tus rivales y a tus compañeros. Con humildad, con fallos, con virtudes. No se puede regañar a un compañero porque falló un penalti, si falló en el resultado del negocio, debes regañar si en el proceso no hizo lo correcto, el competidor pudo hacerlo mejor que nosotros. Perder no significa ser el peor".

Y ante la pregunta de los asistentes, aquella de cuando se tiene el equipo perfecto, ¿cómo manejar la salida de un jugador excepcional? Pues Estiarte respondió: "La obligación es innovar. Siempre. Ante esa u otra situación. Pep exige mucho y convence al grupo, le dice el por qué de las cosas. Cada proceso nuevo es un desafío. Y eso tiene que entenderse".

Al final resumió el proceso deportivo, el de crear equipos sólidos y competitivos, con una sola y marcada estrategia: "Hay que tomar lo mejor que tienes y ponerlo en práctica. De eso se trata".

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