Controversia por llenado de El Quimbo

Según la Corporación Autónoma del Alto Magdalena, la ANLA cambió las condiciones de la licencia para que la empresa no aprovechara mil hectáreas de bosque.

En el proyecto hidroeléctrico El Quimbo empezó la inundación de 8.500 hectáreas de tierra productiva. / Cortesía

La hidroeléctrica El Quimbo, en el Huila, considerada uno de los proyectos de infraestructura más importantes del país, soportó durante los siete años de su construcción la oposición de la comunidad y organizaciones defensoras del medio ambiente y ahora enfrenta a dos entidades de los gobiernos regional y nacional: la Corporación Autónoma del Alto Magdalena (CAM) y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).

Para la entrada en funcionamiento del proyecto, que aportará junto con el de Betania cerca del 8% de la demanda nacional de energía, fue necesario el llenado del embalse, una operación que, según Emgesa le dijo a El Espectador, adelantó con autorización de la ANLA.

De acuerdo con el director de la empresa, Lucio Rubio, luego de recibir la notificación de la resolución en la que la entidad nacional aseguraba que la firma cumplía los requisitos pactados en la licencia para la operación, ésta se llevó a cabo. Empezaron entonces a inundar más de 8.500 hectáreas de tierra productiva.

Luego de que la empresa anunciara el proceso, que comenzó en la madrugada, fue Troya. La CAM, junto con el gobernador del departamento, Carlos Iriarte, expresaron su indignación por que ni la ANLA ni Emgesa les notificaron que se iba a adelantar el llenado del embalse y tampoco que había sido emitida una resolución en la que se dejaba claro que los compromisos adquiridos por la empresa se estaban cumpliendo y que, aprovechando el caudal del río, podía adelantar la operación cuando considerara conveniente.

“No es que nosotros demos autorización. Está dada desde el año 2009, cuando se entregó la licencia, y fue resultado de un estudio de impacto ambiental previo que se hizo para poder desarrollar el proyecto”, aseguró el director de la ANLA, Fernando Iregui.

Según el funcionario, aún faltan muchos compromisos por cumplir, pero eso no quiere decir que se vayan a dejar de lado: “La empresa va a estar ahí mínimo 30 años, y si no llega a cumplir tendrán sanciones”.

Días después de que Emgesa empezara el llenado del embalse, la CAM emitió una medida preventiva para frenarlo, argumentando que el aprovechamiento forestal de más de 5.000 hectáreas de bosque no se había llevado a cabo como se pactó.

Esa decisión no ha sido acatada a la fecha por la empresa y en debates jurídicos la ANLA ha manifestado que es la encargada de su aplicación, luego de revisar si en efecto la CAM tiene cómo justificar tal decisión.

La controversia tiene en el limbo una decisión de aplicación urgente. “Lanzamos una medida de inmediato cumplimiento y se la comunicamos a Emgesa. No es cierto que deba ser trasladada a la ANLA para que ésta decida si se puede aplicar o no. Ellos sólo pueden decir si se mantiene e iniciar un proceso sancionatorio en caso de ser necesario”, explicó Carlos Cuéllar, director de la CAM.

Asimismo cuestionó que la ANLA hubiera modificado con la resolución 759 del 26 de junio las obligaciones de la licencia ambiental y autorizara a dejar en pie 56.000 metros cúbicos de madera, unas mil hectáreas. Este material, conocido como biomasa, advierte, tiene impactos negativos en el agua y en los seres vivientes del río.

Iregui dijo que Cuéllar “está haciendo una aseveración que me parece ligera, pero la respeto. La biomasa no ha sido removida por una sencilla razón y es que la autoridad regional, que es la que puede dar los salvoconductos para ese traslado, no los ha otorgado. No disminuí las compensaciones. Las reubicaciones de la biomasa están establecidas en la licencia”.

El choque entre ambas entidades se hubiera podido evitar, dice el director de la CAM, si la ANLA se hubiera tomado la tarea de notificarle que su revisión semestral concluía que Emgesa estaba cumpliendo los términos para llevar a cabo el proceso. Pero Iregui dice que esa obligación no está consignada en la licencia. A pesar de ello, la CAM había enviado una nota a la entidad nacional en la que alertaba sobre las razones por las que el proceso debía detenerse. Según Cuéllar, fue omitida.

En todo caso, el llenado del embalse El Quimbo sigue ejecutándose y la hidroeléctrica empezará a funcionar en septiembre. Iregui advirtió que, tras el estudio de la resolución emitida por la corporación, Emgesa podría recibir sanciones pecuniarias y otras que la obligarían a cumplir con los compromisos pactados, si no lo está haciendo ya. Entretanto, la CAM considera que las medidas se tuvieron que tomar previamente a que se adelantara la operación.