COVID-19 está agravando la inseguridad de la jubilación, según Mercer

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El estudio dice que Colombia debe evaluar con sumo cuidado la posibilidad de acceder a los recursos del Sistema de Pensiones como medida para compensar la situación económica.

El más reciente Índice Mundial de Pensiones de Mercer y el CFA Institute advierte que el impacto del COVID-19 en la provisión de pensiones futuras será negativo en todo el mundo debido a la reducción de las contribuciones, al menor rendimiento de las inversiones y al aumento de la deuda pública.

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Según el documento, la pandemia, más allá de las consecuencias sanitarias, tiene efectos económicos a largo plazo que repercuten en las industrias, las tasas de interés, el rendimiento de las inversiones y la confianza de la comunidad en el futuro. “Como consecuencia de ello, también ha cambiado la provisión de ingresos de jubilación adecuados y sostenibles a largo plazo”.

David Knox, socio senior de Mercer y principal autor del estudio, señala: “La recesión económica ocasionada por la crisis sanitaria mundial ha provocado una reducción de las contribuciones al sistema de pensiones, un menor rendimiento de las inversiones y el aumento de la deuda pública en la mayoría de los países. Inevitablemente, esto afectará las futuras pensiones; lo quiere decir que algunas personas tendrán que trabajar durante más tiempo, mientras que otras deberán conformarse con un nivel de vida menor durante su jubilación”.

Además, las restricciones presupuestales de los gobiernos podrían implicar recortes en programas de salud y pensión para sus poblaciones mayores. Aun así, Mercer reconoce que los gobiernos han implementado una serie de respuestas a fin de apoyar a sus ciudadanos y sus sistemas de pensiones, entre las que figuran estímulos fiscales y una política monetaria no convencional.

Así mismo, algunos gobiernos han permitido el acceso temporal a pensiones ahorradas o han reducido el nivel de las tasas de contribución obligatoria para mejorar las posiciones de liquidez de las familias. “Es probable que estos cambios tengan un impacto significativo en la adecuación, sostenibilidad e integridad de los sistemas de pensiones y, de este modo, influya en la evolución del Índice Mundial de Pensiones en los próximos años”, dijo Deep Kapur, director del Centro Monash para estudios financieros (MCFS).

Por ejemplo, Australia permitió que las personas cuyos ingresos habían disminuido en más de un 20 % tuvieran acceso a un máximo de $20.000 (aproximadamente US$13.000) de los activos de sus fondos de pensiones, Chile autorizó a los contribuyentes activos a retirar voluntariamente el 10 % de sus fondos de pensiones individuales hasta un máximo de US$560 y en Perú se consintió el retiro del 25 % de los fondos de pensiones.

Colombia también evaluó la posibilidad de acceder a los recursos del Sistema de Pensiones como medida para compensar la difícil situación económica. De hecho, el Ejecutivo autorizó a las empresas a reducir el nivel de aportes al sistema durante la época de cuarentena obligatoria, pero la Corte Constitucional tumbó la medida. Al respecto, Mercer recomienda evaluar dichas medidas con sumo cuidado para no comprometer los beneficios pensionales de los colombianos.

“Estas medidas deben ser contempladas como una última medida posible, siempre pensando en ayudas focalizadas para grupos comprobadamente afectados por la crisis económica. De lo contrario, se desdibujará el objetivo principal de un Sistema de Pensiones, como lo es permitir que los trabajadores se retiren de la vida laboral activa en su etapa de adulto mayor”, señala el informe.

Knox cree que es fundamental que los gobiernos reflexionen sobre las fortalezas y debilidades de sus sistemas para garantizar resultados más sólidos para los jubilados en el largo plazo, después de todo, la pandemia “aumenta las presiones financieras que enfrentan los jubilados, tanto en la actualidad como en el futuro”.

El coronavirus se sumaría a una lista de problemas que contribuyen a la inseguridad en el acceso a una pensión, la cual incluye además el incremento de la esperanza de vida y la creciente presión sobre los recursos públicos necesarios para garantizar la salud y el bienestar de una población cada vez más longeva.

“Incluso antes de la aparición del COVID-19, numerosos sistemas de pensiones públicos y privados en el mundo enfrentaban una creciente presión para mantener los beneficios”, afirmó Margaret Franklin, CFA, presidenta y CEO del CFA Institute.

Ranking de sistemas pensionales

La décimo segunda edición del índice, que compara 39 sistemas de ingresos de jubilación (cubre dos tercios de la población mundial), la encabezan Holanda y Dinamarca. Colombia obtuvo la posición 21 dentro de los 39 países evaluados y una calificación global de 58,5. La firma dijo que se trata de “un resultado relativamente bueno de 62,5 % en el subíndice de adecuación del beneficio, que se da principalmente por la garantía de pensión mínima y la composición salarial de los afiliados al sistema, que concentran el mayor número de personas con cotizaciones sobre el salario mínimo”.

Sin embargo, en relación con el subíndice de sostenibilidad, Colombia lleva la peor parte con una calificación 45,5 puntos como consecuencia del “aumento de la expectativa de vida de la población, la deficiente cobertura del sistema y el bajo nivel de activos que soportan el sistema pensional en relación con el PIB del país”.

El director de Bienestar Financiero y Patrimonial en Mercer Colombia, David Cuervo, explicó que es en este punto donde existe la necesidad de focalizar los esfuerzos de la eventual y muy anunciada reforma pensional. “Es importante resaltar que Colombia es el segundo mejor país latinoamericano dentro del índice, por encima de Brasil, México, Perú y Argentina. Tenemos características muy positivas como los niveles de ahorro, y otros bastantes deficientes como la coexistencia de regímenes y subsidios mal focalizados”.

Finalmente, en el subíndice de integridad, que evalúa la fortaleza del Sistema de Pensiones en relación con la calidad de la regulación, la protección y comunicación a los afiliados, así como la eficiencia en términos de costos de administración, Colombia obtiene un resultado que lo deja en el promedio de los resultados con un 70,5 %.

La conclusión de Mercer es que si bien no existe un modelo de sistema de pensiones único que funcione para todos los países, el Índice Mundial de Pensiones ofrece información comparativa para diferenciar lo que es posible, eficaz y práctico en cada mercado.

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