Crece la baraja de personajes

Además de los cuatro ases del escándalo de Interbolsa, surgen nuevos nombres que explican de qué manera la firma comisionista de bolsa extendió sus tentáculos por varios frentes públicos y privados, en Colombia y el exterior.

Respectivamente Rodrigo Jaramillo, Tomás Jaramillo, Juan Carlos Ortiz y  Víctor Maldonado./ Archivo
Respectivamente Rodrigo Jaramillo, Tomás Jaramillo, Juan Carlos Ortiz y Víctor Maldonado./ Archivo

Hace mes y medio, cuando estalló el escándalo Interbolsa, el primer personaje en quedar expuesto fue Alessandro Corridori, un italiano que echó raíces en Colombia y que resultó ser el hombre detrás de la operación de compra de las acciones de Fabricato, la cual precipitó la crisis. Después se conocieron los cuatro ases detrás del descalabro: Rodrigo Jaramillo, Tomás Jaramillo, Juan Carlos Ortiz y Víctor Maldonado. Su red de negocios, que trasciende fronteras, hoy asombra al mundo económico. Pero día a día siguen apareciendo protagonistas.

El de mayor rango, por su poder económico y jerarquía empresarial es Carlos Adolfo Talo Mejía, expresidente de la holding Proyectar Latinoamérica, socia mayoritaria de la liquidada comisionista de bolsa Proyectar Valores. Hombre cercano a Rodrigo y Tomás Jaramillo y a Juan Carlos Ortiz, además hizo presencia en dos frentes próximos a la expansión de Interbolsa: en la junta directiva de la Bolsa Mercantil de Colombia, antes Bolsa Nacional Agropecuaria, y en la sociedad Azul y Blanco, dueña del equipo de fútbol Millonarios.

La Bolsa Mercantil de Colombia (BMC) es un mercado de valores especializado de naturaleza mixta, al que pertenece como socio mayoritario el Ministerio de Agricultura, y, en consecuencia, en él se hacen transacciones con recursos públicos y privados. Talo Mejía, además allegado de negocios de Carlos Leyton Sinisterra, recientemente detenido con fines de extradición por lavado de activos, ha sido miembro principal de la BMC, junto a otro personaje de importancia: Luis David Peña Salgado, quien fue su suplente en esta organización.

Peña Salgado tiene una larga historia de cercanía con Interbolsa. Un hecho diciente es que fue uno de sus representantes legales, con autorización para firmar contratos. Pero antes fue socio directo de Juan Carlos Ortiz en una compañía que ambos constituyeron en Panamá en septiembre de 2005 y a la cual denominaron Nuak Trading Altamira. Y hay más: también perteneció a Proyectar Valores y fue representante legal de una de las firmas que hacen parte de Azul y Blanco.

Un dato relevante sobre Peña Salgado, que resalta su importancia, es que, según el representante a la Cámara Simón Gaviria, fue uno de los creadores de la mesa de dinero Forefront, allanada por la Fiscalía hace una semana. En ese mismo negocio aparece Alejandro Martínez, quien fue operador de Interbolsa y también hizo parte del grupo de los primeros accionistas del nuevo Millonarios, lo mismo que Alessandro Corridori, Juan Carlos Ortiz, Tomás y Rodrigo Jaramillo y Talo Mejía, entre otros personajes cercanos a Interbolsa.

Otro coprotagonista de la crisis es César Alberto Mendoza, quien, después de oficiar como subdirector de crédito público del Ministerio de Hacienda en el gobierno de Andrés Pastrana, empezó a trabajar con el empresario Juan Carlos Ortiz, constituyó su propia empresa, Capitales Activos, y en 2007 fue sancionado por el Tribunal Disciplinario del Autorregulador del Mercado de Valores (AMV), por uso indebido de información privilegiada en el proceso de fusión entre la empresa Interbolsa y la firma Inversionista de Colombia S.A. César Mendoza es el compañero sentimental de la excomisionista de Interbolsa Inés Elvira Sinisterra Salcedo, prima de Carlos Leyton Sinisterra, hoy detenido en la cárcel de máxima seguridad de Cómbita (Boyacá) y en espera de que se autorice su extradición a Estados Unidos.

Obviamente, el otro personaje es el mismo Leyton Sinisterra, quien pasó por Intervalores, fue gerente comercial de Proyectar Valores y fue cercano a Rocío Castellanos, otra comisionista que resultó involucrada en un escándalo por el desfalco en Fidubogotá en 2009.

Hay otros personajes que por ahora aparecen en un segundo plano pero que están saliendo a la luz. Por ejemplo, Juan Pablo Recio, un hombre cercano a Juan Carlos Ortiz, con amplio recorrido como trader de bolsa y que cumplió un importante papel como directivo de Interbolsa y analista en otras sociedades del mercado bursátil. O Sergio Upegui Kausel, de igual forma socio de Juan Carlos Ortiz, expresidente de Proyectar Valores, sancionado por la Superintendencia Financiera, socio de Fabricato y dueño de su firma Metropolitan Capital.

Como puede verse, a medida que pasan los días crece el número de personajes y circunstancias que demuestran que el escándalo de la sociedad comisionista Interbolsa tiene más ramificaciones de las que se cree. Las autoridades judiciales y los organismos de control están alerta, pero, sin duda, más allá de lo que hasta ahora se conoce, hay mucho por descubrir con un personaje clave en todo el andamiaje: Juan Carlos Ortiz, quien pasó por Proyectar Valores, Interbolsa, Azul y Blanco y Tribeca, y cuyas actividades en Panamá, Bahamas o Curazao son una caja de sorpresas.

Todavía quedan muchos frentes por explorar. ¿Qué va a pasar con el Fondo de Pensiones Protección y los demás damnificados por el colapso de Interbolsa? ¿Existen posibilidades de recuperar los dineros que hoy están en Curazao u otros países, amparados por las reservas legales de esos paraísos financieros? ¿Cómo entrará la Procuraduría a establecer responsabilidades ante la evidencia de que en la feria de inversiones de Interbolsa y derivados hubo dineros públicos en juego? Aunque el año termina, el escándalo apenas comienza y queda mucha tela por cortar.