Crece cultura del reclamo

Después de entrar en marcha el Estatuto del Consumidor, la Superintendencia de Industria y Comercio ha recibido 6.300 quejas. Más de las que hubo en todo 2011, que fueron 5.120.

Cada día los colombianos se quejan más de la mala calidad de los productos y servicios que adquieren. Esto afirmó José Miguel de la Calle, superintendente de Industria y Comercio, en la celebración del Primer Congreso Internacional del Derecho del Consumo, refiriéndose al número de denuncias que reciben por parte de los usuarios que buscan validar los derechos otorgados por el Estatuto del Consumidor.

“El año anterior la Superintendencia recibió un total de 5.120 reclamos. Este año, hasta el 30 de junio, llevábamos 6.300. Por ejemplo, en telefonía tenemos 1.900 mensuales”, dijo De la Calle, explicando que el aumento se debe a la divulgación de la norma, que busca garantizar los derechos de los compradores frente a un sinfín de alternativas en el mercado, que en muchas ocasiones pueden ser el resultado del comercio ilegal.

“El estatuto estimula una cultura de armonía entre proveedores y consumidores, haciéndolos socios y no antagonistas”, dijo Armel Arenas, presidente de la Asociación Colombiana de Consumidores, con respecto a la adopción de la ley (en vigencia desde abril), por parte de los gremios. “Hemos tenido noticias de que algunos sectores están preocupados por el cumplimiento de ésta y lo que demuestran es desconocimiento”.

Carlos de Hart, viceministro de Desarrollo Empresarial, dijo que “la apertura de mercados, los avances tecnológicos y la proliferación de las nuevas prácticas de consumo nos sitúan en un mundo globalizado en el que se debe equilibrar la relación de los consumidores y proveedores. La Ley 1480 representa el libre desarrollo de mecanismos de protección y defensa de quienes somos consumidores”.

Elegir libremente los bienes y servicios, reclamar al productor por las fallas de funcionamiento de los productos, obtener información detallada de los artículos (riesgos y cuidados) y ser representado por organizaciones de consumidores en las reclamaciones que surjan, son algunos de los derechos que tiene el consumidor al comprar o adquirir algo en el mercado.

Además de las cifras reveladas en materia de reclamaciones, el evento, en el que se reunieron una docena de expertos que buscaban debatir las normas más modernas que existen en el mundo en busca de la protección al consumidor, sirvió de excusa para que De la Calle revelara una preocupación más de la autoridades por lo que sería una evasión de responsabilidades en el sector del turismo.

Según pudo confirmar El Espectador, a la SIC le llama la atención que el sector aéreo, que debería ser fiscalizado por un ente superior, es vigilado por la Aeronáutica, factor que le permitiría evadir responsabilidades frente a los consumidores. En concreto, por abusos a la hora de vender sobrevuelos, cambiar horarios, modificar itinerarios, etc.

Armel Arenas dijo que “los proveedores que cumplan el estatuto no lo deben ver como una amenaza, porque lo que se busca es proteger al consumidor, pero en el sector turismo lo ven como enemigo”.