Crece preocupación por altas compras de leche en polvo

Los cálculos de un verano intenso llevaron a la industria a aumentar sus compras, lo que ha impulsado a los gremios ganaderos a exigirle al Gobierno nuevos incentivos para su labor.

Según cálculos de Asoleche, las importaciones de leche en polvo de 2012 equivalen al 4% de la leche producida en Colombia. / Archivo
Según cálculos de Asoleche, las importaciones de leche en polvo de 2012 equivalen al 4% de la leche producida en Colombia. / Archivo

Un salto poco común en las importaciones argentinas de leche en polvo llevó al Gobierno a tomar cartas en el asunto. Aquella distorsión se presentó entre enero y octubre de 2012, cuando las compras al país austral crecieron 500% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Y ante el clamor de los ganaderos colombianos, el Ministerio de Agricultura decidió intervenir en el mercado al fijar topes para el comercio: 993 toneladas tendrán un arancel especial de 6,6%, y otras 964 toneladas con un impuesto de entrada de 20%. Una vez cumplidas las condiciones, el arancel se elevará a 98%.

Se trata de una medida que busca reconducir el comercio para evitar que la industria colombiana se deteriore. Según cifras del Dane, el año se pasado se compraron más de US$118 millones de leche, productos lácteos, huevos y miel, lo cual representa un aumento de 147,3% frente a los US$47,7 millones del año anterior. De acuerdo a los registros de la Unión Nacional de Asociaciones Ganaderas de Colombia (Unaga), el país compró 28.594 toneladas de leche a vendedores externos, de las cuales 20.259 toneladas fueron de leche en polvo, lo que supone un crecimiento de 363% comparadas con las compras de 2011.

“Cualquier incremento en esta magnitud de un año a otro distorsiona el precio del mercado por la sensibilidad que hay en la formación interna del precio debido a la asimetría existente entre transformadores y ganaderos”, aseguró Ricardo Sánchez Rondón, su presidente, por medio de un comunicado. Si se tiene en cuenta que en Colombia seis empresas se encargan de transformar el 70% de la leche que va al mercado formal, el impacto, en su opinión, es mucho más dañino: “Los industriales importan la leche en polvo y la reconvierten en líquida con un costo de producción por debajo del precio de compra a nuestros productores”.

Esta situación ha llevado al gremio a pedirle nuevos incentivos al Gobierno para evitar que la producción se afecte. Sus peticiones van desde los tradicionales controles a la tasa de cambio (una exigencia adoptada por otros sectores productivos), pasando por subsidios regionales y apoyos para la investigación, hasta la intervención de las tasas de interés para los créditos concedidos a los productores lácteos.

Pero el Gobierno se ha mostrado menos dispuesto a concederle más ayudas e incentivos a un sector que desde 2010, en plena negociación del tratado de libre comercio con la Unión Europea, ha sido depositario de ayudas públicas. El propio presidente Juan Manuel Santos, en uno de sus acuerdos por la prosperidad, hizo la lista de los recursos girados al agro en los últimos tres años: $3,4 billones al sector cafetero, $3,3 billones a la ganadería y la industria láctea, al igual que $1,2 billones para los arroceros. En total, alrededor de $8 billones. Eso sin contar los 30 millones de euros que la Unión Europea se comprometió a desembolsar, en el curos de los próximos siete años, como compensación por los posibles efectos negativos que el TLC generará en la cadena láctea.

Pero también es necesario contextualizar las recientes importaciones de productos como lactosueros y leche en polvo. “Esas compras equivalen apenas al 4% de la producción anual de leche en Colombia, la cual pasó de 6.200 millones de litros en 2010 a 6.500 millones”, explica Jorge Andrés Martínez, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Procesadores de la Leche (Asoleche), para quien el aumento inusual en las compras obedece a una lógica del mercado: “Ante los pronósticos de un verano muy fuerte por el fenómeno de El Niño para el inicio de 2013, la industria hizo las importaciones respectivas para paliar la posible baja producción, en especial en la Costa Caribe”.

De hecho, según el dirigente gremial, las compras están en el mismo nivel que en 2001, año recordado en la industria por la fuerte sequía que afectó la producción nacional. Claro que el panorama actual es muy diferente: entre 2011 y 2012, las compras de leche a los ganaderos colombianos se incrementaron en 5%.

“Es necesario que el sector sea depositario de nuevos incentivos para fomentar su productividad y su competitividad, orientados especialmente en los ganaderos. Estamos hablando de medidas como la reducción en los costos de producción, especialmente en los insumos agropecuarios, tan sensibles a las variaciones en los precios internacionales”, puntualizó Martínez.

Por lo pronto, el Ministerio de Agricultura anunció un incremento de 1,2% en el precio que los procesadores les pagarán a los ganaderos por el concepto de compra de leche cruda, decisión que busca mejorar el ingreso de las 300.000 familias productoras y que no se traspasaría al precio que pagan los consumidores por el producto.

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