Crecen las reclamaciones por desfalco con libranzas

Se han intervenido 20 entidades y alrededor de 70 han sido objeto de visitas, dice Supersociedades.

Los dineros comprometidos en el mal manejo de las finanzas son cuantiosos. / Archivo.
Los dineros comprometidos en el mal manejo de las finanzas son cuantiosos. / Archivo.

La quiebra de la firma de corretaje Interbolsa se considera el mayor daño hecho al mercado de valores, en tanto que la desaparición de millonarios recursos con el mecanismo de libranza no está lejos de convertirse en un descalabro de grandes proporciones en el que ciento de personas van a salir afectadas en su patrimonio y deja maltrecha esa figura de financiación. Para tratar de saturar esa otra vena rota de malos manejos con recursos del público, la Superintendencia de Sociedades metió en cintura a varias firmas, entre ellas a Estrategias en Valores y tres de sus compañías vinculadas, pero no se descarta que el desfalco se traslade al sistema factoring (compra de facturas).

“Es un proceso muy complejo, porque implica verificar miles de pagarés libranzas uno por uno para establecer el estado de esos documentos y ver en qué medida pueden servir para el pago de esas obligaciones”, dijo el superintendente, Francisco Reyes Villamizar. Algunas versiones de los organismos de control estiman que los recursos comprometidos en el mal uso de las libranzas pueden superar los $600.000 millones.

Reyes no se atreve a mencionar una cifra cercana de los dineros que pueden perderse en este nuevo caso de corrupción, que afecta a muchas familias colombianas. Como el descalabro en Interbolsa, muchos son los afectados. “Además de los pagarés existen otros bienes que han sido embargados, como lotes de terreno, bienes personales de los accionistas, entre otros activos que van a ser utilizados para efectos del pago de las víctimas”, dijo el superintendente Reyes.

El caso ha trascendido de la investigación administrativa a los estrados judiciales, sin ser ajeno al análisis de la academia. Édgar Jiménez, catedrático de finanzas de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, señala que el descalabro de esta figura de financiación se inicia por las malas prácticas de los intermediarios de la figura de la libranza. “El negocio se salió de las manos de sus administradores”, dijo Jiménez. Algunos directivos de firmas de corretaje, que prefieren el anonimato, han indicado que en el negocio de las libranzas se van a perder muchos recursos y cantidades de familias van a salir afectadas, pero nadie quiere decir ni hacer nada. “Todo se está manejando casi que en silencio”, coinciden en afirmar.

Mientras el desfalco de Interbolsa marcha hacia la parte final, en lo relacionado con la parte administrativa, mas no con la judicial, en el de las libranzas comienza a conocerse la profundidad del hueco donde han caído los dineros involucrados en esa actividad ilícita, es decir, el doble negocio con un mismo pagaré libranza.

Séptimo pago

En la quiebra de la firma de corretaje se ha llegado al pago del séptimo desembolso. El titular de la entidad de control de las empresas recalcó que con el pago de $80.000 millones, la suma reintegrada a los afectados supera los $175 mil millones. “Con este séptimo desembolso se les ha pagado a más de 730 reclamantes el 100 por ciento de las sumas comprometidas en el Fondo Premium. Estos representan el 70,7 % del total de reclamantes”, indicó Reyes Villamizar. Antes de finalizar el primer trimestre se espera cancelar el saldo de lo que está pendiente, dijo el agente liquidador del Fondo Premium, Alejandro Revollo. Queda pendiente la liquidación de bienes inmuebles, muebles, la participación en algunas sociedades que pueden aportar algo más de $150.000 millones.

Reclamaciones por libranzas

El regulador de las sociedades en el país considera que miles son las personas afectadas por el descalabro del mecanismo de libranza y que el monto de reclamaciones “es muy significativo y se tasa en cientos de miles de millones, pero también existen activos en una cifra importante que estamos tratando de recuperar para intentar hacer los pagos correspondientes”, señaló Reyes Villamizar. Mientras la Fiscalía General va tras la caza de recursos con alcance penal, la Superintendencia alimenta con la información que requiere el ente acusador.

El camino para recuperar los recursos comprometidos con el mecanismo de las libranzas es similar al que se ha cumplido con el Fondo Premium. “El proceso de recuperación es muy parecido. Hay dos medios de hacerlo; uno es logrando el embargo de la totalidad de los activos, que ya se hizo, con el propósito de liquidar esos bienes para pagar, y la otra es intentar que los afectados presenten planes de desmonte y que ellos propongan un calendario de pagos, unas garantías y unos activos suficientes para cubrir las reclamaciones. Pero en este último caso siempre se va a requerir la autorización de los acreedores del 75 % para que se pueda aprobar un plan de esa naturaleza”, explicó el superintendente de Sociedades, que no termina de analizar un caso cuando comienza a aflorar otro más escandaloso.

Reyes recordó que en el caso de las libranzas se han intervenido unas 20 entidades desde el año pasado y muchas han sido sometidas a estricto control y alrededor de 70 han sido objeto de visitas para ver su funcionamiento “y las que están intervenidas por captación ilegal ya empiezan a tener reflejos en la actuación penal a partir del señalamiento que viene haciendo el fiscal general de la Nación”.

Reyes insiste en que un estimado de recursos involucrados en este nuevo caso solo se puede lograr en el momento en que se consoliden las reclamaciones, porque se puede presentar duplicidad en las solicitudes. Hay una cantidad de personas naturales que fueron atraídas por rendimientos por encima de las condiciones del mercado financiero.

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