Crisis de diarios llega a Alemania

La economía más estable de Europa presenció el cierre del ‘Financial Times Deutschland’ y la quiebra del ‘Frankfurter Rundschau’.

Ante el cierre del ‘Financial Times Deutschland’, la canciller alemana hizo un llamado al sector para que conserve su ánimo en medio de la crisis económica. / AFP
Ante el cierre del ‘Financial Times Deutschland’, la canciller alemana hizo un llamado al sector para que conserve su ánimo en medio de la crisis económica. / AFP

La crisis de los periódicos en Alemania ha llevado a la creación de otro sustantivo compuesto: Zeitungssterben, o la muerte del periódico. El anuncio hecho por G+J, la división de revistas de Bertelsman, sobre el cierre del Financial Times Deutschland y la bancarrota del Frankfurter Rundschau ha generado muchas reflexiones.

Incluso la canciller Ángela Merkel ofreció sus condolencias e hizo un llamado para que el sector mantenga el ánimo. “Creo que el medio impreso es muy importante”, dijo en su publicación semanal en la web. Sin embargo, sus funcionarios llamaron la atención sobre el hecho de que lo experimentado por Alemania no es único. Mientras que el país parece estar perdiendo dos diarios de buena calidad, el número de los trabajadores del sector editorial de España se reduce y en Italia hay especulación en torno a posibles fusiones entre periódicos.

Las publicaciones más pequeñas que sirven a mercados más pequeños implican que la crisis de los periódicos individuales puede no tener el tamaño o pasar por el drama de aquellos de Estados Unidos, por ejemplo, la Tribune Company, que publica el Chicago Tribune y que anunció su bancarrota en 2008, tan sólo un año después de que Sam Zell liderara una compra apalancada de la compañía por 8.200 millones de euros.

“Sin embargo, la crisis de los periódicos se está dando en todos los países desarrollados del mundo occidental”, dijo Douglas McCabe, de Enders Research, una consultora de medios de Londres. Mientras que se sintieron los efectos de internet, las editoriales de Alemania estuvieron aisladas durante mucho tiempo, más que las publicaciones de otros países, dijo. “Alemania está descentralizada. La prensa en línea no es tan importante como, por ejemplo, en el Reino Unido. La penetración de los teléfonos móviles no fue tan grande y tradicionalmente ha tenido una dependencia mayor de las suscripciones”.

La asociación de editores de periódicos alemanes dijo que las ventas totales diarias cayeron 17% entre 2005 y 2012, para llegar a 21,1 millones de copias, en un período en el que algunos periódicos de calidad del Reino Unido vieron cómo la circulación caía 40% o incluso 50%. Las ventas del Frankfurter Allgemeine cayeron 5% para llegar a 355.000 copias al día.

Sin embargo, esto no podría blindar a los periódicos contra una caída en la venta de publicidad, que comenzó cuando los anunciantes empezaron a pasarse a la red a comienzos del milenio y se aceleró luego de las crisis globales y de la Eurozona en 2008. La asociación de publicistas de Alemania cree que los diarios recibieron 3.600 millones de euros de publicidad en 2011, es decir, una caída de 45% en comparación con hace 12 años.

Esto fue lo que acabó con el Financial Times Deutschland, que era propiedad de G+J desde 2008, cuando Pearson, el propietario del FT, vendió su mitad, y con el Frankfurter Rundschau, que anunció su bancarrota a mediados de noviembre. La economía más grande de Europa finalmente presenció lo que ya habían visto sus vecinos. France Soir, el periódico populista de Francia, cerró su edición impresa en diciembre pasado y su edición en línea se detuvo este verano, luego de la bancarrota. En enero, La Tribune, el diario financiero, también eliminó su versión impresa, para continuar en la red.