Crisis del vapeo: negocios frustrados y frenazo en ganancias de fabricantes

Noticias destacadas de Economía

Imperial y Blu están entre las empresas que han informado sobre una desaceleración en su desempeño financiero. Hace pocas horas, se frustró la fusión Philip Morris-Altria.

Las consecuencias de la crisis del vapeo en Estados Unidos siguen aumentando. Imperial Brands Plc advirtió que el crecimiento de los beneficios de la compañía se frenó después de que la reacción contra los cigarrillos electrónicos frustrase la posibilidad de la mayor fusión en la industria del tabaco (entre Altria y Philip Morris).

El fabricante británico de cigarrillos electrónicos Blu informó de una drástica desaceleración en los ingresos de las alternativas a los cigarros en los últimos meses. Esto resultó en una caída de las acciones de hasta un 10% el jueves, el mayor descenso en diez años.

Le puede interesar: Cigarrillos electrónicos: ¿qué dice la ciencia?

“Pone en duda el modelo comercial a largo plazo de Imperial Brands y de la industria tabacalera”, dijo James Edwardes Jones, analista de RBC. “Las repercusiones no deben subestimarse”.

La advertencia de Imperial llega un día después de que Altria Group Inc. abandonase las conversaciones sobre una posible fusión con Philip Morris International Inc. y pusiese a uno de sus propios ejecutivos al frente del asediado fabricante de cigarrillos electrónicos Juul Labs Inc (en el que Altria tiene 35 % de participación).

Las autoridades sanitarias de Estados Unidos están teniendo dificultades para identificar una enfermedad misteriosa relacionada con el vapeo, socavando las perspectivas del que se había convertido uno de los mayores mercados de crecimiento en la industria. Los consumidores ahora cuestionan los dispositivos, de los que se había afirmado que conllevaban menos riesgos para la salud que los cigarrillos tradicionales.

Imperial Brands, la más pequeña de las principales compañías tabacaleras, ha perdido más de la mitad de su valor de mercado desde un máximo de 2016. Con un presupuesto de investigación más reducido que el de sus competidores, la compañía ha tenido problemas para mantenerse a la altura de dispositivos como Juul y el IQOS de Philip Morris, que calienta el tabaco sin quemarlo. Después de años de ignorar ese mercado a favor de su marca de vapeo Blu, Imperial presentó recientemente su primer producto en el segmento de tabaco calentado en Japón.

El fabricante de los cigarrillos Winston, con sede en el Reino Unido, dijo que los beneficios por acción se mantuvieron más o menos sin cambios en monedas constantes y que las ventas aumentaron aproximadamente un 2% en los 12 meses hasta septiembre. En mayo, la compañía dijo que esperaba que las ventas pudieran aumentar más del 4%.

La Administración de Trump dijo a principios de este mes que pronto eliminaría todas las cápsulas de nicotina de cigarrillos electrónicos con sabor del mercado, y solo permitiría su venta de nuevo después de obtener la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés). Varios estados de Estados Unidos han tomado medidas para restringir el vapeo, y Walmart Inc. ha decidido dejar de vender cigarrillos electrónicos en su mercado nacional.

Toda la industria se ha estremecido, no solo las pequeñas empresas independientes de vapeo que podrían tener dificultades para lidiar con políticas más estrictas de la FDA. El mes pasado British American Tobacco Plc anunció que planea recortar 2.300 empleos y Japan Tobacco Inc. dijo que eliminará 3.720 puestos. Las acciones del grupo llegaron a caer un 4,8% el jueves.

Las ventas de productos alternativos al tabaco de Imperial han aumentado alrededor del 50% este año fiscal, desacelerándose del ritmo vertiginoso del 200% del primer semestre. La compañía también citó un mercado más difícil para el tabaco en países como Australia.

Asimismo, Imperial dijo que varios compradores potenciales han expresado interés en su negocio de puros de alta gama. La compañía ha puesto a la venta la unidad como parte de un plan para recaudar hasta 2.000 millones de libras (US$2.500 millones) mediante desinversiones.

Comparte en redes: