Cuarenta millones de ojos sobre Colombia

Las exposiciones universales han sido desde el siglo XIX las vitrinas en las que los países pueden mostrar sus desarrollos, lo que tienen para ofrecer, y donde el gran invitado es el mundo.

Representación del pabellón, diseñado por Villa Arquitectos. /Procolombia

Londres las inauguró en su Crystal Palace en 1851. En la Feria de Chicago de 1893 la atención la acaparó la noria construida por George Ferris, que luego sería conocida como rueda de Chicago. Para las exposiciones de 1889 y 1900 París construyó respectivamente nada menos que la Torre Eiffel y el Grand Palais que se levanta en el corazón de la ciudad. En Barcelona, en 1929, el pabellón alemán de Mies van der Rohe, más allá de lo que albergaba, marcó en sí mismo un hito para el movimiento arquitectónico moderno, y en 1970, en Osaka, Estados Unidos mostró las rocas lunares que había traído de su expedición.

Colombia no se ha quedado por fuera. Ha participado en más de cinco ocasiones y este año va con la intención de brillar entre los 148 países que se darán cita en Milán, Italia, la anfitriona de 20 millones de visitantes desde el próximo 1º de mayo hasta el 31 de octubre. El plan es “presentar al país como una de las naciones emergentes con mayor potencial en el mundo”, según María Claudia Lacouture, presidenta de Procolombia, entidad que ha liderado el proceso. Una de las prioridades, por supuesto, será mover el tratado de libre comercio con la Unión Europea.

En el último encuentro mundial de este tipo, realizado en Shanghái en 2010, Colombia consiguió US$20,4 millones en cooperación, según Procolombia. Para aumentar las oportunidades en esta exposición, el pabellón colombiano no podía ser algo menor. Se trata de 1.907 metros cuadrados de exhibición, para cuyo montaje se destinaron $38.000 millones, de los cuales el 75% proviene del sector público. El resto viene de 11 entidades privadas como la Federación de Cafeteros, Asocolflores, Fedecacao y Bavaria, los departamentos del Huila y Valle y la Alcaldía de Cali.

La directriz de la feria, que requirió inversión italiana por 1.600 millones de euros y que ha generado 199.000 empleos, es “Alimentar el planeta, energía para la vida”. En definitiva, hacer propuestas para acabar con el hambre en el mundo. Por esa razón Colombia pretende mostrarse como una despensa con 20 millones de hectáreas cultivables para el planeta, atraer inversión y presentar 680 empresas nacionales con potencial exportador.

La arquitectura del pabellón de tres pisos, construido con materiales ecológicos, está inspirada en los Andes colombianos y el concepto del interior parte de los cinco climas que tiene el país y que ofrecen un sinnúmero de posibilidades productivas. Todo complementado con muestras de tecnología, innovación y talento colombiano, en las que se destacan Fernando Botero, Doris Salcedo y Nairo Quintana.

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