Cuba, ahora la revolución es en inversión

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos convertirían a este país en el nuevo centro de negocios.

“Hemos acordado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos”. Fueron las palabras con las que el presidente de Cuba, Raúl Castro, marcó el fin de más de 50 años de distanciamiento diplomático y comercial con la primera potencia mundial.

Como si no fuera suficiente, casi al mismo tiempo el mandatario estadounidense, Barack Obama, le anunció al pueblo que dirige que “su país volverá a tener embajada en La Habana como un paso para restablecer completas relaciones diplomáticas con la isla”.

Dos comunicados que hicieron temblar al mundo. No sólo porque para muchos significa el fin definitivo de la Guerra Fría, sino porque marca el comienzo de una nueva era para los ciudadanos cubanos y del mundo, ya que generará cambios en términos políticos, sociales, culturales y económicos, por supuesto.

Desde la revolución castrista de 1959 Cuba vivió en hermetismo económico, traspasado sólo por pocas empresas internacionales, las cuales han sido en gran parte cadenas hoteleras españolas. Es por esto que “la apertura comercial de La Habana representa una oportunidad casi única en el siglo XXI: un territorio sin explotar”, explicó Camilo Silva, director de Análisis Técnico de Valora Inversiones.

De acuerdo con Silva, este es el momento para invertir en Cuba. Está barato y no todo el mundo se ha dado cuenta de esta oportunidad de negocio, por lo que tardará un tiempo significativo para que los grandes conglomerados e inversionistas se aventuren a aterrizar en La Habana. Además, aun antes de la revolución castrista la economía de este país caribeño todavía estaba por desarrollar.

Un estudio realizado por la Unidad de Desarrollo Económico de la Cepal indicó que “la estructura productiva se encontraba distorsionada a finales de los años 50, con marcados rezagos tecnológicos en el sector agropecuario e insuficiente desarrollo industrial. La agroindustria azucarera participaba con el 25% de la generación del producto interno bruto, sus productos pesaban el 80% del total de las exportaciones de bienes. Asimismo, este sector proporcionaba empleos a entre el 20 y 25% de la fuerza de trabajo”.

Es complejo determinar hasta qué punto llegará el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, y si esto significará una completa apertura económica en La Habana. Pero Gustavo Toro, presidente de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco), explicó que “en la medida en que mejoren los diálogos bilaterales, el país caribeño se convertirá cada vez más como una opción de negocio para los inversionistas norteamericanos”.

De hecho, ya se han conocido noticias en las que aerolíneas como Delta estarían interesadas en ofrecer viajes de Estados Unidos a La Habana. Además, Mastercard, el gigante de la industria de las tarjetas de crédito, anunció que autorizará a partir de marzo de este año la utilización de sus servicios en Cuba. Y American Express también se encuentra estudiando esta posibilidad.

Es por esto que Toro propone que el turismo puede ser el sector con el que debe incursionar Colombia en Cuba. En especial “ahora que los grandes grupos económicos se encuentran invirtiendo en el sector. Sin embargo, también es importante señalar que La Habana representaría al mismo tiempo una amenaza importante para Cartagena, sus atributos naturales, históricas y culturales convertirían a esta nación socialista en un competidor fuerte para todos los destinos turísticos en el Caribe”.

No obstante, el presidente Coltelco afirmó que “la hotelería colombiana ha ganado mucha competitividad en los últimos años. Una muestra de esto es que varias cadenas internacionales han llegado al país. Por lo que el sector local está en condiciones de competir en Cuba, sobre todo porque las marcas españolas que hacen presencia en La Habana suministran servicios muy incipientes”.

Otra de las cosas por las que Cuba es reconocida a nivel mundial es la medicina. La Habana incluso supera en reputación en cuanto a calidad de centros de salud de Estados Unidos, como la clínica Mayo. Es por esto que el turismo médico, y la industria de la salud en general, podría tener un importante crecimiento y ser foco de inversión.

El turismo y la salud no son los únicos sectores que representan una oportunidad de negocio. Dado que el gobierno cubano es el principal proveedor de bienes y servicios en Cuba, con una eventual apertura económica, cualquier industria tendría potencial de crecimiento económico. Pero analizando el caso del fin de la Unión Soviética como un marco de referencia, el sector del consumo podría ser el de más rápido crecimiento y penetración.

Analizando las tendencias de consumo, los productos de tecnología liderarían el crecimiento de este rubro. A pesar de que este no sea el sector líder en Colombia, la posición geográficamente estratégica de Cuba permite que un comercio indirecto sea viable, y una alternativa de negocio tanto para llevar como para traer productos.
Tanto el director de Análisis Técnico de Valora Inversiones como el presidente de Coltelco concuerdan en que “las oportunidades de negocio en Cuba dependerán en gran parte de las facilidades de inversión que proporcione el gobierno. Es importante que el Estado cubano no genere restricciones en las divisas y que no limiten los flujos de capitales extranjeros, es decir, que brinde confianza inversionista”.

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