La cuota del sector textil a la economía

Para impulsar la industria, el Gobierno anunció la importación de bienes de capital que no se producen en Colombia con cero arancel. Representantes de la industria dicen que falta dar el debate por los altos costos de la energía.

La industria de la moda cree que se puede cumplir con la meta de exportaciones. / AFP

Dentro del plan del Gobierno por aumentar las exportaciones no minero-energéticas a US$30.000 millones en 2018, el sector textil y de confecciones ha sido reconocido como clave. En el marco de la vigésimo sexta edición de Colombiamoda, que irá hasta mañana en Medellín, el presidente Juan Manuel Santos le puso al sector el reto de aumentar sus exportaciones hasta los US$1.000 millones en los próximos tres años, es decir, un aumento de 17% con respecto al cierre de 2014.

A pesar de que Santos dijo que no es un reto imposible de cumplir, el sector enfrenta desafíos como la elevada tasa de cambio, que ha subido los costos en los que los productores tienen que incurrir, pues la mayoría de hilos y de las 60.000 toneladas de algodón que consumen es importada. Los algodoneros, un sector que ha pasado de producir 280.000 toneladas anuales a 30.000 toneladas desde los años 90, en los últimos días han pedido al Gobierno una prórroga para la protección del precio de ese producto. De lo contrario, según ellos, su cultivo en el país se acabará.

En 2014 las importaciones del sector textil y de confecciones sumaron US$2.500 millones, mientras en 2013 fueron de US$1.600 millones. Por demás, el dólar caro de ahora no se puede aprovechar de manera significativa, pues, debido a una tasa de cambio postrada por cerca de cinco años, muchos empresarios vienen de una dinámica no exportadora.

Para Carolina Blackburn, directora de la Cámara Colombiana de la Confección y Afines, el reto de los US$1.000 millones en exportaciones es interesante. “Se puede cumplir si se dan las condiciones y si se implementan las políticas industriales de forma adecuada y acompañando a los empresarios”. Blackburn dijo que Colombia todavía está en deuda de dar el debate sobre el costo país, que significa, entre otros, los elevados costos que hay que pagar por el precio de la energía. También resaltó la defensa jurídica que el Gobierno sigue dando del decreto 074 ante la Organización Mundial del Comercio, el cual lleva vigente tres años e impone aranceles mixtos a la importación de calzado.

Carlos Eduardo Botero, presidente ejecutivo del Instituto para la Exportación y la Moda (Inexmoda), organizador de Colombiamoda, aplaudió medidas como la que se anunció en el PIPE 2.0, según la cual los bienes de capital que no se producen en el país, como los hilos, se importarán con cero arancel a partir del 1º de agosto. Eso, de acuerdo con Cecilia Álvarez-Correa, ministra de Comercio, significa un alivio de $1,4 billones para los industriales. También exaltó la Ley 1762, conocida como la Ley Anticontrabando, que fue sancionada el 6 de julio y que endurece las penas para contrabandistas y les da más dientes a la DIAN y a la Policía Fiscal y Aduanera. A la buena hora de la lucha del Gobierno contra el contrabando ayer justamente se sumó la entrega a las autoridades del llamado “rey del contrabando”, Joaquín Bruges, que ha sido señalado de ser el artífice de la red más grande de contrabando de textiles y quien aceptó cargos como lavado de activos y concierto para delinquir.