De La Habana hasta la Florida en ferry

La puja entre cinco empresas norteamericanas que se están disputando ese mercado, clausurado hace más de cincuenta años.

 Atrás quedó el bloqueo comercial de Estados Unidos sobre Cuba. Atrás el cierre de fronteras. Atrás esa isla que parecía olvidada en el tiempo donde el consumismo sin límite no tenía cabida. Ahora, después de tantas angustias y claro, después de la reunión de la Cumbre de Las Américas en Panamá, la situación entre la Habana y el país del norte está cambiando por completo. La noticia ahora es que unas cinco compañías navieras se están disputando el mercado del transporte de turistas y mercancía entre los distintos puertos del estado de La Florida y La Habana.

De acuerdo con The Wall Street Journal, son varios los operadores de ferry los que se presentaron ante el Departamento de Estado de Estados Unidos para pedir licencias que les permitan cubrir dicha ruta, teniendo en cuenta que fueron clausuradas hace más de cincuenta años. Los empresarios quieren estar listos para cuando queden libres por completo las relaciones entre los dos países, pues actualmente se permiten ciertos vuelos entre algunas ciudades de la nación que administra Barack Obama hacia la capital cubana, pero con condiciones, como temas de salud, educación o competencias deportivas.

Cuenta el medio de comunicación norteamericano que “Alexander Panagopoulos, dueño de Arista Shipping, operador de transporte de carga seca de Atenas, cuya familia ha administrado por años una serie de compañías de trasbordadores que operan en Europa, se ha asociado con el veterano de la industria de los cruceros estadounidenses Bruce Nierenberg, para formar en Miami United Caribbean Lines, o UCL. La empresa ha solicitado a las autoridades de Washington y La Habana aprobación para una ruta de ferry”.

Son 220 millas náuticas que serían cumplidas en un promedio de 13 horas. La idea, como la han planteado ya varios empresarios, sería que las naves viajaran tres veces a la semana saliendo a eso de las seis de la tarde, para arribar en la mañana del día siguiente. Algunas incluso ya anuncian salidas para diciembre desde sus páginas web.“Las oportunidades de crecimiento son tremendas”, dijo Panagopoulos al WSJ. “Hay 10 millones de personas en Cuba y miles de estadounidenses a los que se les ofrecerá una experiencia de viaje que ha sido olvidada y a la mitad del costo de un pasaje aéreo”, agregó. Y tiene razón. Las fotografías que registran los últimos recorridos entre las dos naciones por medio de las embarcaciones datan de 1959. Quizá, lo primero que se buscaría llevar, serían además de alimentos y bienes durables, la tan anhelada pintura para las casas, pues los habitantes de La Habana culpan a la imagen atrasada de su isla al poco color que tienen sus paredes, pues allí no hay fábricas y conseguir un galón de ella es casi imposible. A eso se sumaría el cemento y demás insumos para la construcción.

“Durante los años 40 y 50, antes de que Fidel Castro llegara al poder, los viajes en ferry hacia Cuba eran populares. Decenas de rutas semanales desde Florida llevaban turistas y visitantes los fines de semana, a menudo en sus propios autos, a los legendarios clubes nocturnos de La Habana”, detalla el WSJ. La decisión, ahora, está en manos del Departamento de Estado, quien no emitió comentarios al respecto.

Vea el artículo: Los operadores de ferry se preparan para cubrir la ruta Florida-La Habana

 

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