Debate sobre alza de impuestos a licores fue aplazado para después del Plebiscito

No hubo cuórum para votar el proyecto de ley debido a que varios congresistas se retiraron del recinto por la polémica que generó la discusión sobre la renuncia del procurador, Alejandro Ordoñez.

/Bloomberg.

Por tercera vez en una semana, fue aplazado el cuarto debate del proyecto de ley que busca elevar los impuestos a las bebidas alcohólicas. Solo hace falta una discusión para que se dé la votación que decidirá si es aprobada, o no, está polémica iniciativa parlamentaria.

Aunque no exista todavía fecha exacta, se sabe que el debate quedó aplazada para después del 2 octubre, es decir después del plebiscito por la paz.
El debate estaba programado para las 9:00 am de este miércoles. Sin embargo, su turno se perdió  debido a que se modificó el orden del día para que se discutiera primero la renuncia del procurador, Alejandro Ordoñez.

La discusión sobre Ordoñez calentó los ánimos dentro del Congreso, resultando que las bancadas del partido Liberal, de Alianza Verde, y del Polo Democrático se retiraran de la plenaria. Como consecuencia no hubo cuórum para votar el proyecto de ley sobre las bebidas alcohólica.

Mientras tanto el Ministro Hacienda, Mauricio Cárdenas, recordó la importancia del proyecto de ley: “Es una iniciativa buena para los departamentos, porque se recaudarán más recursos para la salud y sobre todo para todos los padres de familia porque se desestimula el consumo de licores, como se está haciendo en el mundo entero, con impuestos más altos”, dijo.

Asimismo, el pasado lunes los gremios lanzaron una contrapropuesta para suavizar la carga impositiva del proyecto de ley. El  documento original del Gobierrno busca imponer un gravamen de  $200 por grado de alcohol y un impuesto general de 25 % sobre el valor comercial. En cambio la propuesta unificada empresarial consiste en fijar el impuesto ad valorem en 20% para todos los productos, manteniendo la tarifa específica propuesta de $220 por grado de alcohol para licores y aperitivos no vínicos. Además recomiendan adoptar una tarifa diferencial específica para los vinos y aperitivos vínicos de $120 por grado alcoholimétrico.

La necesidad de hacer estas diferencias consiste en que de ser aprobado tal como está el proyecto de ley,  el vino es el gran damnificado de la nueva regulación: el impuesto para las marcas nacionales pasaría de 20% a 29%, y el importado subiría de 12,8% a 26%. Por esto, algunos gremios como Fenalco consideran que podría ser el fin de la industria del vino como se conoce en Colombia.

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