Desaceleración económica, riesgo para avances sociales en A. Latina

La región se ha caracterizado en los últimos 20 años por mejoras como el acceso a la educación y saneamiento básico.

/ AFP
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Desde la década de los noventa hasta más o menos el 2014, América Latina tuvo avances sociales significativos, relacionados con el fortalecimiento de la economía de los países y el impacto que han tenido la urbanización y la mejora en los accesos a la salud y educación, entre otros factores. Así lo asegura el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un reciente estudio, titulado Pulso social de América Latina y el Caribe 2016.

Sin embargo, por cuenta de la afectación que han sufrido los ingresos de los países latinoamericanos por el desplome de los precios de las materias primas, particularmente del petróleo, desde hace dos años, el BID advierte: “un escenario de menor crecimiento económico y restricciones fiscales pueden poner en riesgo las ganancias sociales recientes”.

Entre los avances que destaca el estudio se encuentra que la mortalidad infantil se redujo en un 65%, de 26 muertes por 1.000 nacidos vivos en 2002 a 18 en 2014. Asimismo, la pobreza extrema de la región disminuyó la mitad, principalmente por el aumento en los ingresos y un “proceso redistributivo”. El gobierno colombiano, de hecho, celebró el año pasado que por primera vez la clase media superó a la población pobre en el país. (Lea: Clase media, más grande que la pobre).

En Brasil, Colombia, Costa Rica y Perú, los ingresos per cápita aumentaron casi a un mismo ritmo en el sexenio de mayor crecimiento económico (2002-2008) y el periodo de desaceleración o estancamiento, de 2008-2014. Para ese último año el ingreso anual familiar en Colombia se encontraba en US$5.268. En otros países, como Argentina, Ecuador y Venezuela, los ingresos per cápita aumentaron más durante el periodo de expansión económica y crecieron poco o nada en el periodo posterior a la crisis financiera.

Según el documento, “la reducción de la desigualdad fue importante en todos los países entre 2002 y 2008, con excepción de México que se mantuvo estable”. Sin embargo, en este periodo, las reducciones del índice de Gini, dice el BID, fueron mínimas en Costa Rica, Colombia y República Dominicana. Entre 2008 y 2014, sólo en Costa Rica y Venezuela el ingreso per cápita de los más ricos aumentó más que el incremento entre los más pobres.

“El aumento de las transferencias públicas (como Más familias en acción) fue la tercera fuerza detrás de la caída de la desigualdad: su contribución fue 17%”, dice el informe. Los principales factores fueron la caída en los retornos a la educación y el aumento de los ingresos laborales.

Sobre transferencias como Más familias en acción se han escuchado críticas como la de la exministra Cecilia López. Según ella, ese tipo de subsidio “condena a las mujeres, que se están educando incluso más que los hombres, a reforzar su papel de ser las únicas responsables de la salud y educación de sus hijos, cuando eso es responsabilidad de la pareja”. (Lea: ¿Para qué ha servido Más Familias en Acción?).

Otro de los factores que resalta el estudio es la mejora en el servicio de saneamiento: el acceso a sistemas mejorados alcanzó al 96% de los hogares de la región en 2014. Chile es el país con más servicios de alta calidad (86% de hogares) seguido por México y Colombia (con 76%).

La educación ha hecho lo propio. La asistencia de niños a la primaria ha aumentado en los últimos 20 años, de manera que el tema crítico no es la cobertura “sino la calidad en la educación que no ha permitido mejorar los niveles de aprendizaje”. En esas mismas dos décadas, por demás, más mujeres que hombres han culminado la educación secundaria. Chile tiene el mejor resultado de la región (81% en mujeres y 76% en hombres).

Al respecto, el gasto público colombiano no se destaca. Dice el estudio: “Para educación, Brasil, Argentina y Costa Rica gastan alrededor del 8% siendo los países en la región con un mayor gasto en este rubro; Colombia, Perú y República Dominicana con un 3% son los que menos gastan”.

Del lado de la vejez, el país tampoco sale bien librado. En Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Venezuela, la pobreza disminuye sostenidamente con la edad, una situación favorable para los adultos mayores. En cambio, la pobreza aumenta con la edad en Bolivia, Colombia y Guatemala.

Con la información expuesta en el documento, la intención de los investigadores es “contribuir con datos y análisis al diálogo e investigación académica sobre el enfoque y alcance de las políticas sociales”. El BID agrega que: “para que los logros sociales recientes en la región tengan efectos sostenidos sobre la igualdad y la productividad, América Latina tiene que hacer frente a significativos desafíos sociales”.

Eso significa que el reto sigue estando en proveer servicios de salud y educación de calidad, especial atención a primera infancia, atención a la juventud, hacer más ágil y extensivos los mercados laborales y la seguridad social, combatir la pobreza y fomentar la inclusión social.

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