Deuda de grandes petroleras toca un tope con subida de precios

Desde que los precios empezaron a hundirse en 2014, las cinco “súper grandes” elevaron a más del doble su deuda neta combinada a US$220.000 millones.

Foto: Bloomberg News
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Una deuda en alza acosó a las mayores compañías petroleras del mundo durante el colapso del crudo. Ahora, masivos recortes de costos y unos precios crecientes se combinaron para reducir la necesidad de tomar préstamos.

Desde que los precios empezaron a hundirse en 2014, las cinco “súper grandes” elevaron a más del doble su deuda neta combinada a US$220.000 millones. Es posible que eso haya sido lo peor. Con el barril de petróleo a US$50, las empresas pueden equilibrar sus cuentas y pagar dividendos sin tomar prestado por primera vez en cinco años, según analistas de Jefferies International Ltd. Todas las perforadoras probablemente informen un crecimiento de los beneficios en las próximas dos semanas.

Conforme el precio del crudo declinaba, los productores ahorraron miles de millones de dólares reduciendo empleos, renegociando los contratos con los proveedores y cancelando proyectos. BP Pic ha dicho que planea mantener al menos 75% de sus recortes, y otras compañías han expresado intenciones similares. Esta estrategia, combinada con la recuperación del petróleo, está permitiendo a las grandes empresas generar efectivo nuevamente, un foco clave para los inversores que se encaminan a la temporada de ganancias.

“Como grupo están en niveles de deuda máximos ahora”, dijo Jason Gammel, analista de Jefferies en Londres, quien citó eficiencias de operaciones y capital, así como la suba de los precios del petróleo. “Como las ganancias trimestrales reflejan la situación pasada, la perspectiva suele ser un motor de mayor peso para la acción”, con flujos de caja y dividendos más importantes, agregó.

En 2014, cuando el petróleo se vendía a US$100 el barril, las cinco súper grandes generaban entre todas US$180.000 millones en efectivo con sus operaciones. El año pasado, la cifra cayó a solo US$83.000 millones, calcula Jefferies. Los recortes de costos y el aumento de los precios del petróleo elevarán esa cifra a US$142.000 millones en 2017 y a US$176.000 millones al año siguiente, según la firma de corretaje.

Primera ganancia

Ahora que las compañías publican sus informes del cuarto trimestre, tres de ellas –Exxon Mobil Corp., Chevron Corp. y BP– probablemente hayan registrado el primer aumento interanual de beneficios desde 2014, según estimaciones de analistas compiladas por Bloomberg.

Durante la caída del mercado, los productores de petróleo tomaron prestado para mantener los dividendos, que consideraban sacrosantos. En el caso de Shell, la deuda subió más a causa de la compra de BG Group Plc por US$54.000 millones. La compañía angloholandesa, así como Exxon BP y Total, sufrió rebajas de su calificación crediticia en tanto las deudas se disparaban.

Reparar y fortalecer sus balances seguirá siendo el uso principal de los excedentes de efectivo para estas compañías, dijo Gammel de Jefferies. Shell, el más endeudado productor de petróleo después de la brasileña Petrobras, dijo el año pasado que liberarse de esa carga era su principal prioridad financiera. Las notas de crédito de Shell y algunos de sus pares siguen estando en observación por la perspectiva de nuevas rebajas.

El crudo Brent todavía se negocia a la mitad de su nivel de mediados de 2014, pero se espera que promedie US$56 el barril este año, desde US$45 en 2016, según pronósticos de analistas compilados por Bloomberg.

“Hemos tenido dos años y medio de malas noticias, pero las empresas de exploración y producción de petróleo están a punto de iniciar una nueva recuperación”, dijo Tom Ellacott, vicepresidente sénior de la consultora Wood Mackenzie Ltd. “Esperamos escuchar una música algo más alegre ahora”.