"Devaluación se trasladará a los precios de la canasta"

El gerente general del Banco de la República, José Darío Uribe, aseguró que el alza del dólar tendrá efectos sobre el índice de inflación, sin comprometer la meta del 3%.


Luego de que la economía colombiana cerró el año pasado con un índice de inflación por debajo del 2%, los pronósticos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para este año fueron revisados al alza por el Banco de la República. Las proyecciones anunciadas este viernes por el gerente general del Emisor, José Darío Uribe, apuntan a que en diciembre el IPC retornará hacia el pronóstico meta: el 3%. Además, el jefe del banco central cree que el Producto Interno Bruto (PIB) de 2014 se encaminará hacia la senda del 4,3%.

El Informe sobre Inflación presentado por Uribe, explica en uno de su apartes que la razón más importante para revisar al alza el pronóstico inflacionario "tiene que ver con los efectos de la normalización de la política monetaria de Estados Unidos, los cuales a la luz de los acontecimientos registrados a finales de 2013 y comienzos de 2014, parecieran ser más fuertes que los previstos inicialmente".

Adicional a esto, el documento del Emisor explica que otro factor que puede incidir en las proyecciones es "un tipo de cambio más alto que el estimado en informes anteriores". Entretanto, el banco central advierte que esta coyuntura "se traduce en mayores presiones de los bienes y servicios transables. Para este Informe ha aumentado de manera significativa el pronóstico de la inflación de transables sin alimentos ni regulados".

En el caso de los alimentos, según explica el documento, se espera una aceleración en su variación anual durante la primera mitad de este año, impulsada por perecederos y procesados. "El tipo de cambio más alto incide en este comportamiento, sobre todo en alimentos y materias agrícolas importadas. Este efecto se extendería a lo largo de 2014 y a una parte de 2015". Adicional a esto, dijo Uribe, para el cierre de este año se calcula un salto en la variación anual del IPC de este grupo de productos. Sin embargo, para 2015, está proyectado que la variación anual de alimentos esté por encima de 2,5%.

Pese a esta advertencia, el Emisor ve que la incertidumbre asociada con los riesgos de una inflación a la baja continúa existiendo en menor grado. Sin embargo, recalca que la tendencia alcista persiste determinada por "la normalización de la política monetaria de los Estados Unidos sobre las economías emergentes y sobre sus tasas de cambio ha aumentado de forma considerable". "La probabilidad de que en 2014 y 2015 la inflación total se ubique en un rango entre 2 y 4%, sigue siendo alta".

Otra razón que llevó a los codirectores y al equipo técnico del Banco de la República a mover su pronóstico es la presencia de choques de oferta positivos al cierre de 2013. Derivado de lo anterior, se afectó el precio de los alimentos perecederos gracias a factores como mejroes condiciones climáticas.

Carlos Gustavo Cano, codirector del Banco de la República, explicó que "la tasa de inflación (2,13% en enero) continúa por debajo de la meta (3%). Estos hechos constituyen sólidos indicios de que el PIB potencial es en realidad superior al que arrojan los modelos". Agregó que "aunque la brecha del promedio de los indicadores de la inflación básica con relación a la meta igualmente se mantiene en terreno negativo, su magnitud es inferior a la de aquella. Además, las expectativas de inflación a uno, dos y tres años se hallan ancladas a la meta. Por tal razón, en mi opinión no es preciso reducir aún más la tasa de interés de intervención del Banco (está en 3,25% en la actualidad)".
 

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