Diamond: entre las disculpas y la inconsistencia

El interrogatorio a Bob Diamond por parte del Comité Especial para el Tesoro del Parlamento de Gran Bretaña duró más de tres horas, pero, a pesar de que el interrogado se expresó con fluidez durante la mayor parte del tiempo, dejó muchas preguntas sin respuesta en torno a Barclays, el banco del que renunció el martes como presidente.

Diamond evadió algunas de las preguntas más difíciles y negó su conocimiento sobre otros temas, a medida que era interrogado por el comité de 13 miembros a propósito del escándalo de la manipulación de la tasa Libor y otros asuntos relacionados con su renuncia. Durante algunos momentos parecía estar pidiendo disculpas, durante otros era inconsistente.

A los pocos minutos de haber comenzado, cuando Andrew Tyrie, presidente del comité, le hizo la primera pregunta sobre por qué había decidido renunciar, Diamond se rehusó a aceptar toda sugerencia de que había sido el resultado de una llamada entre el presidente de la junta directiva y los supervisores. “¿Hubo llamadas telefónicas?”, le preguntaron. “No lo sé”, dijo, “si Marcus tuvo conversaciones con los supervisores es algo que él tendrá que contestar”.

El martes se supo que tanto Mervyn King, presidente del Banco de Inglaterra, como Lord Turner, presidente de la Autoridad de Servicios Financieros, habían llamado a Agius en la tarde del lunes para dejar claro que Diamond debía renunciar, según varias personas familiarizadas con la situación.

Diamond también evadió el tema de su paga, que es una de las más controvertidas en la banca británica. El presidente de Barclays recibió casi 25 millones de libras esterlinas de paga en 2011, cosa que irritó a los accionistas y a los políticos, pues las acciones del banco y sus ingresos sufrieron una caída el año pasado.

Cuando tuvo la oportunidad, Diamond insistió en cuánto “amaba” a Barclays, cuán “aterrador”, “aberrante” y “horrible” había sido el intento de manipulación de la tasa interbancaria Libor por parte de los corredores.

Sin embargo, lo más importante de su testimonio tuvo que ver con la relación entre el banco y los supervisores entre 2007 y 2008. Mientras que la manipulación de las transacciones durante 2005 y 2006 había sido diseñada para recibir ganancias personales por parte de los empleados involucrados, la fase posterior tenía el objetivo de convencer al mundo de que la banca era segura a pesar de la turbulencia en los mercados. No hubo mucho que el comité pudiera averiguar sobre cómo fue el drama tras bambalinas.