La discusión tributaria

¿Qué tan cierto es que los colombianos tendrán que pagar IVA cuando compren los productos de la canasta familiar y que, por ejemplo, los que ganan más de $1,5 millones tendrán que declarar renta?

El país está en alerta. Y no es para menos. La semana pasada se soltó un toro de esos a los que a nadie le gusta capotear. Los colombianos se enteraron de las recomendaciones que un grupo de expertos le está haciendo al Gobierno en materia de impuestos. Nada más y nada menos. Y la corrida se puso más dura cuando se supo que allí, entre las propuestas, figuraban ponerle IVA a la canasta familiar empezando en el 5%, y para otros segmentos subirlo al 19%, gravar a las personas naturales que ganen más de $1,5 millones y poner en cintura a empresas sin ánimo de lucro que se escudan en esa figura para evadir. Por eso hablamos con Andrés Escobar, viceministro técnico de Hacienda, para que detallara qué tan factible es que esas simples propuestas se conviertan en realidad.

A gritos, desde 2014, los empresarios pedían una reforma tributaria estructural. Se dice que el estatuto aduanero es muy extenso. Pero, desde el Gobierno, ¿por qué consideran que se necesita una reforma de ese tipo?

Depende de a quién le pregunte. Algunos expertos en materia tributaria le dirán que la última reforma tributaria estructural fue en el año 74; otros dicen que fue en el 86. Independientemente de quién tiene la razón, desde hace 30 o 40 años Colombia no hace un cambio de fondo a su estatuto tributario, y en todo caso se han hecho muchas reformas. Pero cuando se hacen varias y no una de fondo, el estatuto se va volviendo una colcha de retazos. La solicitud que los empresarios hicieron al Congreso en 2014 y que se escuchó fue: sentémonos a pensar cómo simplificar el pago de impuestos en Colombia, que sea menos engorroso, más liviano y amigable con la inversión.

Ese fue el mandato que dejó el Congreso en la reforma tributaria de 2014. En un artículo ordenó que se creara una comisión de expertos, todos independientes, que no tengan participación en el Gobierno, el Congreso, los gremios o los partidos políticos; que fuera una propuesta técnica, independiente, que diera lugar a una discusión sobre la cual hay un acuerdo nacional: que es necesario hacerle un ajuste al estatuto tributario en Colombia.

Hay algo que está claro y es que hay una desigualdad en la tributación de las empresas. Muy pocas tributan y muchas evaden... ¿Cómo quedaría eso tras las recomendaciones de la comisión?

Hay dos cosas importantes. Uno, el tema que usted menciona: que es importante ampliar la base, y eso implica una lucha frontal contra la evasión. La DIAN ha hecho unos esfuerzos grandes. El año pasado tuvo un trabajo antievasión que uno podría estimar en $5 billones, pero todavía se puede mejorar. El año pasado también salió el decreto de factura electrónica, y en la medida en la que se vaya generalizando, eso permite que la DIAN rastree más fácil las operaciones entre empresas. Pero además de que la comisión recomienda que la DIAN haga una serie de trabajos en la administración de impuestos, es decir, esfuerzos para mejorar su capacidad de vigilancia y de cobrar efectivamente los recursos, también dice que la tributación de las empresas en Colombia, comparada con las de otros países de la región, es alta, entonces recomienda buscar la manera de reducir la tarifa impositiva de renta sobre las utilidades que les cabrían a las empresas, pero también dicen que, a cambio de eso, habría que hacer una eliminación importante de las exenciones que han venido acumulando ciertos sectores empresariales a través de los años.

¿Qué explicación tiene de las recomendaciones de la comisión?

La comisión entregó su documento, pero tiene que explicar las propuestas que hizo. Eso lo tienen muy claro sus miembros, y creo que la próxima semana serán ellos los que convoquen a una rueda de prensa.

Lo que se está discutiendo en estos días en Colombia, porque los impuestos son un tema bastante polémico, es un conjunto de propuestas de un grupo independiente. Esta no es una propuesta del Gobierno. La propuesta de qué hacer con el IVA y las demás son propuestas de un grupo independiente y deben ser ellos los que le expliquen al país por qué las hicieron.

La gasolina en Colombia es cara. Más aún, el tema es criticado cuando el petróleo WTI toca los US$33 y el Brent los US$34. Y se propone elevar el impuesto a los combustibles ¿Cómo lee el Gobierno eso?

El Gobierno no se va a pronunciar antes de que los miembros de la comisión expongan sus razones de por qué propusieron lo que propusieron. No vamos a empezar a decir: esto sí me suena, lo acojo o no. El Gobierno usará este insumo, que es fundamental, pero hay otros que son muy importantes, como el del Fondo Monetario Internacional o la OCDE, que también hizo una evaluación del tema tributario, entonces lo que tenemos como Gobierno es insumos, y a partir de ellos saldremos a hacer una propuesta, que será discutida y en últimas aprobada por el Congreso. Por ahora no vamos a dar nuestra opinión sobre el impuesto A o el B, sino se va a dejar que sea la comisión la que explique.

Respecto a los combustibles, cuando uno mira el reporte de la comisión, ellos revisan el estatuto tributario, y hay que agradecerles porque trabajaron por un año sin recibir remuneración económica. Ellos dicen que la tributación verde debe ser un tema que hay que poner sobre el tapete en Colombia. La tributación amigable con el medio ambiente. Bajo esa línea proponen que la tributación a los combustibles suba. Y hay que recordar lo que dice el FMI: que hay que dejar de subsidiar los combustibles si se quiere tener unos mejores resultados fiscales, y eso en Colombia no se da, Colombia grava los combustibles. Entonces, la propuesta de la comisión es que los impuestos a los combustibles den señales adecuadas para que la sociedad sea más amigable con el medio ambiente, pero serán ellos quienes justifiquen por qué deben ser más altos.

Algo así como que a gasolina más cara, deje el carro guardado…

O monte más en transporte público. La tributación puede ser un instrumento para hacer ese tipo de cosas.

Hoy tributan más personas naturales que antes de 2014. Y quieren bajar la base para que las personas que ganan más de $1,5 millones declaren renta. ¿El país necesita ampliar la base hasta ese punto?

Le digo la razón que tuvo la comisión, y en eso concuerda con la OCDE. El umbral a partir del cual las personas naturales pagan impuesto en Colombia es alto en comparación con los demás países de la región.

Y ahí es donde se propone bajar a $1,5 millones.

Ahí es. Eso no quiere decir que esas personas les vayan a cobrar el 30% sobre sus ingresos. La comisión propone un tema gradual.

Esta propuesta llega en un momento muy complicado para la economía nacional, con dólar disparado, inflación volando, petróleo por el piso, con crisis en esa renta. ¿Cómo ven el debate en el Congreso cuando está el plebiscito por delante?

Usted pone un punto sobre la mesa que es muy importante y es que hay un entorno económico que no es de auge, eso es clarísimo, y segundo, que la comisión cumplió el mandato, que fue presentar las propuestas haciendo caso omiso de cualquier otro factor, es decir, de si es el momento apropiado, de si políticamente es viable. Esa no es la preocupación de la comisión. A ese insumo técnico hay que sumar, primero, una discusión política, pero, por supuesto, con los gremios, con la sociedad, que no va a ser fácil, en parte por el entorno económico que, como usted dice, no es boyante. De lo que debe tener conciencia el país es que tenemos un estatuto tributario engorroso, y es responsable dar esa discusión, en lo cual el Ministerio de Hacienda juega un papel importante. Una vez esté el proyecto estaremos en frente de la discusión.

El IVA es un tema sensible, más cuando se dice que se va a ampliar a la canasta familiar y a los útiles escolares. ¿Hay que modificar el actual 16% y pasarlo al 5, 10 y 19%?

La tarifa general promedio del IVA en América Latina es más alta que la de Colombia, está un par de puntos por encima. Siguiendo la usanza más común, dicen que se podría elevar. Pero en cuanto a gravar ciertos productos que son sensibles, el raciocinio de la comisión es el siguiente —y no hablemos de productos específicos—: digamos que hay un producto X de la canasta familiar que hoy no paga IVA. La comisión dice que si uno reflexiona sobre si una persona de bajos ingresos debería pagar IVA por consumir ese producto X, la respuesta probablemente será no, desde el punto de vista de justicia y equidad. Pero la persona de altos ingresos sí debería pagar esos impuestos, ese IVA. Hoy no lo paga ninguna de las dos. Entonces la comisión dice: póngale un IVA bajo y que el Gobierno, a través de los programas que tiene, como subsidios de Familias en Acción o Colombia Mayor, pues ya hay muchos caminos a través del sistema financiero por donde el Gobierno llega a las familias de menores ingresos, les devuelva el IVA que pagaron. Esa es la propuesta para discutir.

Eso mismo proponía ANIF...

Usted tiene razón. La comisión no es la única que hace esa propuesta.

Uno ve que quieren gravar a las entidades sin ánimo de lucro. ¿Por qué? ¿Encontraron mucha evasión allí?

Lo que quieren hacer con las entidades sin ánimo de lucro no es ponerlas a tributar, sino separar las entidades sin ánimo de lucro, las que de verdad lo son, de las que, como coloquialmente se dice, son sinónimo de lucro. Personas y empresas que se escudan en ese régimen para evadir impuestos. Hay muchas que no le están prestando un servicio a la sociedad y deberían tributar como cualquier otra. Lo que propone la comisión es que haya un proceso de recertificación de las entidades sin ánimo de lucro, por ejemplo ante la DIAN, y que sólo queden las que de verdad ayudan a la sociedad.

Usted me preguntaba por empresas, pero también hay muchas personas de altos ingresos que evaden, y uno de los canales a través de los cuales evaden es armando una fundación, a través de la cual pagan colegios, clubes sociales, viajes, y no hay derecho a que esa gente no pague impuestos.