Dólar se mueve al ritmo de la Fed

La divisa aumentó luego de que la Reserva Federal (Fed) señalara una desaceleración temprana del relajamiento cuantitativo.

La divisa de EE.UU. aumentó por quinta jornada frente a otras. / 123rf

La acción en los mercados de divisas ocupó los titulares, al tiempo que las expectativas con respecto a la política de los bancos centrales a ambos lados del Atlántico se vieron desafiadas por los comentarios de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y por los débiles datos económicos en la Eurozona.

El dólar aumentó en su quinta sesión consecutiva con respecto a una serie de divisas, mientras que algunos comentaristas dijeron que la última revisión económica de la Fed, que fue publicada el miércoles, fue menos negativa de lo que se habría esperado, teniendo en cuenta la debilidad de los últimos datos que provienen de Estados Unidos.

Esto hizo que se prendieran las alarmas entre quienes habían comenzado a esperar que el banco central de Estados Unidos no desacelerara antes de marzo del próximo año su programa de compras de activos.

“Mientras que reconoce la reciente desaceleración en el mercado inmobiliario, que fue relativamente negativa, la Fed también eliminó su afirmación anterior sobre el apretón en las condiciones financieras, que deja una puerta ligeramente abierta para que comience una reducción en el programa de compras de activos durante el mes de diciembre”, dijo Jonathan Pryor, de Investec Corporate Treasury.

Una encuesta de actividad empresarial en el medio oeste de Estados Unidos, que fue mucho más fuerte de lo esperado, aumentó la incertidumbre con respecto al momento en que se produciría una desaceleración del programa de la Fed.

La preocupación con respecto a una desaceleración más temprana de lo esperada por parte de la Fed, junto con un dólar más fuerte, ayudó a reducir en US$20 el precio del oro, para llegar a US$1.322 la onza.

Entretanto, el euro se vio presionado, al tiempo que la publicación de datos por parte de la Eurozona fue vista como un motivo para aumentar las tensiones en el Banco Central Europeo con respecto a las decisiones de política en el corto plazo.

La moneda única, que la semana pasada llegó a su punto más alto con respecto al dólar, al alcanzar un nivel superior a US$1,38, volvió a caer por debajo de US$1,36.