Economía de EE.UU. crece 4%

Se confirmó que la debilidad de comienzos de año fue una anomalía y que la recuperación está nuevamente bien encaminada, pues se superaron incluso las expectativas del 3,1%.

Los corredores están felices. La economía ha logrado cierto impulso y podría mantenerse así el resto del año./ Reuters

La economía de EE.UU. se disparó con un crecimiento anualizado de 4% en el segundo trimestre, confirmando que la debilidad a comienzos de año fue una anomalía y que la recuperación está nuevamente bien encaminada.

El crecimiento superó con creces las expectativas de 3,1% con la fortaleza de esta recuperación, demostrando que las cifras robustas de empleo durante los últimos meses no eran aparentes y que la economía de nuevo toma impulso.

Los datos sugieren que tiene suficiente velocidad para seguir reduciendo el desempleo. Sería un elemento para tener en cuenta durante la reunión de la Reserva Federal, con respecto a cuándo deben aumentar las tasas de interés.

La fortaleza del segundo trimestre se da luego de una sombría caída de 2,9% en el crecimiento anualizado durante el primer trimestre, que se revisó a una caída de 2,1% con esta publicación de cifras. La recuperación confirma que no hubo una desaceleración fundamental en el primer trimestre. Muchos analistas culpan al mal clima, las caídas en los inventarios y un estimado bastante atípico del gasto en salud.

“Parte del desempeño en el crecimiento durante el trimestre pasado refleja que logró, además, equilibrar el mal desempeño del primer trimestre”, dijo Gad Levanon, director de investigación macroeconómica de la Junta de Conferencia. “Pero esta cifra de crecimiento estelar también sugiere que la economía ha logrado cierto impulso y podría mantener este dinamismo que acaba de encontrar durante la segunda mitad de 2014”.

Los detalles de la publicación del segundo trimestre fueron menos positivos que la cifra principal. Del aumento de 4%, el 1,7% se debe a una recuperación en los inventarios, invirtiendo el inmenso declive del primer trimestre. Esto no podrá seguir dándose en trimestres posteriores.

Las ventas finales a compradores domésticos, que es una medida más robusta del crecimiento de la demanda en la economía, aumentaron 2,8%. El consumo contribuyó 1,7% al crecimiento, la inversión empresarial sumó 0,7%, pero el comercio neto siguió siendo bajo, reduciendo la cifra 0,6% en total, a causa del enorme aumento en las importaciones.

Los cambios de este año fueron relativamente modestos, pero sugieren que la recuperación fue más débil de lo que se había pensado. La tasa de crecimiento promedio para los años que van de 2011 a 2013 se revisó a la baja, de 2,2% a 2%.

La revisión a la baja más importante se dio para el 2012. El crecimiento para ese año se revisó de 2,8% a 2,3%, pero el crecimiento para el 2013, luego de la revisión, aumentó de 1,9% a 2,2%.

Las revisiones tan sólo se suman al panorama de una recuperación lenta desde la crisis financiera. Casi nada ha sacudido a la economía de su mediocre patrón de crecimiento de 2%.

Las revisiones anuales generan varios interrogantes nuevos. Por ejemplo, han abierto un vacío relativamente grande entre los ingresos brutos domésticos y el producto interno bruto, que son dos formas distintas de medir la producción de la economía.