Ecopetrol presentó oferta para comprar la participación que la Nación tiene en ISA

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De acuerdo con la petrolera, la Nación (que tiene el 51,4 % de la participación en ISA) mantendría el control de las dos compañías a través de la participación de al menos el 80 % en Ecopetrol. Además, el Grupo Energía de Bogotá y Empresas Públicas de Medellín también estarían interesados.

Ecopetrol anunció este miércoles que presentó una oferta no vinculante para adquirir la participación que tiene la Nación en Interconexión Eléctrica S.A. E.S.P (ISA), equivalente al 51,41 % de las acciones en circulación.

La decisión, según explicó la petrolera, responde a su estrategia para fortalecer su liderazgo en la cadena de los hidrocarburos en el continente americano, “al tiempo que acelera su transición energética con un ambicioso plan de reducción de emisiones, crecimiento en fuentes renovables, mayor producción de gas natural y participación en otros campos de la energía, incluida el de la transmisión, todo apalancado en la transformación digital y en la convergencia tecnológica”.

De concretarse esta operación, Ecopetrol seguiría dando saltos para convertirse en una empresa energética integral enfocada en la generación de energías verdes, pero teniendo como base de operación la producción de combustibles fósiles.

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ISA es un grupo empresarial multilatino. Sus operaciones se centran en los negocios de energía eléctrica (86,7 %), vías (10,9 %) y telecomunicaciones y tecnologías de la información y las comunicaciones (2,4 %). Tiene 43 filiales y subsidiarias con presencia en seis países de Suramérica y Centroamérica. La empresa maneja la mayor red de transmisión eléctrica de alta y baja tensión de Latinoamérica.

De acuerdo con Ecopetrol, de concretarse, la operación contribuiría con la reactivación económica del país y representaría “una oportunidad para los accionistas al contar con un conglomerado energético único en América, con mayor capacidad de generación de valor a partir de la complementariedad de sus negocios y la presencia geográfica”.

Además, la petrolera argumenta que se fortalecería por tener una mayor porción de ingresos estables y predecibles en el largo plazo, mientras reduce la exposición a la volatilidad del precio del petróleo. La Nación mantendría el control de ambas compañías a través de la participación de al menos el 80 % en Ecopetrol.

La transacción se financiaría con un esquema que incluye una nueva capitalización de Ecopetrol a través de una emisión de acciones, recursos propios y otros esquemas de financiación disponibles, incluida la desinversión en activos no estratégicos. Así las cosas, “la estructuración financiera de la operación mantendría un nivel de endeudamiento de Ecopetrol alineado con su grado de inversión”.

La transacción se realizaría a través de un contrato interadministrativo entre Ecopetrol y el Ministerio de Hacienda y Crédito Público. Para hacer esta inversión no es necesario realizar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) a los accionistas de ISA, en la medida en que la Nación continuaría siendo el beneficiario real de las acciones de ISA y mantendría el control último sobre las mismas, argumenta la petrolera.

Vale la pena recordar que ISA es uno de los mejores emisores de la Bolsa de Valores de Colombia por el modelo de negocios, lo que la convierte en un activo muy atractivo para cualquier inversionista. Sin embargo, hay reservas por la posibilidad de la estrategia del Gobierno para que una empresa estatal compre a otra. “Que se venda ISA, pero que lo compre Ecopetrol deja un mal sabor en términos de gobierno corporativo”, advirtió Wilson Tovar, gerente de Investigaciones Económicas de la firma Acciones & Valores, en entrevista con este diario.

Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, dijo que “ante una eventual privatización, el Gobierno dejaría de recibir alrededor de $300.000 millones anuales, que serían compensados en valor presente por el valor total de la enajenación”.

Por su parte, Acolgen señaló “que el Gobierno nacional tiene la responsabilidad de hacer un análisis riguroso, dada la importancia estratégica de la empresa, para tomar la decisión de ponerla a la venta o conservarla, teniendo en cuenta lo que representa para Colombia”.

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