Ecopetrol vs. la USO

Sindicatos atribuyen despedida de un alto líder de la USO por Ecopetrol en retaliación por movilizaciones y denuncias que la organización viene haciendo a causa de despidos masivos.

La crisis generada por la caída del petróleo podría afectar entre 10.000 y 25.000 puestos de la industria en Colombia. Bloomberg

Un gran revuelo se ha suscitado en los gremios sindicales de Colombia a causa del despido del vicepresidente nacional de la USO, Edwin Palma Egea, como analista integral del laboratorio industrial, un cargo vinculado a la Gerencia Técnica de la refinería de Barrancabermeja, después de que el directivo gremial publicara por redes sociales y en la página oficial de la USO los salarios que devengan los altos ejecutivos de la petrolera colombiana.

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) se pronunció frente al caso de Palma y manifestó que él hizo uso del derecho de informar y por lo tanto no puede ser sancionado. De igual manera, reclama que esta medida se convierte en una arbitrariedad de la empresa.

“En la actual situación de la rebaja significativa en los ingresos de Ecopetrol y de la Nación por la reducción abrupta de los precios del petróleo, la empresa ha tomado la decisión no de hacer una política de reducción de costos administrativos y en los altos salarios, sino que procede a despedir a los trabajadores, como sucedió con la masacre laboral de los 600 empleados del Instituto Colombiano del Petróleo (ICP), institución adscrita a la estatal; por lo que reiteramos que la crisis no la pueden pagar los trabajadores”, cita un documento de la organización sindical.

Lo mismo argumenta Edwin Castaño, presidente de la USO, al decir que la salida de Palma es una retaliación por movilizaciones y denuncias que la organización viene realizando a causa de despidos masivos y recortes a los derechos de los obreros. “Esto está promovido por las empresas petroleras, entre las que se destaca Ecopetrol, con el plan de ajuste para enfrentar la caída de precios internacionales del petróleo”.

Contrario piensa la petrolera de la iguana, que ha señalado que Palma vulneró los derechos relacionados con la privacidad y el buen nombre de un trabajador de la compañía al haber suministrado detalles privados en los medios de comunicación sobre ingresos, aportes, retenciones, cuentas bancarias, entre otros, de trabajadores de la empresa.

La petrolera afirma que al vicepresidente de la USO no se le despidió simplemente por publicar el salario que está asociado a un cargo —sobre lo cual es de recordar que esta información es pública para los empleados del Estado—, sino porque publicó detalles privados, incumpliendo el habeas data.

Señala además que la desvinculación de Palma está sujeta a que prospere judicialmente el levantamiento del fuero sindical que ostenta, dada su calidad de líder sindical.

Lo que viene

El proceso no es corto, ahora un juez de la República será el encargado de decidir si le levanta o no el fuero sindical a Edwin Palma, con lo que quedaría en firme o no su despido. De acuerdo con fuentes cercanas al tema, este proceso puede tardar no menos de ocho meses.

Ecopetrol ha afirmado que ya dio por terminado el contrato de trabajo al dirigente sindical, pero conocedores afirman que si el fallo del juez es a favor de Palma, este podría buscar una indemnización.

El presidente de la USO puntualizó que Palma pasó la carta de reconsideración de su despido fundamentada a Ecopetrol el lunes 30 de marzo y hoy vence legalmente esa reconsideración. Teniendo en cuenta que el miércoles pasado fue el último día de Javier Gutiérrez en la presidencia de la petrolera, ahora la organización sindical deberá hablar con Juan Carlos Echeverry, quien hoy asume ese cargo.

“El balón está en el terreno del Gobierno y de Ecopetrol para darnos una respuesta si se reconsidera el tema de Edwin Palma, que no es sólo este tema, porque también están agrediendo la organización sindical por parte de Ecopetrol”, dijo.

El miércoles de la semana pasada los directivos de la USO se reunieron con Patricia Marulanda, directora de inspección, vigilancia y control del Ministerio de Trabajo, quien había quedado como viceministra encargada de esa cartera, y según el presidente de la USO, ella se comprometió a generar un escenario con Ecopetrol, la Unión Sindical y el Gobierno central para el tema de política antisindical.

El retiro de Palma toma vigencia en medio de la crisis generada por la caída del precio internacional del petróleo, que tiene tambaleando a una cantidad de trabajadores de la industria del crudo colombiano que aún no se ha establecido, pero que serían entre 10.000 y 25.000.

El ministro de Trabajo, Luis Eduardo Garzón, le había dicho a El Espectador que si bien todas las empresas del sector de hidrocarburos han decidido modificar sus presupuestos bajando inversión, como el caso de Ecopetrol —que se ha reducido en 30%—, eso no quiere decir que la solución sea por la parte más frágil, que siempre es “botemos trabajadores”.