EEB pide claridad en la puja por Isagén

Luego de que la Superindustria le pidiera desinversión en sus filiales, la empresa dice que el ente regulador tiene desconocimiento del mercado de energía y que está cambiando las condiciones de control empresarial.

Sandra Fonseca, presidenta del Grupo Energía de Bogotá. / Andrés Torres

El proceso de enajenación del 57,6% de Isagén ha estado rodeado de una serie de impasses que el mercado no esperaba. Primero, el presidente de EPM, Juan Esteban Calle, dejó claro en septiembre del año pasado, refiriéndose precisamente a su interés por la estatal, que “en Colombia hace falta promover la participación, la competencia, no sólo en el sector de la generación eléctrica, sino en todos los sectores de la economía. La competitividad del país necesita competencia y por eso respetamos que existan topes regulatorios. Obviamente, no hay coherencia entre tener esos topes del 25% en generación y no tenerlos en un sector como el de telecomunicaciones”. Ese interés no prosperó.

Luego, a comienzo de 2014, el Grupo Argos, otro peso pesado, con filiales como Celsia S.A. ESP y EPSA S.A. ESP, se bajó de la puja. Su presidente, José Alberto Vélez, había dicho que querían quedarse con ese activo de la Nación en una compra que estaría financiada con recursos de caja y capacidad de endeudamiento, pero el 30 de enero anunció que “al precio que están siendo ofrecidas las acciones, para Grupo Argos y sus filiales los niveles de rentabilidad que se derivarían de la inversión no cumplen con las expectativas de creación de valor para sus accionistas”.

Ahora, el tercer conglomerado colombiano que ha manifestado su interés (los internacionales son GDF Suez Électricité de France y Duke Energy), el Grupo Energía de Bogotá con la Empresa de Energía de Bogotá (EEB), está en el limbo. El viernes pasado, Sandra Fonseca, presidenta del Grupo Energía de Bogotá, tuvo que presentar un recurso de reposición ante la Superintendencia de Industria y Comercio después de que el superintendente ad-hoc, Luis Guillermo Vélez, emitiera una resolución que condicionaba la transacción.

“Las condiciones establecidas por la SIC incluyen la desinversión de activos y la eliminación de vínculos estructurales de la EEB con compañías que participan en el mercado de energía eléctrica”, detalló el ente regulador el 7 de febrero de este año. “Los condicionamientos buscan aislar o eliminar el efecto anticompetitivo que produciría la integración, e implementar medidas de carácter estructural con respecto a dicha operación”, agregó.

Por eso, una vez el departamento jurídico de la compañía bogotana leyó el texto en detalle, dice Fonseca, “lo que están condicionando para que la EEB participe es un nuevo concepto de control en las empresas en Colombia. Hay una nueva teoría que el superintendente determina en esta resolución y es que el control negativo puede significar un control de empresa. Eso quiere decir que uno no necesita tener accionariamente la mayoría de la organización, sino que uno con un 1, 2, 5, 10, 20 o 40%, tiene la posibilidad de influenciar en la empresa”.

“Ese es un nuevo concepto de integración que nunca se había aplicado en la SIC. De hecho, las vías de integración dicen otra cosa. Entonces se está cambiando la doctrina. Lo que nosotros decimos es que, valientemente, hay un nuevo concepto, pero que tiene que ser aplicado a todo el mundo y no sólo a nosotros, porque nos dejaría en desigualdad de condiciones”, enfatiza la empresaria.

Y agrega: “Si ese concepto se mantuviera, se tiene que sustentar que uno realmente puede influenciar a través de un control minoritario. Lo que dice la SIC es que no importa que usted tenga el 1, el 2 o el 10%, usted puede influenciar, entonces cualquier participante de asamblea, cualquier persona podría influenciar en una empresa y, si eso fuera así, pues se compraría un 10% para influir y se cambia toda la doctrina de control de una empresa”.

Lo que viene ahora, por cronograma, es que, de acuerdo con el código de comercio, la SIC debe responder a la EEB antes de tres meses en los temas de cambio de doctrina e igualdad de derechos. Por eso, Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda, dejó claro en entrevista con Caracol Radio que el Gobierno está “esperando las decisiones de la SIC”, porque “debe solucionar el recurso que presentó la EEB. Yo voy a conversar con el superintendente para que el cronograma tenga en cuenta que se hayan solucionado todos esos temas de competencia que son los que evalúa” el ente regulador.

Por ahora, todas las empresas colombianas estarían quedando por fuera de la puja y la SIC recalcó que “mantendrá la confidencialidad del condicionamiento hasta la fecha en que las acciones de Isagén sean adjudicadas al futuro comprador o se agote el trámite descrito en el reglamento de enajenación y adjudicación de acciones”.

Fonseca recordó que el Grupo Energía de Bogotá “aprobó a hoy US$7.500 millones de inversión, de los cuales el 80% fácilmente podría ser en Isagén. Y si no tenemos la posibilidad de hacerlo aquí, como empresa vamos a crecer en otros países. Queremos estar aquí y crecer aquí, pero si no nos dejan buscamos otros mercados para desarrollarnos. Sin embargo, no tiene sentido que me digan que no invierta. Me voy a Perú y allá hago gas, pero no tiene sentido”.

En el escenario actual, la única posibilidad de hacerse a parte de Isagén, advierte la empresaria, es “ir a comprar acciones enlistadas en bolsa y no más”. Pero, ¿por qué tanto interés? “Porque es la oportunidad de crecimiento en Colombia y cualquier compañía en el país quisiera hacerlo”. La gente debe entender que “la mayoría de las utilidades vendrían a la ciudad de Bogotá” y que la adquisición no es peligrosa para las familias y empresas colombianas, porque no se presentaría un aumento en los precios de la energía que consumen, advierte un mensaje de la compañía.

La cuestión es que Isagén sí es una joya de la energía en el país. Al cierre del tercer trimestre registró ingresos operacionales por $1,48 billones, 19% superiores a los obtenidos en igual período de 2012. La utilidad neta registrada en el mismo período de tiempo fue de $93.677 millones, para un total acumulado durante 2013 de $314.422 millones, en línea con los resultados obtenidos en el mismo período del año anterior. Y, con ello, la generación acumulada a septiembre de 2013 fue de 7.711 GWh, 8% superior a la marcada en el mismo período de 2012. Una generación que representó el 17% del total de la demanda nacional.

 

 

[email protected]

@EdwinBohorquezA

Temas relacionados