EE.UU., más cerca del colapso

China y Japón han aumentado su presión sobre los Estados Unidos para evitar un cese de pagos sin precedentes sobre su deuda, al tiempo que demócratas y republicanos mantienen su desacuerdo durante la segunda semana del cierre del gobierno.

Dos altos funcionarios de la Casa Blanca dijeron ayer que el presidente Barack Obama no cedería en su negativa a negociar con los republicanos en el Congreso, lo cual se suma a las preocupaciones de que el límite del techo de la deuda se supere en octubre 17 sin haber llegado a un acuerdo y aumente así la amenaza de un cese de pagos.

Los mercados mundiales estaban nerviosos por las últimas señales del impasse, con el S&P 500 cayendo más de nueve puntos, el índice de acciones FTSE All-World bajando 0,5% y el Dow Jones contrayéndose 0,6%.

En su primera reacción oficial, Pekín dijo que “el reloj está corriendo” y les urgió a los políticos en Washington que “protegieran la seguridad de las inversiones chinas”. Mientras tanto, en Japón, un alto funcionario dijo que el Ministerio de Finanzas estaba muy preocupado con respecto al efecto potencial sobre los mercados de divisas. Un cese de pagos de Estados Unidos podría generar que los inversionistas vendan el dólar y esto aumentaría el precio del yen.

Mientras que el funcionario manifestó estar “muy confiado” en que se evitaría este desenlace, recordó el “caos” de septiembre de 2008, cuando la Cámara de Representantes de EE.UU. rechazó inicialmente el rescate de US$700.000 millones a la industria de servicios financieros.

Los líderes republicanos de la Cámara han mantenido una línea dura con respecto a la batalla del presupuesto. John Boehner, vocero del partido, dijo que la mayoría opositora no aprobaría leyes para financiar al gobierno o aumentar el techo de la deuda si la administración Obama no estaba dispuesta a hacer concesiones con respecto a la ley de salud y otros temas.

Gene Sperling y Jason Furman, dos altos asesores económicos de Obama, señalaron ayer que el presidente no tenía intenciones de sostener conversaciones con respecto al límite de la deuda. “Se acabó la era de amenazar con un cese de pagos”, dijo Sperling, director del Consejo Nacional Económico.

Las consecuencias del enfrentamiento se hicieron más visibles ayer, cuando el Fondo Monetario Internacional rebajó la perspectiva de crecimiento para la economía estadounidense en 2013; de esa forma, y según sus nuevos cálculos, el país no crecerá 1,7% como había previsto en julio, sino 1,6%.

Esta situación, sumada a una débil demanda interna por el aumento de los impuestos y los recortes a los programas sociales, haría que el PIB se expandiera 2,6% para el próximo año. Sin embargo, el organismo multilateral dejó constancia de que su pronóstico se realizó bajo un escenario en el cual el cierre del gobierno será cortó y el Congreso elevará “rápidamente” el techo de deuda, cuyo valor actual es de US$16,7 billones y se superó en mayo.

 

últimas noticias