EE.UU. se esfuerza por seguir su rumbo

Como un yate con vientos ligeros, tan pronto la economía de Estados Unidos encuentra una brisa hacia una dirección, halla un soplido que la manda hacia otra, e intenta seguir adelante.

El crecimiento fue de nuevo mediocre en el segundo trimestre de 2012, al tiempo que el producto interno bruto aumentó a una tasa anualizada de 2%. Los hogares le dieron un impulso a la economía, pero la inversión empresarial la retuvo.

Los datos de crecimiento apuntan a una economía con poco impulso y dejan serias dudas en torno a su flexibilidad y fortaleza antes de llegar al llamado “abismo fiscal” de aumentos tributarios y recortes al gasto que deben realizarse a final de año. Con pocas señales de que el crecimiento va a acelerar, la Reserva Federal de Estados Unidos tendrá todas las razones para continuar su tercera ronda de relajamiento cuantitativo.

“Lo que sobresale es el hecho de que las inversiones no residenciales han mantenido una desaceleración que es realmente decepcionante”, dijo Kevin Dunning, analista de Estados Unidos para la Unidad de Inteligencia del Economist. La inversión de las empresas redujo 0,1% el crecimiento, mientras que cayeron las exportaciones. Esto eliminó 0,2% de la cifra final.

Hay dos razones posibles para este revés en el gasto de capital. “Una es el debilitamiento del crecimiento mundial y la segunda son las preocupaciones en torno al abismo fiscal”, dijo Dean Maki, principal economista para Estados Unidos de Barclays Capital, en Nueva York.

Es difícil juzgar cuál efecto es mayor. La desaceleración en China y otras economías emergentes, que han absorbido las exportaciones de Estados Unidos durante los últimos años, probablemente haya generado parte de la caída en las inversiones.