El 4 por mil se resiste a extinguirse

El representante David Barguil dijo que el proyecto para abolir este impuesto se va a hundir, ya que el Gobierno negó el aval.

El representante David Barguil dice que los fondos pensionales realizan actividades comerciales engañosas.  / David Campuzano
El representante David Barguil dice que los fondos pensionales realizan actividades comerciales engañosas. / David Campuzano

Pese a que desde el año pasado se venía dando casi como un hecho el desmonte del 4 por mil —impuesto a las transacciones financieras creado en 1999 para la reconstrucción del Eje Cafetero luego del terremoto de enero de 1999—, el Gobierno negó el aval a la eliminación del impuesto que el exministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, calificó como “antitécnico”.

David Barguil Assis, representante a la Cámara, le contó a El Espectador que bajo este panorama le hará una propuesta al Gobierno para suavizar los efectos de este impuesto, con el propósito de que sólo aplique a transacciones en efectivo. También dijo que está impulsando varios proyectos de ley en el Congreso para que los bancos ofrezcan tarifas y tasas más justas a los usuarios. Además, cree que la tasa de usura debería ser establecida por el Banco de la República.

Luego de que el Banco Agrario bajó las tasas y el precio de los servicios, ¿qué viene ahora?

En el caso del crédito hipotecario, las tasas están por debajo del 7%; sí había margen y sí se podía. Al Minhacienda lo llamó el presidente de Davivienda y sólo el pasado fin de semana habían aprobado 60.000 solicitudes de crédito. El Gobierno le va a meter más plata.

¿Cómo va su proyecto de Precios Transparentes? ¿Qué tan transparente es el sistema?

Muy poco. El proyecto trabaja en dos frentes: fondos de pensiones y bancos. Denuncié que las entidades sacan unas tasas publicitarias, pero a la hora de la verdad no se cumplen. Cuando la gente va a la banca le dicen que esa tasa tiene que cubrir una comisión, un seguro, y las personas terminan no recibiendo lo prometido.

¿Dónde está la regulación para impedir cosas como esta?

Los bancos pueden colgar arandelas porque dan un servicio particular y privado. Acá hay un libre mercado; pero donde hay abusos o distorsiones, el Gobierno tiene que regular para que no pase una cosa como la de Interbolsa. Para eso es la ley que estamos presentando.

El otro punto del proyecto es el tema de pensiones. He encontrado actividad comercial engañosa por parte de los fondos pensionales. A la hora de hacer el enganche, a la gente le hacen los cálculos con rentabilidades elevadas. La gente desconoce esto. Preocupa que cuando el grueso de los colombianos empiece a pensionarse, les llegue una mesada que no sea la que ellos esperaban.

Con esta propuesta, también quiero obligar a los fondos y a Colpensiones a que manden el extracto, no sólo diciendo la rentabilidad de un período, sino informándole a la gente cuánto le falta para acceder a una pensión, en tiempo y semanas cotizadas.

¿En qué va el desmonte del impuesto 4 por mil?

Eso no va a pasar. El Gobierno ya negó el aval y por eso el proyecto se va a hundir. Sin embargo, voy a seguir peleándolo.

Ese escenario de desmonte que planteó el Gobierno hasta 2018 es paja. El otro año sucede un desastre natural y van a decir que necesitan la plata. Fueron $5 billones de 4 por mil que se pagaron el año pasado en Colombia.

Como me van a pasar concepto negativo y me van a hundir el proyecto, le voy a cambiar las cosas al Gobierno y voy a decir: sentémonos en una mesa, les cambio la propuesta. Dejemos el 4 por mil, pero gravemos sólo los retiros en efectivo. Con esto logramos combatir el mayor uso de efectivo —estamos en niveles de hace 30 años—.

¿Qué otras cosas preocupan en materia de tasas y tarifas?

Como hemos visto que los señores de los bancos están abusando con las tarifas —en casos como el de consulta del saldo, talonarios y chequeras—, buscamos que la gente que gane hasta dos salarios mínimos, que tenga Sisbén, y estudiantes entre 18 y 25 años, no paguen un solo peso por los productos bancarios.

Eso es agresivo. ¿Qué espero que suceda? Que les demos un paquete al mes de productos gratuitos. Tenemos que arrancar pidiendo lo más, para terminar en algo lógico. Todo esto ya está en plenaria y allá lo vamos a aprobar.

Otro debate sonoro es el ajuste de la tasa de usura. ¿Debería modificarse?

Ojalá uno no necesitara una tasa de usura en el mercado. Al haber un techo, muchos bancos dejan de prestarle a un nicho poblacional que da un riesgo demasiado alto y necesita una mayor tasa; esa es la gente que está en los ‘gota a gota’ y termina pagando mucho más.

Imagínese a Falabella sin usura. ¿A qué tasa se pone esa tarjeta de crédito? Los banqueros terminan diciendo que se requiere usura o si no ellos van a abusar de tasas y tarifas.

Tengo otra crítica a la tasa de usura y es que el cálculo no debe hacerse como se hace: depende de los banqueros y debería ser manejado por el Banco de la República sin que obedezca a un promedio de las tasas bancarias. Le he pedido al Gobierno cambiar la fórmula y ese debate hay que empezar a darlo.

Da temor quitar la tasa de usura, porque los banqueros subirían las tasas de las tarjetas de crédito. Es un temor real.

[email protected]

@hector_sandoval

Temas relacionados