El BCE le declara la guerra a la deflación

Reducir las tasas de interés y facilitar el acceso a préstamos para las empresas de la Eurozona, algunas de las medidas del banco central.

El Banco Central Europeo (BCE) ha revelado un paquete de medidas extraordinarias que los administradores públicos esperan ayudarán a que el bloque de la moneda única logre superar la amenaza de la deflación.

Las maniobras anunciadas por el Banco Central incluyen reducir una de sus tasas de referencia a un nivel inferior a cero, así como medidas para relajar las limitaciones sobre los préstamos para las pequeñas empresas del bloque. Para lograr esto último, una de las medidas es ofrecer hasta 400.000 millones de euros en préstamos económicos a los bancos.

El BCE redujo su tasa de refinanciación principal a 0,15%, con respecto a 0,25%, y su tasa de depósitos de cero a negativo 0,10%, convirtiéndose en el primer banco central importante en aventurarse hacia el territorio negativo.

Ni la Reserva Federal de Estados Unidos, ni el Banco de Japón, ni el Banco de Inglaterra, han intentado hacer esto. El BCE tiene la esperanza de que la maniobra aumente la inflación al debilitar el euro e incentivar los préstamos en la periferia más atribulada del bloque.

Mario Draghi, presidente del BCE, añadió que el banco central estaba fortaleciéndose para realizar las compras de activos. “Este no es el final”, dijo, al tiempo que añadió que todas las decisiones tenían el apoyo unánime del consejo de gobierno del BCE.

El precio de las acciones, que había reaccionado de manera cauta luego de la decisión inicial con respecto a las tasas de interés, aumentó luego de que Draghi revelara la escala completa de las medidas del BCE durante su rueda de prensa. El índice Xetra Dax 30 de Alemania superó por primera vez los 10.000 puntos. El euro cayó 0,3% durante el día, llegando a US$1,3502 antes de volver a su nivel inicial.

“Con los recortes en la tasa de interés que se anunciaron más temprano, incluidos en el precio, una parte de la venta masiva de euros siempre dependería en alguna medida de la sorpresa que generaran las medidas de liquidez. Parece que el BCE ha comprendido esto e hizo más de lo esperado”, dijo David Bloom, estratega de monedas del HSBC.

Había una gran expectativa con respecto a ambas decisiones, luego de las insinuaciones por parte de los administradores públicos de que, luego de más de seis meses de estar firmes, el BCE actuaría durante este mes. Una cifra más baja de lo esperado para la inflación de mayo, que con una tasa de 0,5% está muy por debajo del objetivo de poco menos de 2%, había generado confianza en que el consejo de gobierno actuaría.

El BCE redujo sus pronósticos de crecimiento para la Eurozona en 2014 a 1% y revisó a la baja sus pronósticos de inflación para llegar a 0,7% en este año, a 1,1% en 2015 y 1,4% en 2016.

Draghi dijo que el BCE ofrecería préstamos baratos a más largo plazo, que se conocen como operaciones de refinanciación a largo plazo dirigidas a empresas.

Los bancos de la Eurozona podrán pedir prestado, inicialmente, el 7% del monto total de lo que presten para el sector privado no-financiero de la zona euro. El BCE ha decidido excluir de este esquema los préstamos hipotecarios.

“Es muy interesante que el esquema aplique sólo para las empresas y no para las hipotecas, a diferencia de los esquemas del Banco de Inglaterra, que han contribuido a recalentar el mercado inmobiliario”, dijo Alberto Gallo, director de investigación de crédito en RBS.

Habrá cuatro operaciones de refinanciación. Todas vencen para septiembre de 2018 y valen hasta 400.000 millones de euros.