El camino para conquistar al mercado europeo de la moda

Harry Van Dalfsen, presidente de la asociación holandesa del gremio holandés de confecciones, analiza las ventajas que traerá para Colombia y para los empresarios comunitarios la entrada en vigor del TLC con la Unión Europea.

Harry Van Dalfsen, presidente de la Federación Internacional de Prendas de Vestir (IAF). / Cortesía
Harry Van Dalfsen, presidente de la Federación Internacional de Prendas de Vestir (IAF). / Cortesía

El buen momento de la economía colombiana y la recta final del Tratado de Libre Comercio con la Unión europea, tienen a los empresarios europeos sacando cuentas y trazando planes para finiquitar su aterrizaje. Uno de los sectores identificados, y analizados con más detenimiento, es el de textiles y confecciones. Fue por esta que Inexmoda reunió hoy en el Club El Nogal, de Bogotá, a varios expertos para analizar en conjunto las estrategias que puedan beneficiar a toda la cadena productiva.

En diálogo con El Espectador, Harry Van Dalfsen, presidente de la Federación Internacional de Prendas de Vestir (IAF), explicó qué fórmulas pueden ayudarles a los empresarios de ambos mercados a encontrar nuevos clientes.

¿Qué ventajas traerá el TLC firmado entre Colombia y la Unión Europea para el sector de la moda?

Ambas partes lo han firmado con la finalidad de facilitar los negocios comunes, pero ahora todo el trabajo tiene que hacerlo la industria. A Colombia le conviene venir al mercado europeo por su tamaño, sin importar las dificultades económicas actuales.

¿Cuál es la mejor forma para llegar a las tiendas europeas?

Para cerrar negocios en Europa hay que ofrecer alta calidad y diseño. Colombia ya no es solo un país de mano de obra barata, no tiene los niveles de producción de India, Bangladesh, Pakistán o China, pero hay que desarrollar marcas propias. Si logran entrar crear una buena reputación, tendrán un gran éxito.

¿Qué beneficios recibiría Colombia con la llegada de marcas del Viejo Continente?

La creación de empleos de alta calidad, con vistas a mejorar la creatividad, el desarrollo de producto, la producción de conocimiento, etc. Es algo que beneficiará enormemente a toda la cadena productiva.

¿Hay compañías interesadas en venir al país?

No puedo hablar por ellas, pero creo que marcas como G-Star Raw o SubSupply pueden encontrar grandes oportunidades en Colombia y desarrollar interesantes proyectos, sobre todo en el sector ‘retail’.

¿Cuáles serán los principales retos a vencer?

Las marcas europeas tienen todas las oportunidades a su favor gracias al buen comportamiento de la economía colombiana, que está creciendo a un ritmo mejor que, incluso, el de los países desarrollados. En Europa estamos viendo algunas alianzas y fusiones en miras de que el mercado se recupere en tres años, pero sigue teniendo un gran poder adquisitivo. Por eso hay que llegar a él con una marca que cree gran valor para captar volumen de ventas.

¿A quiénes les irá mejor con la puesta en marcha de este TLC?

Hay una ley en los negocios: cuando tu propio mercado está deprimido, tienes que buscar nuevos compradores. Por eso veo con mayor facilidad que las compañías europeas vengan a Colombia y no al revés. No estoy subestimando a la industria local, pero creo que tenemos mayor experiencia en el desarrollo de una marca. En el futuro inmediato veo más oportunidades para las compañías europeas.

Así como lo ha hecho con la unión Europea, Colombia ha firmado y viene negociando tratados con otros países. ¿No genera esto un reto muy alto para los empresarios a la hora de cumplir con la entrega de tantos pedidos?

Es bueno que el gobierno haya abierto nuevos mercados, pero esto creó la necesidad de invertir lo más rápido posible para crear buenas marcas. Todo está ahora en las manos de los industriales y del éxito que puedan construir. Tienen una gran base de consumidores y tienen que materializarla.