El campo latinoamericano se está envejeciendo: OIT

La Organización Internacional del Trabajo dice que tan solo el 18% de la población rural en la región es joven.

Sólo el 18 % de la población del campo latinoamericano es joven. / Bloomberg
Sólo el 18 % de la población del campo latinoamericano es joven. / Bloomberg

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) tomó a Colombia como el lugar para revelar su más reciente informe sobre el panorama laboral del campo en América. Para empezar, indicó que, en la región, el 20 % de la población vive en el campo. La significativa población –123 millones de personas– que todavía habita en las zonas rurales alerta de que es necesario mejorar las condiciones de desarrollo económico, una política que tiene que ir acompañada de la garantía del trabajo decente en estos territorios. 

La pobreza rural sigue siendo el doble que la urbana; sin embargo, ha mejorado en las últimas décadas en América Latina. En 1980, el 29,8 % de la población estaba en condición de pobreza en las zonas campestres, pero en 2014 el indicador se encontraba en 23,8 %. Para la Organización Mundial del Trabajo, esta mejora se asocia a los avances en los mercados laborales de estos territorios rurales. Además, la tasa de desempleo actual en el campo es baja dentro de la región, del 3,1 % y en las ciudades es del 6,9 %.

El Director de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar, explicó: “Hay 52 millones de trabajadores rurales en la región, de los cuales por lo menos 27 millones están en situación de empleo vulnerable. A pesar de los avances, por ejemplo, en términos de productividad, existen grandes brechas. El sector rural concentra el núcleo duro de la pobreza, la exclusión y la informalidad. Por esto, las políticas públicas deben redoblar esfuerzos para la inclusión productiva y laboral de quienes trabajan en emprendimientos campestres”.

Respecto a Colombia, Salazar indicó: “Una de las particularidades que tiene este país es que las zonas rurales son las que más han sufrido los efectos del conflicto armado, por lo que el Gobierno tiene una deuda con estas zonas. Asimismo, hay que tener en cuenta que esta es la cuarta nación de la región en donde más pesa el empleo agrícola: representa el 59% del trabajo rural. Y, de esta proporción, el 73 % son hombres; de manera que hay mucho que hacer en términos de igualdad”.

El informe de la OIT también revela que el campo latinoamericano ha venido sufriendo varios cambios. Por ejemplo, dicho organismo señala que estas zonas se están envejeciendo; pues, mientras que en 1950 la población joven representaba el 40 % de estas zonas, para 2015 la cifra sólo alcanza el 18 %. Además, se estima que, en 2100, únicamente el 10 % sea menor de 24 años; en cambio, para tal año, una de cada tres personas será mayor de 65 años.

Por otro lado, desde 1950 se ha producido una transformación en la estructura laboral del campo: la participación del empleo agrícola sobre el total de trabajos se ha reducido del 55 % al 15 %. No obstante, este cambio no se tradujo en una mayor cantidad de personas que laboran en la industria, sino que fue absorbido por el sector de servicios, que pasó de representar el 30 % a más del 60 % de los empleos en el campo.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) hace una serie de recomendaciones para mejorar las condiciones laborales del campo latinoamericano. Respecto al trabajo infantil, indica que los gobiernos de la región deben hacer fuertes inversiones en infraestructuras de colegios y brindar transferencias económicas a las familias para que el niño no trabaje. También alerta que, aunque la cobertura de salud no está tan mal, las políticas pensionales se deben fortalecer con urgencia. Asimismo, destaca la importancia de incrementar el número de inspectores de laborales, que es muy escaso en Colombia: de acuerdo con la Escuela Nacional Sindical, sólo hay 904 inspectores de trabajo para 22 millones de empleados.