El consumo de energía se va a triplicar, ¿qué vamos a hacer?

Para el 2050 esa será la realidad, así lo advirtieron los expertos en el sector durante el Foro Económico Mundial para América Latina que se realiza en Medellín. Indican que todavía hay mucha dependencia de combustibles fósiles.

Los precios de la energía solar han bajado un 15%. /Cortesía.

América Latina está creciendo a pasos agigantados, la clase media está sosteniendo la economía regional y el consumo se convirtió en el principal jalonador del crecimiento económico. Esa es la realidad concreta. Y para poder soportar ese escenario, para algunos prometedor, para otros crítico, la sociedad necesita energía.

La necesidad creciente es tan amplía que ya surgen preguntas sobre cómo sostener la demanda a la que llegará la región en el 2050, cuando el consumo se va a incrementar por tres. Entonces, ¿cómo se puede adaptar el sector energético de América Latina a las nuevas realidades globales?

Un grupo de líderes, reunidos en el Foro Económico Mundial versión Latinoamérica, trataron de buscar respuestas. Marcos Bulgheroni, vicepresidente ejecutivo y miembro de la junta directiva de Bridas Corporation, uno de los grupos petroleros más importantes de la región, hizo una lectura amplia: “El precio del petróleo sigue a la baja y estamos viviendo lo mismo que pasó en 1986, cuando la crisis la generó el exceso de oferta. La OPEP está redefiniendo su papel en el mercado porque decidió que no iban a afectar el precio. El negocio del gas también está cambiando, el desafío está en el mecanismo de precios porque se establecieron en índices basados en el petróleo y eso cambió, lo va a determinar la oferta y la demanda, y no el valor del barril de petróleo. El gas licuado hará que los precios converjan”.

Agregó que “lo que se está dando es una redefinición de los actores. Nuevos equilibrios entre los gobiernos centrales y los regionales, con los sindicatos, con las comunidades y con los temas tributarios. Y todo esto porque antes era una industria con mucho dinero, y ahora no se tiene el mismo recurso”. Y sentó su posición frente al futuro: “Parece obvio que hay que trabajar en común acuerdo el sector público y el privado, pero ha habido desconfianza, y hay que trabajar en ese diálogo. Hay que buscar una integración energética regional donde ganen todos los países: Argentina, Brasil y Paraguay ya la tienen, se están construyendo otras cinco o seis redes, y eso es integración del sector eléctrico”. Eso es lo que la región necesita, recalcó.

Por su parte, Francesco Starace, experto en el negocio energético, CEO, Enel Group., recordó que “esta es una parte del mundo que tiene muchos recursos naturales y un potencial subutilizado. Hay que construir infraestructura porque no sólo se trata de generación, se trata de transmisión y distribución de la energía. El potencial se podrá hacer efectivo si los gobiernos de América Latina le ponen la debida atención”. Y soltó una muy interesante reflexión que le cae como anillo al dedo a la industria colombiana: se “debe trabajar a largo plazo para jalonar más inversión. Hay que eliminar los actuales incentivos que se le dan al sector energético para que obre la fuerza del mercado”.

Y Renat Heuberger, CEO y presidente adjunto de South Pole Group, puso el lado ambiental. “Hay muchos cambios en América Latina, la demanda de energía se va a triplicar para el 2050 y aún existe mucha dependencia de los fósiles, además ya se sienten los problemas climáticos. Colombia lo ha vivido con el fenómeno de El Niño y La Niña. Se están emitiendo muchas toneladas de CO2. Lo que hay que hacer es bajar 60% esa producción de CO2, bajar la temperatura”.

Habló de un punto esperado: las energías renovables. “La realidad es que han bajado los precios de la energía solar un 15%, se está volviendo muy popular precisamente por la reducción de los costos. Hay que recordar que en América Latina hay 34 millones de personas que no pueden pagar la energía tradicional, por eso la energía renovable se necesita, pero es claro que es más cara que la tradicional, entonces hay que revisar el tema de los subsidios. Debe ser más armónico para todos. Hay que reconsiderar el papel del Gobierno, no hay que cambiar la estabilidad jurídica porque hay que entender las inversiones que se hacen para poder trabajar en una necesidad bien importante: estaciones de energía solar y eólica”.