El del tabaco es un… negociazo

Los millonarios dueños de Lucky Strike pagarán 49.400 millones de dólares por controlar a la organización que produce Camel.

Camel entraría a la lista de marcas que tiene BAT. / Bloomberg

Si usted es de los que paga unos 5.000 pesos por una cajetilla de cigarrillos en Colombia por marcas como Mustang, Belmont, Kool, Lucky Strike, Kent, Pall Mall o Starlite, usted es uno de los que está aportando, así sea una pequeña, muy pequeña porción, parte de la millonaria suma que pagará el grupo tabacalero British American Tobacco, BAT, por hacerse al poder de Camel, otra afamada y reconocida del negocio del humo.

De acuerdo con la agencia de noticia AFP, la compañía BAT adquirirá por 49.400 millones de dólares (46.500 millones de euros o 144 billones de pesos) el 57,8% del capital que todavía no poseía en Reynolds American, fabricante de Camel y Newport. Eso, ni más ni menos, daría lugar a la creación del más importante jugador de ese negocio en Estados Unidos y el más grande del mundo que cotiza en bolsa.

El negocio, más o menos, fue así: una parte se pagará, como se dice en el mundo de los negocios, en efectivo, la otra parte en un intercambio de acciones. Algo como lo que sucede en los acuerdos más grandes del mundo y que ya ha pasado en cervecerías y bancos: el vendedor recibe papeles de la firma compradora y se hace a una posición importante en la junta directiva. Es un cambio estratégico para ceder parte del poder, pero entrar, opinando, a una organización mucho más grande y sólida.

Hasta el momento se sabe que las cabezas directivas de las dos organizaciones “aprobaron la operación”. Detalla la agencia AFP que “por cada uno de los títulos de Reynolds (dueño de Camel), los accionistas del grupo recibirán 29,44 dólares en metálico y 0,5260 acciones de BAT. Al final, la operación les aportará 24.400 millones de dólares en efectivo y 25.000 millones de dólares en acciones”.

BAT ya tenía el 42,2% de Reynolds y se espera que el negocio se cierre en el tercer trimestre de 2017. Falta el aval de los accionistas de los dos grupos y de los reguladores en Estados Unidos y en Japón. En su orden, esta sería una transacción mayúscula que superaría aquella de Reynolds, cuando pagó Lorillard en 2016 por 27.000 millones de dólares.

Entonces, si todo sale como lo tienen jugado, “BAT se convertiría en la primera empresa tabacalera que cotiza en el mundo, por ingresos y beneficio operativo. A nivel de número de cigarrillos vendidos, afianzaría su tercera posición mundial, detrás del gigante estatal China National Tobacco Corporation (CNTC) y Philip Morris International, que vende Marlboro fuera de Estados Unidos, así como L&M y Chesterfield”.

Hay que recordar que, dicho por la Organización Mundial de la Salud (OMS), “el tabaco mata cada año a cerca de seis millones de personas, y la mitad de fumadores acaban muriendo a causa de ello”.

 

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