El desempleo sigue empañando una economía española convaleciente

El número de personas inscritas en las oficinas de desempleo ha vuelto a aumentar en septiembre hasta los 4,72 millones.

El gobierno español afirma vislumbrar la luz al final del túnel con el fin de la recesión, pero economistas, analistas y sindicatos recuerdan a los millones de desempleados, los parados "desanimados" y los "ni-ni", los jóvenes sin estudios y sin trabajo.

Tras una temporada turística que impulsó los contratos, el número de personas inscritas en las oficinas de desempleo ha vuelto a aumentar en septiembre hasta los 4,72 millones, anunció este miércoles el ministerio de Empleo.

Una cifra, paradójicamente calificada de buena noticia por el ministerio, que destaca que este alza de 25.572 desempleados es la más pequeña para un mes de septiembre "desde 2007".

Para el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, la conclusión es simple: "el deterioro del mercado de trabajo esta llegando a su fin" y "España, en 2014, está en condiciones de crecer y de crear empleo" tras la salida de la recesión, que se espera para el tercer trimestre de este año.

"El dato es positivo en cuanto al mercado de trabajo", admite Rafael Pampillón, economista de la IE Business School, "pero todavía, que se pueda dar trabajo a seis millones de parados, es complicado", afirma, en referencia a la cifra publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Según el INE, que contabiliza las personas que buscan activamente un empleo, el paro bajó en el segundo trimestre, por primera vez en dos años, pero sigue con una tasa alta del 26,26% (5,98 millones de desempleados).

Javier Velázquez, profesor de economía de la Universidad Complutense de Madrid, es más pesimista: "cae el paro, pero eso no quiere decir que suba el empleo", ya que la población activa también está reduciéndose.

Velázquez explica esto por "los inmigrantes que están retornando a sus lugares de origen", muchos de ellos a Sudamérica.

También "puede haber personas que pasen a una categoría que nosotros denominamos 'desanimados', que son inactivos, es decir que ya no están apuntadas ni siquiera en la lista de desempleo porque creen que es una pérdida de tiempo".

Desanimados también, los "ni-ni", jóvenes que ni estudian ni trabajan.

Los menores de 25 años son los más afectado por el desempleo y la proporción de "ni-nis" ha aumentado un 7% desde principios de la crisis, según la OCDE, que advertía que "los jóvenes de esta categoría son particularmente vulnerables, arriesgándose a ver su futura carrera muy marcada por un periodo prolongado de desempleo o inactividad".

Las cifras de septiembre son un buen ejemplo: los que buscan su primer empleo son los más numerosos (+3,1%) y los desempleados de menos de 25 años han subido un 7%.

Los sindicatos, por su parte, creen que "la precariedad laboral está devorando el empleo que se crea de forma tal que la contratación indefinida está en torno al 7%" del total, denunció el secretario general de UGT, Cándido Méndez.

En los nueve primeros meses del año, el número de contratos indefinidos y a tiempo completo cayeron un 24% interanual.

El gobierno asegura que el desempleo bajará al 25,9% en 2014, pero es "una proyección un poco optimista de la evolución del mercado de trabajo", considera Jesús Castillo, especialista de Europa del sur de Natixis, para quien "el nivel de crecimiento previsto (0,7% en 2014, ndlr) parece insuficiente".

Natixis prevé un desempleo del 26,5% en 2014, la Comisión Europea un 26,4%, el FMI un 27% y la OCDE 28%.

"En teoría, hasta que no creciéramos por encima del 2%, no se crearía empleo", dijo Velázquez, destacando que con la importancia de la economía sumergida en España, "quizá se podrían quitar ocho o diez puntos a la tasa de paro" publicada, pero "aun así, la tasa de paro es muy elevada, incluso quitando estos 10 puntos: la dejaríamos en un 16%".

 

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