¿El dólar ya llegó a su punto de equilibrio?

La tasa de cambio habría encontrado su piso en $2.800 y su techo en los $3.200. Pero en caso que la Reserva Federal no suba más tasas o que no se pase la reforma tributaria, estas bandas podrían romperse.

El dólar cerró este lunes en $2.889. / Bloomberg.

Aunque la incertidumbre de los  últimos meses no es comparable con la que se vivió internacionalmente en enero de 2016, cuando el crudo  cayó hasta los US$26 y seguía latente el alza de tasas de interés de la Reserva Federal (FED), han existido eventos de alta relevancia como el Brexit y las fallidas negociaciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo que también le dieron un buen golpe a la economía mundial. Y aun así desde mayo el dólar en Colombai no ha caído de los $2.800 ni volvió a superar los $3.200.

La resistencia de la tasa de cambio de superar estas bandas ($2.800 y $3.200), pese a estos importantes choques internacionales, ha motivado a algunas analistas a afirmar que el dólar en Colombia ya alcanzó su punto de equilibrio. Hace dos años la mayoría de los colombianos hacían mentalmente la conversión entre divisas con la base de que el dólar estaba en $2.000, y lo hacían aunque la moneda estuviera unos cuantos pesos por encima o por debajo de esta referencia. La lógica consistía en que a pesar de que Tasa Representativa experimentara fluctuaciones, sabían que por lo general el indicador se movía alrededor de los $2.000.

Es lo que está pasando en este momento, pero ahora el punto de referencia es de $3.000. En los últimos meses la tasa de cambio no ha perdido su naturaleza volátil, pero siempre se ha movido al alrededor de este nivel. Lo cual puede ser bueno y malo para algunos: por un lado es positivo que la incertidumbre sobre la divisa termine, pues ahora sí sería posible hacer proyecciones financiera y de flujo de caja para periodos superiores de un año.  Sin embargo, esto también implica que hay pocas esperanzas de que el dólar regrese hasta los $2.000, y Colombia se debería resignar y acostumbrar a un dólar caro.

Juan David Ballén, analista de Casa de Bolsa, explicó que “lo único que podría hacer bajar el suficiente del dólar para que rompa el piso de $2.800 es que la Reserva Federal indique que  frenará sus alzas de tasa de interés, o que el petróleo supere los US$60. Y por el momento esos escenarios no parecen plausibles en el corto plazo. Por esto parece que la banda inferior que tenía la tasa de cambio hace dos años, esa de los $1.800, se ha corrido en $1.000 hacia arriba”.

Por su parte Camilo Silva, director de Análisis Técnico de Valora Inversiones, “también coincide que los $2.800 es el nuevo piso de la tasa de cambio colombiana, pero en caso de romperse no sería extraño ver niveles de hasta $2.600. Hay que tener en cuenta que el Brexit es un fenómeno que juega a favor de las monedas emergentes, lo cual sirve como un factor de revaluación del peso colombiano”.

Silva también señala, “la banda superior podría estar unos cuantos pesos por debajo de los $3.200. Sin embargo advierte que hay varios factores que podrían volver a desencadenar las abruptas alzas del dólar, incluso llevando a divisa a superar sus récord ($3.440). Por un lado está la Reserva Federal,  si sube tasas en septiembre es probable que lo vuelva a hacer en diciembre, valorizando de manera importante el dólar frente a las demás monedas. Asimismo, en el noveno mes del año también se llevará a cabo la reunión extraordinaria de la OPEP, en caso de no cumplir las expectativas podría hacer caer el petróleo y por ende la tasa de cambio colombiana subiría. Por otro lado, el fantasma de la reforma tributaría sigue latente, en caso de que no se pase este año, o que el mercado vea para octubre que está enredado el tema, se podría producir una importante salida de capitales, desvalorizando en consecuencia el peso colombiano”.
 

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