El malabarista de lo eventual

Gabriel Jaime Rico deja la gerencia del centro de convenciones y exposiciones más grande de Medellín. Durante su gestión, se pasó de operar 564 eventos a 2.167. Todo parece indicar que se va para aspirar a la alcaldía de la capital antioqueña.

Este jueves, Gabriel Jaime Rico va a poder levantarse tarde. Después de casi tres años de estar madrugándole a Plaza Mayor, el centro de convenciones y exposiciones más grande Medellín, del que hasta hoy fue gerente, Rico se va, no sin antes dejar en la balanza una nómina que se duplicó, una operación de eventos que se cuadruplicó y unas utilidades de $2.000 millones de pesos.

Rico, comunicador social y periodista de profesión, va a pasar el fin del 2014 descansando, con su esposa y sus dos hijos. Y no es para menos: lleva tres años trabajando para que Plaza Mayor opere hoy casi 2.200 eventos en todo el país, 40 de ellos de talla internacional, como el Foro Urbano Mundial, el más grande que ha pasado por el centro de convenciones.

Tener tantas cosas a cargo puede ser abrumador. Nada más, si usted se ha casado, o alguien cercano a usted lo ha hecho, acuérdese de lo desgastante que puede llegar a ser. Lo mismo pasa si le ha tocado ser anfitrión en Navidad, o algo por el estilo. Ahora piense lo que se sentiría que por su casa pasaran más de un millón de personas al año, como en el caso de Plaza Mayor.

Gabriel Jaime Rico encontró una especie de mantra un día que vio en CNN una entrevista a la malabarista del Circo del Sol que gira 56 platos al mismo tiempo. Ella decía: “toca uno a la vez”. Cuando un plato está en pie, girando y estable, se pone el siguiente, y así. Es igual cuando se tiene una empresa con 140 empleados fijos, 45.000 indirectos y que aporta a que el 30% de la mano de obra paisa dependa de la hotelería y el turismo.

“Faltaron muchas cosas, no es una gestión perfecta”, dice. Durante estos años de trabajo, si bien, según él, ningún plato se le cayó, sí hubo muchos que fueron pesados al girar. Uno de esos, convertir a Plaza Mayor en zona franca. También quedó pendiente darle inicio a la construcción de hotel dentro del complejo con el que llevan soñando desde 1979, lo que sin duda haría al centro mucho más atractivo.

Faltó también desarrollar cosas diferentes. Plaza Mayor quiso apostarle al cine. “Hollywood son bodegas. Nosotros tenemos bodegas que se podrían alquilar. Luego nos dimos cuenta de que la insonorización es muy complicada, no teníamos la capacidad de ofrecer el nivel”, cuenta. Para que eso pueda hacerse realidad, según Rico, es necesario el apoyo de todos los actores que tienen que ver: comisiones fílmicas, Ministerio de Cultura, Cámara de Comercio, en definitiva, fortalecer el diálogo público-privado.

De todos los eventos que suceden en Plaza Mayor, su favorito, no en vano, es Mundomascotas. Rico tiene cuatro perros, seis gatos –varios de ellos adoptados- y 18 pollos de engorde que su hijo cuenta cada vez que los ve. “No hemos podido hacer el sancocho”, dice entre risas. Cuenta también que ahora, a Comic Con, otro de sus preferidos, que se llevará a cabo a finales de este mes, tendrá que ir disfrazado, como un ciudadano cualquiera y ya no como el gerente.

El, desde mañana, exgerente de Plaza Mayor se retira, entre otras cosas, para dedicarse de lleno a terminar su doctorado en Relaciones Internacionales de la Universidad Rey Juan Carlos de España. Se había propuesto tener el título antes de cumplir los 40. Hoy tiene 42.

Sin embargo, más de una fuente que El Espectador consultó para este texto dijo que le auguran una buena campaña a la alcaldía de Medellín. Por demás, Rico renunció por los días en que se cumple el plazo para que funcionarios públicos dejen sus puestos de trabajo si quieren aspirar a cargos de elección popular.

Uriel Hernando Sánchez, hasta ahora encargado de Mercadeo y Ventas, será el nuevo gerente. Dice que recibe Plaza Mayor “en un momento de consolidación, creciendo. Pasó de arrendar áreas a ser una plataforma de negocios e internacionalización”.

De lo que este centro de convenciones es cómplice no es poco. De los 500.000 turistas que llegan anualmente a Medellín, 30% van por razones de negocios. Una persona que va por trabajo a la capital antioqueña, según cifras del sector, gasta diariamente hasta $2.000.000, 20 veces más que un “mochilero”.

Según Rico, esta es una industria naciente, en la que “todo está por hacer”. Por esa razón, es necesario buscar aliados. “(Gabriel Jaime Rico) desarrolló una gran visión de innovación, una estrategia para convertirse en un operador integral de eventos”, dijo Andrés López, presidente ejecutivo de Corferias, a El Espectador.

Lo que Plaza Mayor lleva haciendo no sólo con Corferias sino con el Centro de Convenciones del Pacífico, es, en palabras de Rico, “ir al mundo a captar eventos y buscar cómo los podemos trabajar”. La tarea parece infinita. “Siempre faltará algo”, siempre habrá un evento nuevo al que aspirar. Pero, por lo pronto, Gabriel Jaime Rico dice que él y su equipo lo dieron todo y que se va feliz, “como una lombriz”.

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2014-10-22T21:56:53-05:00

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2014-10-22T22:25:22-05:00

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Maria Alejandra Medina C.

Economía

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