El paquete agrícola que viene de Argentina a Colombia

Ricardo Buryaile, ministro de Agricultura del país austral, habla sobre la Cámara de Maquinaria para Agricultura Familiar que allí opera y que vendría a potencializar el campo nacional.

 “No venimos a destruir la producción”, asegura Ricardo Buryaile, ministro de Agricultura de Argentina.  / Luis Benavides.
“No venimos a destruir la producción”, asegura Ricardo Buryaile, ministro de Agricultura de Argentina. / Luis Benavides.

Ricardo Buryaile hace parte de la nueva generación de poder en Argentina. Es contador, de familia ganadera y también político de años. Crítico de los tiempos de Kirchner, de sus políticas agrarias y de lo que él dice fueron malas decisiones para su país. Buryaile, en conversación con El Espectador, habla de cómo lograrán pasar de 100 millones de toneladas a 150 millones en poco tiempo, fortaleciendo el campo argentino frente al mundo. Además, revela detalles de la cámara de maquinaria para agricultura familiar que tienen en su país y que van a traer a Colombia, justo cuando el país marcha por el camino de la paz y el campo es protagonista.

Ustedes hablan de pasar de producir 100 millones de toneladas a 150 millones de toneladas en tres años. ¿Cómo lo van a hacer?

El argentino es un persona muy habilidosa, se sobrepone a muchas adversidades y ha desarrollado el ingenio. Los problemas traen oportunidades. En la Argentina nosotros desarrollamos hace 30 años y hacia acá una agricultura inteligente, adaptada, muy tecnológica, desarrollamos la siembra directa, después aparecieron los transgénicos y ahí dimos un salto productivo. Luego vino un Gobierno como el que se fue, que tuvo muy malas políticas para el sector agropecuario, pero también somos inteligentes los productores agropecuarios para saber sacar el pie del acelerador, y la producción cayó drásticamente. Nosotros hoy ya tendríamos que haber estado en los 150 millones de toneladas, si no hubiera sido por esas malas políticas.

¿Y qué llegaron a hacer ustedes?

Con el presidente Macri le estamos dando al productor argentino previsibilidad y cuando eso se logra, sale a la cancha a jugar fuerte y consigue resultados impresionantes como el aumento que vamos a tener: de un año a otro más del 50 % de la producción de trigo. Y vamos a tener un aumento de casi el 40 % en la producción de maíz.

¿Cómo logran eso? ¿Cuál es la estrategia?

Tecnología, ganas de trabajar y nosotros como Gobierno laborando para que cuando los productores produzcan todo esto, puedan vender.

En Colombia la pobreza está concentrada en el agro. Y mucha de esta población migra a la ciudad buscando un mejor futuro. ¿Cómo manejan eso en Argentina?

Argentina tuvo ciclos. Y en todos ha tenido migración de lo rural a lo urbano y eso pasa porque la naturaleza te dice que vos tenés hijos, los querés mandar a la escuela, querés más confort, y lo que pasa es que uno de esos hijos fue y se quedó. Pero cuando no tenés procesos en los que podás desarrollar un trabajo fuera de la capital, esos procesos se aceleran. En Argentina tuvimos en algún momento un éxodo, pero se detuvo. Y en los primeros años de Néstor Kirchner hubo un gran aumento en el precio de los commodities, la tasa de cambio ayudaba. Y lo que vamos a hacer nosotros es un proceso de inversión en el campo, en los pueblos, para que la gente pueda tener escuela, conectividad, que tenga todo el confort que le hace falta, pero fundamentalmente para que tenga rentabilidad. A la gente entonces la vamos a retener con rentabilidad.

¿Y la estrategia la basan en qué?

En la agregación de valor en origen, que la materia prima que se produce en el campo se elabore en los pueblos, cerca del campo, y no que tengan que venir a las grandes ciudades, porque los procesos industriales demandan más mano de obra que los procesos agrarios. Eso es lo que queremos hacer y lo vamos a llevar adelante.

Argentina es potencia en la producción de soya. ¿Cómo aporta a la seguridad alimentaria de la Nación?

Nosotros exportamos el 95 % de la producción nacional porque no está en la dieta de los argentinos, la usamos para otros alimentos, la usamos para el aceite y para la harina o para el alimento vacuno. Y aporta a la seguridad alimentaria porque lo que estamos haciendo es dando proteína al animal. Pero además de eso estamos produciendo bajo condiciones favorables al medio ambiente, disminuyendo la emisión de gases.

¿Y qué es lo que están haciendo con la agricultura familiar? ¿Cómo combinan al agroindustrial con el pequeño campesino?

No se trata de cerrar bien los números para los grandes productores, en los pequeños productores todo se complica más. Ese es un trabajo minucioso que hay que hacer. Y por lo otro, se trata de transferencia de tecnología del gran productor al pequeño. La tecnología la desarrolla y la paga el grande y luego la transfiere al chico. Eso es una cadena. Nosotros tenemos una cámara de maquinaria para agricultura familiar, cámara que vamos a traer a Colombia.

¿Es una dependencia del ministerio?

Sí, de la Secretaría de Agricultura Familiar. Vamos a traer esa cámara, que está diseñada específicamente para los pequeños productores.

¿Y cómo la van a traer a Colombia?

Dentro del proceso de entendimiento que tenemos los dos países.

¿Eso cuándo va a pasar?

Este año. El presidente Santos y su ministro Iragorri tienen entusiasmo y disposición y nosotros también. En los próximos meses vamos a estar cerrando esto, a trabajar y a hablar para transferir a Colombia todo el paquete tecnológico. No vamos a venir a vender máquinas o semillas, vamos a colaborar con Colombia en este proceso de paz con el sistema productivo argentino. Algunas cosas vamos a aprender de ustedes, muchas seguramente, y ustedes de nosotros. Lo que les queremos mostrar es qué cosas venimos haciendo bien y ojalá que ustedes lo puedan hacer mejor que nosotros.

Este país tiene un atraso de más de 50 años en el agro...

Ustedes tienen una historia como país muy especial, no me voy a meter en cuestiones internas, pero estoy contentísimo por Colombia y por el continente.

Si tenemos esa transferencia de tecnología, ¿con la propuesta de ustedes nos pondríamos al día en cuánto tiempo?

Es muy rápido, porque ya están comprando un paquete tecnológico. Lleva un poco en la infraestructura, porque no es solamente tener buenas áreas para soya o maíz o ganadería. Han tardado 50 años en resolver una situación interna, en pocos años vamos a ver el cambio, pero necesitás infraestructura porque tenés la producción y luego debés sacarla. Y eso son carreteras, vías fluviales...

¿Qué prácticas de sostenibilidad tienen en el sector de ganadería y carne, ustedes que son tan fuertes?

Yo soy ganadero. Imagino a Colombia con su clima fantástico para la ganadería: tropical, un medio ambiente adecuado. Pero con la ganadería es más fácil, no necesitás traer el animal en pie, traes semen y embriones y lográs tener la genética argentina, porque nosotros la tenemos adaptada a estos climas. Y en nuestro país tenemos muy buena genética bovina, pero también muy buen desarrollo de pasturas adaptados al medio ambiente, tenemos el conocimiento. Vamos a venir a contarle a Colombia también cómo estamos haciendo las cosas en ganadería. Colombia, con su clima, va a tener un desarrollo ganadero muy importante.

El conocimiento, sin lugar a dudas, es rentable pero costoso. ¿Cuánto le va a costar a Colombia su conocimiento?

Nosotros no lo medimos en términos económicos, y digo la verdad. Quiero ser justo. Nosotros hablamos de la apertura de los mercados. Para nosotros es importante que Colombia también nos mire a nosotros y nos pueda comprar lo que tenemos. No estamos cobrando nada, solo queremos venderles a ustedes una parte de nuestros productos. Y Colombia lo va a administrar teniendo en cuenta a sus productores y su desarrollo. No venimos a destruir la producción de Colombia, todo lo contrario. Aunque no nos compren, tenemos necesidad de que conozcan nuestra tecnología, nuestra maquinaria, nuestra calidad en semillas. Que miren un poco más al sur y no tanto al norte.

¿Qué les interesa de la producción colombiana y qué quieren vender aquí?

Lo que el mercado quiera comprar y vender. Nosotros queríamos arroz, se habla de industria automotriz. Que ofrezcan lo que ustedes deseen. Nosotros queremos vender nuestra producción. Por eso estamos entrando a la Alianza del Pacífico como observadores. Cada uno protege sus sectores, pero nosotros venimos a aportar.

Aquí se usa más el terreno para pastar que para cultivar. ¿Qué distribución tienen ustedes?

La producción tiene que ser sostenible, si yo voy a hacer ganadería en una zona que me puede producir 40 quintales de soya o 100 quintales de maíz, seguramente el tiempo me va a decir que estoy perdiendo plata haciendo ganadería. Esas cosas, por lo menos en Argentina, el productor ha logrado equilibrarlas.

¿Pero con ayuda de las políticas gubernamentales?

Ayudan de forma directa, no con prohibiciones. Nosotros no creemos que tiene que haber prohibiciones, creemos que tienen que haber incentivos, uno trabaja más por incentivos que por miedo.

¿Qué tanto se subsidia la agricultura en su país?

Nada. La agricultura subsidió al resto de la industria. Claro, porque teníamos impuesto a las exportaciones. La soya todavía hoy paga un 30 % de impuesto para ir al exterior, nosotros eliminamos lo de todo lo demás, pero en el Gobierno anterior pagaban trigo, maíz, carne, soya, cebada, todo. Hoy, solamente la soya.

Son criticados por el uso del glifosato...

¿Sabés cuál es la diferencia entre el remedio y el veneno? La dosis. Entonces producimos con transgénicos y lo que hay que tener es responsabilidad en el uso de los agroquímicos. No está probado que el glifosato tenga los daños que dicen que hace, creemos que lo que hay que hacer es legislar para que no haya un mal manejo en el uso de agroquímicos. Que podamos hacer una ley para que no se fumigue arriba de los pueblos o ciudades, pero no vemos que traiga los problemas que algunos dicen.