El paro camionero no avanza, los precios en Colombia sí

La inflación de junio cerró en 0,48 %, casi cinco veces mayor que el dato de 2015 para ese mes. Gobierno y transportadores no llegan a un acuerdo, afectando precios de los alimentos. El Banco Emisor subiría más los intereses.

El paro camionero lleva 30 días. /Archivo.

El paro camionero dejó de ser un asunto sectorial y se ha convertido en una manifestación con relevancia y trascendencia nacionales. El consumidor colombiano está pagando los platos rotos: en el mes que lleva, la inmovilización de los transportadores ha afectado el suministro natural de productos en las diferentes ciudades, provocando un incremento en los precios de los artículos perecederos, como frutas y verduras. Y no hay una solución a la vista. Al cierre de esta edición no había un acuerdo entre el Gobierno y los transportadores. De acuerdo con declaraciones del ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas Giraldo, todavía están sin solucionar varios puntos, en especial los que hacen referencia a la tabla de fletes y la sobreoferta del servicio. Mientras tanto, las repercusiones económicas se sienten en todo el país. (Lea: ¿Por qué protestan los camioneros?)

Tan sólo en Bogotá los precios de algunos productos han tenido incrementos hasta de 40 %. “Cada día llegan entre 40 y 60 camiones de plátano, y este martes sólo arribaron nueve. Esta caída ha llevado a la canastilla de plátano de $36.000 a más de $50.000 en tan sólo 10 días. Aunque el tomate ha estado caro en los últimos cuatro meses, su precio se ha incrementado en cerca de $15.000, debido al paro camionero, llevando a la canastilla a casi $55.000. Asimismo, la ciudad se está viendo afectada por el corte del suministro de tubérculos y hortalizas del sur del país, en especial desde Pasto: el costal de papa pasó de $140.000 la carga a $170.000”, le dijo a El Espectador Alonso Moreno, miembro de la Cooperativa de Corabastos. (Lea: No hay avances entre camioneros y Gobierno)

Lo que se vive en Bogotá no es un efecto aislado. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística reveló este martes el crecimiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante junio de 2016, el primer indicador de precios que refleja el efecto completo del actual paro camionero y parte del agrario. La inflación en el sexto mes del año cerró en 0,48 %, es decir, casi cinco veces mayor que el 0,10 % registrado en el mismo mes de 2015. Entre los productos cuyo precio subió más en el sexto mes del año están el tomate (27,63 %) y la cebolla (22,34 %). Con estos incrementos, la inflación de los últimos doce meses del grupo de alimentos ya supera el 14 % en Colombia. (Lea: Inflación de junio cerró en 0,48%, casi cinco veces más que lo registrado en 2015)

La fuerte alza de la inflación en junio significaría que se viene otro par de meses de período inflacionario, lo que rompería la esperanza de los inversionistas de que el Banco de la República haya terminado de subir su tasa de interés. Es decir, justo cuando los principales catalizadores de la inflación en Colombia, el dólar y el fenómeno de El Niño, reducen su efecto, llega la protesta de los transportadores para provocar otro repunte del costo de vida de los colombianos.

Guillermo Botero, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), explicó que “a nivel de manufacturas y de industria, el efecto del paro no es tan grande. Los perjuicios visibles de la movilización se dan sobre todo en los productos perecederos, como la fruta y las verduras. Todavía no es claro cuál es el efecto de estos artículos con fecha de vencimiento corta, pero se calcula que representaría a grandes rasgos cerca del 40 % del comercio que generan los hogares colombianos. Asimismo, debido a que Colombia importa en su mayoría frutas del exterior, las mercancías que ingresan al país también se verían afectadas por la misma situación, perjudicando así el comercio exterior”.

Por su parte, Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), indicó que, debido al paro, “están mal los puertos, la inflación, las importaciones y exportaciones, el suministro de frutas y verduras. Es decir, hay una afectación a nivel nacional. El poco transporte que hay es muy costoso, lo que incrementa los precios para el consumidor. Además, debido a la manifestación de los transportadores se están perdiendo todas las políticas agrarias que se hicieron para controlar los precios de los alimentos durante el fenómeno de El Niño. Tenemos registro de que el perjuicio va desde el pequeño al grande campesino”.

Por el momento, todo indica que las negociaciones van para largo, pues el domingo pasado los camioneros se levantaron de la mesa. Pese a esto, el ministro de Transporte informó que “no nos pusimos de acuerdo, pero lo que sí está claro es que con nuestra propuesta sí solucionamos la problemática del camionero, del conductor, del transporte, pero sin darle un golpe a la competitividad de Colombia”.

Por su parte, los transportadores respondieron: “Desde el año 2011, los transportadores de carga venimos siendo afectados sistemáticamente por las políticas de Estado que han desencadenado hasta la fecha cinco inmovilizaciones camioneras, las cuales no han sido atendidas de manera responsable con soluciones de fondo por el Gobierno, que a la fecha nos tiene al borde de la desaparición total”.

Aunque las negociaciones continuaron este martes, todavía no se llega a un acuerdo. Mientras tanto, las repercusiones económicas continúan en Colombia, reflejándose principalmente en los precios de los alimentos, que subieron 0,5 % en junio de 2015, es decir, durante el tiempo que lleva el paro camionero.

 

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