"El precio de la gasolina va a caer"

Mientras los analistas tienen las alarmas prendidas por la caída en los precios del petróleo, el jefe de la cartera dice que se puede guiar la economía por buen camino.

El ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas, dice que la reforma tributaria no afecta a la clase media ni a las pymes. / Óscar Perez - El Espectador

Luego de haber combatido por una reforma tributaria que él mismo considera polémica, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dice que era una ley necesaria para mantener al país por la buena senda económica.

Asegura que la oposición a la reforma tuvo intereses políticos detrás y, aunque no reconoce que la modificación al estatuto tributario tenga que ver con un requisito para entrar a la OCDE, afirma que es un gran impulso para, por fin, ser miembro de este selecto grupo.

Su balance de la reforma tributaria.

Fue una reforma polémica pero indispensable. El país se habría visto afectado si unos impuestos, que ya se vienen recaudando desde hace mucho tiempo, se hubieran dejado de recibir. Hubiera significado una caída muy fuerte de la inversión que ha sido uno de los factores más importantes para el crecimiento de la economía. Si no se saca esta reforma la inversión pública habría caído.

El déficit fiscal, han dicho los expertos, es más alto de lo que se habló, es decir de $12,5 billones para el próximo año, y si se tiene en cuenta la caída del precio del crudo, sería justificable. ¿Qué piensan hacer?

Esta reforma se hizo para dos cosas: va a generar unos recursos del orden de 1,5% del PIB, 1% son impuestos que ya se estaban recaudando desde 2003. La reforma tiene medio punto del PIB adicional que es un ingreso que se va a utilizar para compensar la disminución de la renta petrolera que está asociada, principalmente, a los mayores costos de producción y transporte de petróleo. Para enfrentar el escenario de los menores precios del petróleo, que es algo reciente, el país tiene una regla fiscal que le permite asimilar esa reducción de forma gradual, de manera que no tiene que hacerse todo en un sólo año, sino de una forma progresiva. El año entrante, con las posibilidades que nos da la regla fiscal, vamos a ir asimilando un nuevo escenario para los bajos precios del crudo. No es cierto cuando se habla de un faltante de yo no sé cuántos billones de pesos.

¿Entonces sólo faltan $12,5 billones para 2015?

Lo que hacía falta para reponer los efectos de los impuestos que se dejaban de recibir, si no se hubiera hecho nada, más los recursos de menores utilidades del sector petrolero debido a los mayores costos de extracción, porque estamos extrayendo un crudo más pesado. En este último mes hicimos un recorte de $6 billones en el presupuesto, que nos ayuda también desde el punto de vista fiscal porque estos recursos normalmente se comprometen a final de año y se terminan ejecutando al año siguiente, entonces una forma de reducirle presión fiscal al 2015 fue con este recorte.

¿Por qué, en un país con tan bajo recaudo tributario, deciden descartar la cárcel para los evasores?

Nosotros no desistimos, el Congreso no lo aprobó pero fue una proposición que se llevó al Congreso, se votó en el Senado y fue derrotado.

¿Cuáles son sus argumentos para decir que la reforma no afecta a la clase media?

No la afecta. Todos aquellos que lo han dicho han tenido una intención política. No la afecta porque estamos hablando del impuesto a la riqueza que grava los patrimonios líquidos superiores a los $1.000 millones. ¿Cuántas personas tienen un patrimonio líquido superior a este valor? 50 mil. Es un porcentaje muy pequeño de la población colombiana, que no es la clase media, y en el caso de las empresas, se adoptó una sobretasa del CREE para las utilidades superiores a $800 millones, de manera que tampoco está reflejada la pyme.

¿Habrá reforma estructural? ¿En qué consistiría?

El país necesita ajustes estructurales en materia tributaria y nosotros lo hemos venido haciendo paso a paso. Hace dos años desmontamos los impuestos parafiscales que frenaban el empleo. Ahora podríamos decir que desaparece, de manera progresiva, el impuesto que grava los patrimonios, en 2018. Nos estamos moviendo a un sistema basado en las utilidades de las empresas, faltan muchos temas por mejorar en el estatuto tributario. Una de nuestras prioridades es el régimen aplicable a las entidades sin ánimo de lucro, donde sabemos que hay un foco de evasión de impuestos. Hay mucha empresa que se camufla como cooperativa y no paga impuestos.

No está muy claro el anuncio del presidente Santos sobre la apertura de la información fiscal. ¿Qué es lo que quieren hacer?

Se ha armado un ruido innecesario. Lo que dijo el presidente es claro y simple: la DIAN tiene una gran cantidad de información que puede utilizarse para hacer estudios sobre cómo está concentrada la riqueza en nuestro país, sin revelar nada que sea confidencial. Es una observación en una base de datos donde hay millones de personas. Es simplemente poder complementar la información que tiene el DANE de las encuestas de hogares con una información que tiene la DIAN sobre lo que pagan los contribuyentes.

¿La reforma tributaria no era un requisito más para pertenecer a la OCDE?

No era un requisito, pero nos va a ayudar, especialmente por el desmonte del impuesto a la riqueza que la OCDE no lo considera como parte de sus estándares y sus buenas prácticas. Su reemplazo con un impuesto a las utilidades, estoy seguro, será visto con buenos ojos. Vamos bien en el proceso de acceso en todos los frentes. En materia macroeconómica estamos completamente al otro lado. Cumplimos todos los requisitos para ingresar a la OCDE.

Según el BID, las exportaciones de A. Latina cayeron, las no minero-energéticas hacen parte de estas, ¿no le preocupa?

Es parte de una transición. No hay duda de que van a caer. Tenemos que contrarrestar eso y para lograr compensarlo nos cae como anillo al dedo la devaluación del peso y la recuperación de la economía de Estados Unidos. Eso le va a permitir a los sectores industriales y agropecuarios recuperar su competitividad y tener un mercado de exportación más dinámico.

¿Por qué en esta coyuntura siguen sin bajar los precios de la gasolina?

Tenemos una fórmula que ha existido durante los últimos cinco años y suaviza tanto los aumentos como las disminuciones, una fórmula de estabilización. Lo que le puedo asegurar es que el precio de la gasolina va a caer en los próximos meses. Dadas las condiciones del mercado internacional, se asegura una reducción del precio.

¿Sigue en pie la venta de Isagén?

Tenemos plazo hasta septiembre de 2015 para la reactivación del proceso. Algunos de los potenciales interesados nos habían dicho que querían ver terminado el proyecto de Hidrosogamoso, que ya está prácticamente concluido. Esperamos que a comienzos de 2015 volvamos a entablar el diálogo con los potenciales interesados y evaluar el interés que exista por esa empresa.

¿Entonces se llevará a cabo la venta?

Colombia tiene muchas necesidades en materia de infraestructura y necesita recursos para hacerlo. Las hidroeléctricas ya están construidas, no se van a ir de Colombia. Es un sector regulado y competitivo y, por lo tanto, para el país, la mejor opción es movilizar esos recursos.

¿En 2015 va a haber desaceleración de la economía?

Seguramente vamos a crecer menos que en 2014 pero no mucho menos. Esta semana estaremos comunicando cuál es nuestro pronóstico para el año próximo. Será alto, mejor que el de la mayoría de países de América Latina, pero menor al de este año por el efecto de los precios del petróleo.

¿Cuánto tiempo puede permanecer igual la tasa de interés de 4,5% que ratificaron el viernes?

Dependerá de cómo se comporte la economía, pero es una herramienta muy importante que tenemos a mano para utilizarla cuando sea necesaria.

El sentir de algunos empresarios es que a la economía no le va a ir tan bien el próximo año. ¿Cuál es su proyección?

A la industria le va a ir mejor que este año. A otros sectores no les va a ir tan bien por la caída en los precios del petróleo, como el minero-energético, pero como un todo les va a ir bien. A los empresarios yo les diría que Colombia tiene unas condiciones económicas propicias para la inversión, hay confianza, optimismo. Sé que un proceso como la tributaria no es algo que quisieran oír, pero es un aumento de la tributación que lo que hace es mantener unos impuestos que ya existen. Y ahora, transformar el impuesto a la riqueza e impuesto a las utilidades para que el sector de la construcción siga jalonando, inversiones en vivienda y en infraestructura.


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