'El secreto ha sido el trabajo en equipo'

El funcionario será uno de los personajes principales que mañana le darán forma a la Alianza del Pacífico. Su gran objetivo es consolidar la innovación.

Antes de asumir el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Santiago Rojas financió nuevos procesos productivos desde la Presidencia de Bancoldex. / David Campuzano

En los primeros días de octubre del año pasado, el presidente Juan Manuel Santos tuvo una conversación en privado con Santiago Rojas Arroyo. Después de revisar varias hojas de vida y corroborar la experiencia de los candidatos, se había detenido en el hombre que desde el primer día de su gobierno había presidido Bancoldex, el banco de doble piso que apoya a los exportadores.

Para él tenía una misión especial: el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. “Me dijo que me designaba para que trabajara muy de la mano de los empresarios, que ellos debían sentir que cuentan con un ministro que está pendiente permanentemente de sus necesidades”, recuerda.

Él asistirá mañana, en la ciudad de Cartagena, a la ceremonia donde se dará inicio a una herramienta fundamental tanto para las empresas como para el desarrollo económico del país: la Alianza del Pacífico, la integración de las economías de Colombia, Chile, México y Perú (y muy pronto Costa Rica). En diálogo con El Espectador, el ministro Rojas explicó cómo se ajustará este instrumento a la política industrial que el Gobierno viene impulsando en los últimos tres años y medio.

¿Por qué persiste la impresión de que la Alianza del Pacífico tardó mucho tiempo en tomar forma?

Es un proceso de integración profunda, y quiero resaltar la palabra proceso, porque ya se han hecho cosas en materia de movilidad, de visas, temas educativos y de emprendimiento. Ahora viene el protocolo comercial como tal, pero después vendrán más cosas: el reconocimiento de títulos, de certificados técnicos, terminar el proceso de desgravación… Es un tema dinámico. Cuando son cuatro países con la misma orientación y resultados tan importantes, la idea es que sigan trabajando. No es algo que terminará el lunes, sino que continuará. Esa es su naturaleza.

¿Qué panorama encontró frente a este acuerdo cuando asumió el Ministerio?

En ese momento ya se había terminado la negociación comercial y se entró a un proceso de negociación jurídica, la cual recién concluimos y derivará en la firma del Protocolo Adicional al Acuerdo Marco. Lo más importante ahora es lograr los encadenamientos productivos. La diferencia para que esto no se quede en un acuerdo en el papel es que el sector privado y los empresarios entiendan que tienen unas oportunidades grandes para unirse con sus similares peruanos para exportarle a México, con los chilenos para exportarle a Perú o con los mexicanos para exportar a Asia.

¿El atraso en infraestructura puede ser un gran obstáculo para el desarrollo pleno del acuerdo?

Ya ha habido una transformación muy grande en ese tema. Las Alianzas Público-Privadas son un esfuerzo conjunto para realizar las obras. Ya contamos con la obligación de no licitarlas sin su estructuración, para que no se vuelvan a paralizar por conceptos técnicos o ambientales. Eso ya se cambió y, producto de esto, son las actuales inversiones cuantiosísimas en infraestructura. Lo que estamos viviendo en este momento no tiene precedente y marcará un hito en el país. Estamos hablando de alrededor de US$25.000 millones. Vamos a tener autopistas de cuarta generación, con viaductos, con túneles. El mapa de Colombia en materia de infraestructura está cambiando y eso nos permitirá aprovechar en mejor medida los acuerdos comerciales.

¿Qué tan competitiva será la industria colombiana dentro de la Alianza del Pacífico?

La política industrial está permitiendo que los empresarios colombianos sean cada día más competitivos y puedan aprovechar mejor los acuerdos comerciales. Obviamente, hay que hacer más esfuerzos y ser cada día más productivos. Hay una responsabilidad grande del Estado en mejorar los procesos de competitividad. Y lo que se está haciendo en infraestructura debe ser rápido, porque ya contamos con un entorno macroeconómico envidiable, con una inflación por debajo del 2%, un crecimiento que esperamos cercano al 5%, un desempleo que continúa bajando. Todo esto se refleja en un muy buen momento de la economía colombiana que le da al empresario colombiano unas mejores herramientas para competir en el exterior.

Es importante continuar con la política industrial que está implementando el Gobierno. Hay que apoyar a las empresas en su esfuerzo de modernización a través de créditos blandos con Bancoldex o de la rebaja arancelaria a los bienes de capital. Debemos trabajar en innovación empresarial con los recursos de las regalías, los del presupuesto nacional que se utilizan a través de InnPulsa o Colciencias, hay que profundizar en capital humano. Los clústers regionales, la vocación productiva regional, hay que complementarlos con las necesidades del mundo a través de los tratados de libre comercio; también hay que trabajar temas de competitividad digital y de lucha contra el contrabando. Tenemos que trabajar mucho en materia de innovación, cambiar la mentalidad y fomentar la cultura innovadora.

Una de las claves de la Alianza del Pacífico es la movilidad de personas. ¿Por qué tan estratégica?

Para hacer negocios hay que tener movilidad. Si uno quiere entrar a un mercado hay que desplazarse para ver las oportunidades de negocio, mirar qué es lo que consume. Antes, cuando teníamos visa para entrar a México, hacer eso era más difícil, pero hoy, gracias a esta integración y a los avances en las relaciones entre los países miembros, un empresario puede ver de primera mano cómo es su mercado potencial y, después, cerrar los negocios correspondientes.

En lo personal, ¿qué ha significado llegar a esta fase final del acuerdo?

Un cambio en la cabeza del Ministerio no significa hacer lo mismo en las políticas, sino continuar con el equipo. Venía siendo parte del grupo de trabajo del exministro Díaz-Granados y el trabajo excepcional que se venía haciendo se mantiene. Parte de eso era la Alianza Pacífico: es una apuesta del Gobierno, no sólo del Ministerio de Comercio. Recibí el proceso en un estado avanzado y ahora me complace estar presente mañana cuando los presidentes firmen el protocolo comercial.

¿Fue difícil dejar el trabajo de más de tres años que se venía haciendo en Bancoldex para asumir este reto?

Son retos que hay que asumir en la vida. Fue un ofrecimiento del señor presidente. Uno está para prestar el servicio donde él mejor considere. En este caso, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo es un gran reto. Lo importante es trabajar en equipo con todos los empresarios para ver cómo se fortalece la unión entre Estado y empresa para generar más empleo.

Los críticos de la política industrial afirman que se está generando competitividad a punta de restricciones comerciales y proteccionismo...

Es una posición equivocada. La política industrial de Colombia se soporta en cuatro ejes: modernización, innovación, el trabajo regional y la internacionalización. No está basada en darles unas prebendas a unos pocos a través de salvaguardias. ¿Qué es lo que ha sucedido? Hay casos puntuales en los que hay solicitud de salvaguardias que se fijan dentro de los acuerdos negociados, son medidas legales que, en algunos casos, puede adoptar el Gobierno.

La política industrial está basada en el emprendimiento, en la innovación, en la modernización. Debe tener unas condiciones de competitividad-país importantes: reducción de costos, mejoramiento de la infraestructura, una macroeconomía sana y lucha contra el contrabando. Eso es lo que estamos haciendo y no vamos a cambiar el rumbo. Algunos asimilan la política industrial a prebendas con nombre propio, pero ese no es nuestro estilo. Queremos una política general aplicada a todo el mundo en igualdad de condiciones para que a todos nos vaya bien.

La revista ‘The Economist’ afirma que las multinacionales están saliendo de China por un alza de costos y una crisis del capital humano, y que países como México están enla primera fila para atraer esas inversiones. ¿Colombia puede estar a la misma altura?

Somos un país realmente atractivo para los inversionistas. Tenemos una estabilidad y solidez macroeconómicas que brindan garantías, con un crecimiento sostenible, unas reglas claras, un banco central independiente y sensato en su política pública, con un déficit fiscal absolutamente controlado. Además, tenemos un Gobierno que no entorpece, sino que facilita. Somos amigos de la inversión.

Por otro lado, los inversionistas buscan oportunidades de negocios. Nosotros ofrecemos una economía que está creciendo, que está haciendo grandes obras de infraestructura y de desarrollo, con una clase media que se fortalece y que está dispuesta a adquirir los bienes y servicios que se producen en el país. Todo eso lo tenemos. Por eso, cuando estábamos en Davos con el señor presidente, había una cantidad inmensa de empresarios interesados en invertir en Colombia.

Además contamos con una red de acuerdos comerciales que amplían las posibilidades para instalarse acá, y que gracias a ello tienen a su disposición 1.450 millones de consumidores. La Alianza del Pacífico también está focalizando y enviando el mensaje de que en América Latina hay cuatro países disparados, que se están separando de los demás. Nosotros dentro de la Alianza somos un país atractivo, ubicados geográficamente en un sitio privilegiado, con un mercado doméstico interesante. Todas las condiciones están dadas para que siga llegando una inversión extranjera al país que, sobre todo, nos genere más empleo. 

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