Electricaribe, un problema de $1 billón

El superintendente de Servicios Públicos, José Miguel Mendoza, dice que un principio de solución para el problema de suministro de energía en el Caribe requiere una inversión de este calibre.

José Miguel Mendoza, como superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, tuvo que enfrentarse a uno de los mayores retos: tomar posesión de los bienes de la española Electricaribe. / Cortesía
José Miguel Mendoza, como superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, tuvo que enfrentarse a uno de los mayores retos: tomar posesión de los bienes de la española Electricaribe. / Cortesía

Todo fue de película. Por lo menos 500 policías en 150 puntos estratégicos en siete departamentos acompañaron la labor de 60 funcionarios de la Superintendencia de Servicios Públicos para la toma de posesión de una empresa de las dimensiones de la española Electricaribe. El superintendente de Servicios Públicos, José Miguel Mendoza, dice que un principio de solución para el problema de suministro de energía en el Caribe requiere la inversión de $1 billón. Ahora el segundo round es con los representantes de Gas Natural Fenosa, accionista mayoritario de Electricaribe.

¿Cómo se inició todo este proceso de la intervención de Electricaribe?

Es una de las intervenciones más complejas de la historia del sector, por las dimensiones de Electricaribe, por el mercado tan extenso en el que opera, por el mismo tamaño de la compañía. Nosotros conformamos un equipo de expertos para preparar esta intervención. Trabajamos en unas oficinas especiales para que esto no se filtrara y preparamos la toma de posesión de la compañía, que implicó un despliegue logístico bastante importante. Unos equipos especializados financieros técnicos legales que fueron a las oficinas centrales de Electricaribe para asegurarse de que todo saliera bien.

¿Hubo incidentes en la toma de posesión?

Creo que el resultado fue positivo, porque la toma de posesión se hizo sin mayores incidentes. No hubo disturbios, no se presentó interrupción inesperada del servicio, no hubo nada imprevisto. Todo salió conforme al plan que habíamos trazado.

¿Cómo fueron esos momentos para decidir la hora cero?

Nosotros llegamos en secreto a Barranquilla el lunes festivo (14 de noviembre) por la tarde. Nos concentramos en un lugar previamente designado; le dimos los últimos detalles al plan y el martes en la madrugada empezaron a desplegarse las personas a sus posiciones iniciales, las que habíamos determinado previamente.

¿Quiénes más acompañaron ese proceso?

Juntos iban los nuevos administradores de la compañía: el agente especial Javier Lastra; el presidente de Electricaribe designado, Edgardo Sojo, y los consultores expertos estadounidense que nos han acompañado en todo este proceso, la compañía Tetra Tech. Toda esa gente sigue ahí en la electrificadora asegurándose de que se cumplan las órdenes impartidas por la Superintendencia.

¿En qué momento se tomó la decisión de la posesión de la empresa?

Lo primero fue que alrededor de dos meses le pedí a mi equipo que elaborara unos estudios para determinar si se habían configurado unas causales para la toma de posesión. El 2 de noviembre le pedí los resultados del informe y el 5 me enviaron los resultados. Con base en esos resultados preparé una solicitud ante la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), en la que le pedí el concepto favorable para intervenir a Electricaribe; eso lo exige la ley. Ahí se allanó el camino para la intervención.

¿En qué condiciones se encontraba Electricaribe?

La compañía estaba en una delicada situación financiera y técnica. Una de las razones por las cuales se tomó la posesión de los negocios de la compañía fue que ellos estaban ante una inminente cesación de pagos. Razones financieras y técnicas nos llevaron a entrar y eso es lo que hemos encontrado ahí, la compañía está en una delicada situación.

¿Cómo pretende solucionar ese problema, cuando históricamente se ha presentado mucha dificultad para la prestación del servicio en esta región?

El problema de Electricaribe se resuelve con inversión, se requiere más de $1 billón en nuevos recursos para mejorar la infraestructura de distribución de la compañía. Una vez se cuente con esos recursos, y el proceso de toma de posesión permite llegar rápidamente a conseguir esos dineros, empezará a mejorar el servicio gradualmente.

 

Temores

¿Cómo evitar que con Electricaribe se repita la historia de Emcali?

Las intervenciones tienen que prepararse con mucho cuidado. La toma de posesión de una compañía implica un esfuerzo técnico complejo; hay que saber por qué se está tomando posesión de la compañía y, más importante, cuál es la estrategia de salida de la intervención. Uno no entra sin tener el horizonte claro, hay unos caminos que están contemplados en la ley y que vamos a seguir rápidamente para que esta no sea una intervención de una década, sino de un año o un año y medio.

¿Cómo disipar esas dudas que han dejado intervenciones anteriores por parte de la Superservicios?

Tenemos un equipo técnico con altas calidades profesionales que nos ha ayudado a preparar esto para que sea una intervención rápida y técnica.

Con el nombramiento del agente especial, ¿hay temor de que la decisión se pueda politizar?

Aquí no va a haber ninguna politización. Todas las decisiones se van a tomar con apego a la ley y a los más estrictos criterios técnicos. Este problema de Electricaribe es tan complejo, que la única solución posible es técnica, nuestra mano va a estar orientada y guiada siempre por criterios técnicos, sin ninguna politización, nosotros no lo podemos permitir porque eso agravaría el problema en vez de solucionarlo. Lastra es uno de los más experimentados interventores en el sector de los servicios públicos.

Soluciones mágicas

¿Usted considera que con esta intervención comienza a solucionarse el problema de suministro de energía en la costa Caribe?

Aquí no hay soluciones mágicas, no hay nada que se pueda hacer para que en el espacio de una semana, por ejemplo, se mejore definitivamente la calidad del servicio. Este es un problema que lleva casi una década. Lo que sí puedo decirle al público, para que entiendan qué está ocurriendo, es que tomamos el primer paso hacia una solución definitiva. Esto era lo que hacía falta para ponernos en el sendero que nos llevará a una solución definitiva.

¿La intervención tiene la intención de sacar a los españoles?

La idea es seguir el procedimiento legal, que tiene varios senderos, uno de ellos es la administración de la compañía. Si la toma de posesión es para administrar bajo el cual sería un proceso de reestructuración para que los accionistas actuales de la compañía tomen las medidas necesarias para que el servicio mejore, ese es un camino. El otro es la liquidación de la compañía, en cuyo caso habría que conseguir uno o varios operadores. El camino que se escoja dependerá de los estudios que estamos haciendo en los siguientes cuatro meses.

Se percibía como una especie de miedo de que el Gobierno no quería actuar por no molestar a los españoles.

No. El Gobierno Nacional y la Superintendencia en particular se apegan estrictamente al impero de la ley; ésta establece unas causales de toma de posesión.

La primera acción que ejecutó la Superintendencia para mostrar que llegó una nueva administración a Electricaribe, ¿cuál fue?

Nombramos dentro de la compañía a un equipo de expertos que se va a encargar de trazar el camino para mejorar el servicio. En ese equipo está Javier Lastra. Edgardo Sojo, el nuevo presidente de la compañía que se encargará de administrar las operaciones, y una consultora estadounidense, la firma Tetra Tech, que se especializa en reestructurar y mejorar compañías en situación de crisis como Electricaribe.

¿La intervención le saldrá cara al bolsillo de los colombianos?

No. Aquí se ha hablado equivocadamente de socialización de pérdidas, eso no va a ocurrir. Hay unos mecanismos que están en la ley para asegurar que la compañía pueda seguir operando hacia el futuro, pero no habrá erogación fiscal. El Fondo Empresarial se creó para soportar la operación de compañías en crisis durante una toma de posesión. El Fondo le va a hacer un préstamo a Electricaribe de $120.000 millones.