Emisores generaron turbulencia

La decisión del Banco de Japón de mantener estable su política monetaria generó una caída en las acciones, el dólar y los bonos.

Las acciones japonesas volvieron a caer ayer luego de que el lunes aumentaran casi un 5%.  / AFP
Las acciones japonesas volvieron a caer ayer luego de que el lunes aumentaran casi un 5%. / AFP

Las nuevas preocupaciones de que los bancos centrales han estado buscando reducir su apoyo a los mercados financieros generaron una sesión turbulenta para los bonos del Gobierno, las acciones mundiales y el dólar.

El foco durante el día de ayer estuvo en el Banco de Japón, a medida que mejoró su evaluación económica por un sexto mes consecutivo, pero mantuvo su política intacta. Esto desilusionó a muchos en los mercados, que tenían las esperanzas de que hubiera más relajamiento cuantitativo, como respuesta a la reciente volatilidad que ha habido en los mercados financieros.

Particularmente hubo expectativas de que el Banco de Japón extendiera la duración de su operación de suministro de fondos a tasa fija, de un año a dos años. Esto le habría dado una herramienta todavía más fuerte para reducir la presión para que aumenten los retornos sobre los bonos del gobierno del Japón.

Julian Jessop, de Capital Economics, dijo que el Banco de Japón parecía estar cuidadoso de ajustar la política según cada giro y vuelta que pueda percibirse en los mercados.

“El Banco de Japón ha delineado una estrategia clara de doblar la base monetaria para elevar la inflación a 2%”, dijo. “Los cambios incrementales de política podrían diluir el impacto de esta estrategia”.

No obstante, Ulrich Leuchmann, estratega de divisas de Commerzbank, lanzó la advertencia de que Haruhiko Kuroda, el presidente del Banco del Japón, estaba persiguiendo una estrategia con riesgos muy altos. “Hasta ahora su promesa de aumentar la inflación de la economía japonesa ha llevado a un aumento notable en sus retornos, pero hasta ahora no ha creado una inflación real. Esa es una situación difícil para el ministro de finanzas de Japón, pues los costos cada vez más altos de la financiación todavía no se han visto reducidos por un aumento en la inflación. Esto implica que el peso de la alta deuda nacional está aumentando”.

La ausencia de iniciativas nuevas por parte del Banco del Japón generó un aumento en la demanda por el yen y una nueva muestra de debilidad en las acciones de Japón. Los retornos sobre los bonos del gobierno de Japón a 10 años aumentaron tres puntos base, para llegar a 0,87%. Sin embargo, los analistas dijeron que todavía faltaba más para que llegara a su punto más alto en 13 meses, que fue de 1%.

“Los precios de los bonos del gobierno del Japón se han calmado, incluso a la luz de la compra de yenes, pero ahora enfrentan el prospecto de verse arrastrados más alto por el aumento en los retornos de los bonos de referencia del gobierno de los Estados Unidos”, dijo Andrew Wilkinson, economista jefe de Miller Tabak.

En efecto, los retornos sobre los bonos a 10 años del Tesoro de los Estados Unidos llegaron a 2,29%, que es su punto más alto en más de un año, antes de volver a comerciarse en la tasa estable de 2,21%.

Los precios de los bonos del gobierno de los Estados Unidos seguirán estando bajo presión. Últimamente, a causa de la incertidumbre cada vez mayor en torno a cuándo la Reserva Federal comenzará a reducir su programa de compra de activos mensuales por US$85.000.

“Con retornos sobre los bonos del Tesoro a 10 años cerca del nivel de 2,30%, que es un aumento de casi 70 puntos base con respecto a su punto bajo reciente, en la Reserva Federal deben estar preocupados. En especial a medida que los retornos sobre las hipotecas están aumentando de forma sostenida”, dijo Rob Carnell, economista de ING.

El dólar cayó a un punto tan bajo como 96,5 yenes, que es una caída de más de 2% y perdió 0,4% en comparación con un grupo de otras monedas.

Las acciones de Japón retomaron su tendencia de caída luego de que el lunes tuvieran un aumento de casi 5 %.

El promedio Nikkei 225 cayó 1,5%, mientras que las ventas que se realizaron luego en Europa generaron que el FTSE Eurofirst 300 cayera 1,2%. Wall Street resultó ser más resistente y flexible que otras bolsas del mundo.

Las acciones de los mercados emergentes, los bonos y las divisas mantuvieron sus recientes y amplias caídas, con el índice de acciones MSCI EM, en dirección a su caída más fuerte desde principios de septiembre.

Los precios de los commodities industriales siguieron envueltos en la incertidumbre, en especial a causa de las dudas en torno a la demanda china de materias primas. Por lo pronto, han mantenido su tendencia a la baja.

El cobre cayó 2,3% en Londres, para llegar a US$7.065 la tonelada. Esto luego de haber llegado a su punto más bajo en casi un mes. El barril de petróleo crudo Brent cayó US$1,41, para llegar a US$102,54. Entretanto, el oro no encontró apoyo del tono más débil que tuvo el dólar y cayó US$10, para llegar a US$1.375 la onza.

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